Carrito

Cerrar

Finalizar compra

To be determined Envío
0,00 € Total

No products

Finalizar compra

Filtros

Cerrar
Costra láctea

Costra láctea

Hay 8 productos.

La costra láctea es un tipo de dermatitis que afecta al cuero cabelludo de los bebés. Suele ser común en el 10% de los recién nacidos y aparece en la segunda o tercera semana de vida. Se trata de una costra seca de color blanquecino o amarillento que no es más que grasa seca. También puede aparecer en zonas de la cara como las cejas o los pliegues de las orejas. Te presentamos las marcas de absoluta calidad que ofrecen productos específicos para su especial cuidado y tratamiento.

Filtrar
Mostrando 1 - 8 de 8 productos

¿Qué es la costra láctea?

La costra láctea, pese a que se trata únicamente de un problema estético que suele aparecer en la segunda o tercera semana de vida del bebé y desaparece o tiende a curarse de forma espontánea en el plazo más o menos de un mes, puede llegar a resultar molesto para el pequeño. Según los datos, se trata de una afección común denominada dermatitis seborreica que afecta aproximadamente al 10% de los recién nacidos. El pequeño desarrolla unas costras de color blanquecino o amarillento generalmente en el cuero cabelludo. En algunas ocasiones este problema se puede extender a la zona del entrecejo o los pliegues de las orejas. No es doloroso ni molesto para el bebé, por lo que no debe de causar preocupación.

Las causas del trastorno aún no están muy claras, lo que sí que cabe decir es que, pese a lo que se creía en otro tiempo, no tiene nada que ver con la intolerancia a la lactosa. Su aparición únicamente se ha asociado a la estimulación en exceso de las glándulas sebáceas del cuero cabelludo. Esto hace que produzcan un exceso de sebo que cuando entra en contacto con la superficie de la epidermis, esta genera escamas grasas que tienen un aspecto similar a la cera. Aunque lo más normal es que tienda a desaparecer sola siempre es mejor intervenir a tiempo con tratamientos y productos específicos que ayuden, al menos, a que la dermatitis seborreica no se extienda a otras zonas del cuerpo y la cara como las cejas o las orejas.

¿Cómo se cura la costra láctea?

La costra láctea del bebé debe tratarse sobre todo para evitar que la dermatitis seborreica se extienda a otras zonas del cuerpo del pequeño más allá del cuero cabelludo.  Este tratamiento es opcional, debido a que solo se trata realmente de un problema estético que no genera ni molestia ni dolor en el bebé. Sin embargo, cuando esta se concentra en zonas de la cara como las cejas. El único y mejor tratamiento es usar cremas o productos específicos de marcas infantiles que ablanden las costras para que estas se vayan cayendo solas lo antes posible. También existen aceites que aplican en la cabeza, sobre las costras, realizando un masaje.

Entre 15 y 30 minutos después se deberá bañar al pequeño y, con una esponja mojada y un poco de champú, ir frotando suavemente la cabeza. Repetir el proceso unos días. Puede ser que ocurran complicaciones en las que es muy recomendable este tipo de tratamiento. Por ejemplo, hay ocasiones en las que la costra láctea abarca una extensión demasiado grande o se inflama e infecta. Se puede identificar la infección cuando la costra se vuelve más amarillenta y los bordes están inflamados o enrojecidos. En estos casos lo más oportuno será acudir al pediatra para que recete el tratamiento más oportuno que suele consistir, principalmente, en algún tipo de crema con corticoides además de alguna pomada con antibiótico. Existen toda una serie de productos dedicados a ofrecer un tratameinto efectivo contra la costra láctea de la mano de marcas de máxima calidad como: Aderma, Ducray, Mitosyl o Repavar

¿Cuándo llevar al bebé al pediatra?

Es importante llevar al bebé al pediatra cuando es la primera vez que se va a tratar una costra láctea; cuando el bebé presenta dermatitis seborreica del cuero cabelludo en otros lugares no cubiertos por el cabello como las cejas o los pliegues de las orejas; cuando ha probado algún tipo de tratamiento que no ha funcionado; cuando la seborrea empeora o cubre zonas y áreas muy extensas del cuerpo del pequeño; cuando provoca la caída del cabello o la comezón; cuando el área de la piel afectada se vuelve dura, roja, caliente y empieza a supurar, ya que son signos de la existencia de una infección; en caso de que el niño tenga el sistema inmunitario debilitado o cuando tiene problemas para coger peso.

Lo más probable en cualquiera de estos casos es que el especialista recomiende el uso de champús formulados clínicamente y que contienen ingredientes como el ácido salicílico, el alquitrán de hulla, el zinc, el selenio y el ketoconazol. Todos ellos ayudan a tratar la sequedad de la piel y reducen y controlan la formación de las escamas. Lo ideal es aplicar una pequeña cantidad sobre el cuero cabelludo del niño y dejar que lo empape al menos durante unos minutos. Una vez pasado dicho tiempo se deberá enjuagar el champú y repetir de nuevo el proceso. Es posible que este proceso deba repetirse unas dos veces a la semana. Cuando la costra láctea esté controlada será suficiente con una vez al mes para controlar que no reaparezca.

Utilizamos cookies. Si continuas navegando, consideramos que aceptas su uso  + Más Información

Aceptar