1. Tomar un buen desayuno que contenga al menos una pieza de fruta fresca, una ración de fibra en forma de alguna tostada integral o un bol de cereales junto con algún yogur o lácteo no solo será una buena medida de combatir el cansancio durante el día, también aportará al organismo las vitaminas y minerales que necesitas para cubrir esas necesidades por las que toda mami pasa durante su embarazo.
  2. Hidrátate: beber mucha agua es fundamental para evitar la retención de líquidos. La clave consiste en beber antes de tener sed. Al contrario de lo que se cree, cuando tu cuerpo siente las ganas de beber agua es porque ya está empezando a sentirse deshidratado, por tanto lo ideal es tener un vasito de agua fresca cerca que además ayudará en la eliminación de toxinas. Se deben beber al menos dos litros.
  3. Haz ejercicio con moderación: durante el embarazo es importante estar en forma. Dar un paseo durante las primeras horas del día o al final de este ayudará a tu cuerpo a tener más energía y vitalidad. El yoga o la natación son ideales en esta época del año ya que permitirán que te relajes y trabajes todo el cuerpo. El agua fría de la piscina te permitirá además aliviar el cansancio de tus piernas.
  4. Descansa: el descanso debe de ser la prioridad número uno de toda embarazada, pero durante el verano es aún más esencial. Es normal que el calor aumente la sensación de fatiga y que te notes excesivamente cansada en muchos momentos del día. Lo mejor será que te tomes el tiempo que necesites en relajarte, meditar, mimarte y cuidarte, porque del bienestar de una mamá depende la salud de su bebé.
  5. Evita las comidas copiosas: nada de grandes atracones, esto no consiste en comer por dos, sino en comer muchas veces pero poquitas cantidades. Hay que tener en cuenta que las comidas copiosas acentúan la sensación de pesadez. Lo ideal es apostar por alimentos ligeros fáciles de digerir, que tengan un alto valor nutritivo y energizante. Cuidado con lo que cenas, mejor poquito para facilitar el descanso.
  6. Consume mucha fruta fresca: de todas las posibles comidas para embarazadas, la fruta fresca es el mejor de los aliados durante el verano. Además de que tienen un alto contenido en agua, vitaminas que contribuyen a la absorción del hierro, minerales y fibra, que ayudan a combatir el estreñimiento. Existen mil formas de tomarlas y todas son buenísimas: enteras, en ensaladas, en zumos, en granizados o en helados.
  7. Apuesta por la ropa cómoda: esto además tiene que ser una regla que se debe de cumplir durante todo el embarazo. Sobre en el tema del calzado es importante apostar por la horma ancha y que no sea ni muy alto ni muy bajo para evitar los dolores de piernas y espalda. En verano se debe extremar la precaución con la ropa, cuidando que sea fresca y de tejidos naturales que no se adhieran al cuerpo.
  8. ¡Refréscate!: date baños en la piscina, toma refrescos y helados sin azúcares, trata de estar a resguardo del aire acondicionado durante las horas más calurosas del día, déjate querer con algún masaje de geles fríos, lo que sea para disminuir la temperatura corporal y estar lo más a gusto posible.
  9. Cuida tu piel: los cambios hormonales predisponen la piel a una mayor sensibilidad, lo que aumenta drásticamente la facilidad con la que se pueden desarrollar pequeñas manchas oscuras en el rostro o en el cuello. Importante evitar las horas centrales del día y aplicar un protector solar adecuado incluso cuando estés en la sombra.
  10. Deja que te mimen: esto no debe de ser exclusivo del verano, al fin y al cabo el embarazo es cosa de dos, el mejor momento para disfrutar de tiempo juntos, de prestarse mucha atención, de planear cada detalle el uno con el otro, de cuidarse, de quererse y de darse todo el cariño del mundo. Y que esto siga siendo así.

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