Al sacar a relucir el tema de las grasas es probable que muchos hagan una mueca, un gesto de desaprobación u oídos sordos porque las consideran enemigas de la línea y la salud. Lo cierto es que están un tanto (léase bastante) ‘demonizadas’ por la sociedad.

La mala prensa que recae sobre las grasas ha propiciado que bastante gente restrinja de manera notable su consumo. Pero, en general, pasamos por alto que los ácidos grasos son esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Necesitamos grasa, pero de la mejor calidad.

¿Y dónde se encuentran esas grasas “buenas” o beneficiosas? Pues en los alimentos que citamos a continuación.

1. Aguacate

“No como aguacate porque tiene un millón de calorías y engorda una barbaridad”. Seguro que has escuchado este comentario infinidad de veces, porque suele ser rechazado por quienes realizan dietas para adelgazar y/o no pierden de vista la báscula.

Aunque su valor calórico sea elevado, el aguacate es una fruta altamente saludable. Contiene grasa mayoritariamente monoinsaturada, al igual que el aceite de oliva, la cual se asocia a una disminución del riesgo cardiovascular. Este superalimento, como ha sido clasificado el aguacate, protege y cuida nuestro corazón.

2. Aceitunas

De las aceitunas se extrae el oro líquido mediterráneo que tantos beneficios aporta a la salud. Constituyen otro ejemplo de alimento prohibido en la dieta de quienes quieren perder peso o adelgazar, puesto que son ricas en grasas y, por consiguiente, presentan un alto contenido energético.

Los frutos del olivo contienen interesantes nutrientes, entre ellos omega-3 y omega-6. Dichos ácidos grasos insaturados le confieren a las aceitunas la capacidad de reducir el colesterol LDL o “malo”, pudiendo así prevenir la aparición de la ateroesclerosis y otras enfermedades de tipo cardiovascular.

3. Pescado azul

Trucha, sardina, caballa, boquerón, anchoa, jurel, salmón, bonito, atún…la gama de pescados azules o grasos es muy amplia. Por su aporte de ácidos grasos poliinsaturados, sobre todo omega-3, el pescado azul es muy beneficioso para la salud cardiovascular.

Dichas grasas aumentan el colesterol LDL o “bueno” y disminuyen los niveles de triglicéridos. Se ha demostrado que el consumo de pescado azul ayuda a regular la tensión arterial, y reduce el riesgo de muerte súbita por infarto de miocardio y accidentes cerebrovasculares.

4. Frutos secos

En la composición de los frutos secos (pistachos, almendras, avellanas, anacardos, nueces…) predominan los ácidos grasos monoinsaturados, entre ellos el oleico y el linoleico. Estos juegan un papel relevante en el control del colesterol, la circulación sanguínea y la salud cardíaca.

Una dieta enriquecida con frutos secos es más beneficiosa para las personas con factores de riesgo cardiovascular que una baja en grasas.

No todas las grasas son malas

Existe una idea generalizada de que llevar una dieta sana implica evitar las grasas. Pero la realidad es que en los alimentos que consumimos hay diferentes tipos de grasas, y no todas son, ni mucho menos, nocivas o perjudiciales. Aprender las diferencias entre las grasas “buenas” y “malas” nos servirá para realizar una adecuada selección de lo que nuestro cuerpo necesita.

En síntesis, las grasas aliadas de nuestra salud son las poliinsaturadas (que a su vez se dividen en Omega-3 y Omega-6) y las monoinsaturadas. Las que conviene eliminar o que se deben consumir con más moderación son las grasas saturadas y los ácidos grasos transgénicos, puesto que su exceso se traduce en altos niveles de colesterol y mayor riesgo de padecer obesidad, cáncer y enfermedades del corazón.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here