Cuando los nervios, la angustia o la ansiedad se instalan en nuestra vida cotidiana o van en aumento, barajamos la posibilidad de tomar algún tranquilizante suave. Con las cifras en la mano, podemos afirmar que el consumo de estos fármacos va in crescendo en los últimos años.

Teniendo en cuenta los riesgos que conlleva el consumo de estos medicamentos, cada vez más gente recurre a los productos naturales convencidos de que no presentan contraindicaciones, lo cual no es del todo cierto. Existen plantas que constituyen una alternativa natural a los ansiolíticos, pero siempre deben tomarse bajo supervisión médica.

A continuación enumeramos los seis tranquilizantes naturales más eficaces y seguros que pueden tomarse, previa consulta a un profesional de la salud.

1. Pasiflora

Por el efecto relajante que proporciona, la pasionaria o flor de la pasión, como también es conocida, suele compararse con el valium. Aunque carece de los efectos secundarios del mismo. Puede ayudar a reducir la ansiedad, y su uso está indicado en caso de insomnio y trastornos nerviosos.

Los expertos no recomiendan su administración en niños que no hayan cumplido los dos años. Así mismo, está contraindicada en mujeres embarazadas y en período de lactancia. La pasiflora no presenta toxicidad en las cantidades adecuadas, pero en dosis muy altas podría causar náuseas y vómitos.

2. Manzanilla

La manzanilla es otra planta que destaca por su suave acción calmante y antiespasmódica. Además de poder ser administrada en bebés con el fin de aliviar los cólicos, sirve para tratar las molestias digestivas de origen nervioso.

Sin duda es una de las mejores opciones para relajarnos y combatir las digestiones pesadas, las flatulencias y el dolor abdominal.

3. Valeriana

Son varios los estudios clínicos que demuestran la eficacia de la valeriana, denominada por algunos como hierba de los gatos, para mantener los nervios bajo control. Posee un efecto ansiolítico, que facilita la relajación e induce al sueño en aquellas personas que tienen dificultades para dormir o que sufren de insomnio.

Dada la acción sedante de la valeriana sobre el sistema nervioso central, con frecuencia se emplea cuando hay nerviosismo generalizado, inquietud, desasosiego, trastornos del sueño, estrés y ansiedad. Además, la actividad antiespasmódica en la musculatura lisa de la raíz de valeriana, la convierte en un buen remedio para las molestias gastrointestinales asociadas al estrés y el nerviosismo.

En dosis normales carece de toxicidad. Pero es importante saber que el uso prolongado de esta planta puede crear dependencia, especialmente en personas con tendencia a la automedicación. No debe combinarse con barbitúricos, benzodiacepinas, antihistamínicos ni alcohol, y está desaconsejado tomarla durante el embarazo y la lactancia.

4. Lavanda

Quizá la lavanda sea una de las plantas más conocidas de nuestra lista de tranquilizantes naturales. Sus propiedades calmantes y antiespasmódicas la hacen útil para calmar los nervios estomacales. Favorece el descanso nocturno y previene o disminuye la sensación de mareo en los viajes. La lavanda puede contribuir a que nos tranquilicemos y podamos descansar o dormir mejor.

5. Tila

La tila se considera idónea para disminuir la tensión nerviosa y el insomnio. Además, habitualmente se utiliza como relajante muscular. Entre las indicaciones de esta planta se encuentran: los estados de angustia y ansiedad. Así como la excitación y otros síntomas  de las alteraciones del sistema nervioso.

No conviene tomar tila en caso de padecer problemas de coagulación de la sangre, ni junto a fármacos anticoagulantes. Tampoco es recomendable prolongar su consumo durante más de un mes. Algunas de las consecuencias de un exceso de tila podrían ser la taquicardia y el insomnio.

6. Espino albar

La acción tranquilizante del espino albar supera al de la valeriana y la tila. Combinarla con la pasiflora y valeriana es una manera de potenciar sus efectos. A menudo se emplea para reducir el estrés y la ansiedad. También es eficaz para mejorar otros trastornos del sistema nervioso, así como algunos problemas cardiovasculares.

Es imprescindible que el consumo del espino albar esté supervisado por un médico, especialmente si se padece hipertensión arterial.

Insistimos en que no se excedan las dosis recomendadas ni se tome durante largos períodos de tiempo, ya que el espino albar podría ocasionar toxicidad hepática y problemas de tipo respiratorio y cardíaco.

En dosfarma.com puedes encontrar estos relajantes naturales de forma conjunta o por separado en diferentes presentaciones y formatos como:

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