El proceso de la menopausia es largo y está lleno de cambios. Habitualmente, los primeros síntomas comienzan a aparecer a los 45 años. Debido a la gran cantidad de cambios en el cuerpo y en el ánimo, es importante que cada mujer sepa interpretar estos primeros signos para recurrir a terapias médicas o alternativas, o para recurrir a rutinas del cuidado de la piel para la menopausia.

La menopausia y la edad son dos factores que están íntimamente relacionados, ya que con este proceso termina la etapa fértil de la mujer. La irregularidad en los periodos y la disminución del flujo menstrual son sus primeros síntomas. Posteriormente llega el fin de la menstruación y se manifiestan los síntomas más habituales: sofocos, problemas para dormir, pérdida de densidad ósea, calambres, dolor en los músculos, sequedad en la piel y sensibilidad en los genitales. Todos estos síntomas van apareciendo de manera paulatina y pueden seguir manifestándose un par de años tras la llegada de la menopausia.

Como decimos, una de las maneras de saber si se acerca la menopausia es la edad, pero hay casos en los que este fenómeno puede adelantarse y se produce la conocida menopausia precoz.

Qué es la menopausia precoz

Hay mujeres que antes de llegar a los 40 años comienzan ya a experimentar los síntomas de la menopausia. En este caso la denominamos precoz porque, en vez de aparecer en torno a los 45 años, se manifiesta antes de los 40.

El cambio que ocurre en este caso el mismo: la mujer pierde la capacidad reproductiva y deja de producir una serie de hormonas (estrógenos y progesterona, principalmente), lo cual da rienda suelta a una serie de síntomas muy característicos.

Pero, ¿por qué se produce la menopausia precoz? A diferencia de la menopausia, vinculada a la edad, la precoz se debe sobre todo al factor genético. Una madre que haya experimentado la menopausia de manera precoz, pasará esta tendencia a sus hijas a través de los genes. Sin embargo, otros factores como enfermedades o el estilo de vida pueden ser decisivos en estos casos. Asimismo, la extirpación de útero o los tratamientos de quimioterapia o radioterapia tienen como consecuencia directa este adelanto de la menopausia.

Los cuidados de la menopausia, independiente de la edad a la que aparezca, son varios: la sustitución farmacológica de las hormonas femeninas, terapias alternativas y adquirir un estilo de vida más activo son los principales. Especialmente en el caso de la precoz, hay que prestar atención al factor psicológico. La menopausia precoz supone dar el paso hacia la vejez antes de tiempo. Es el fin de una importante etapa en la vida de la mujer y el comienzo de otra, por lo que es importante prestar especial atención.

Tu piel durante la menopausia

Los tratamientos de la menopausia son muy efectivos a nivel interno, ya que regulan el desajuste hormonal y los síntomas más habituales se suavizan. Sin embargo, ninguna de estas terapias produce un efecto sobre la piel. Y es que otro de los signos habituales es padecer de piel seca en la menopausia.

A nivel psicológico, cuidar el aspecto e intentar que el cambio de etapa no sea tan evidente, es de gran ayuda para asumir y llevar mejor esta gran transformación en el organismo. La piel seca durante la menopausia y la pérdida de densidad hacen que, sobre todo el rostro y el cuello, pierdan elasticidad y luminosidad. La piel se muestra descolgada y los signos de la edad se hacen más evidentes. Por eso, es importante recurrir a un cuidado adecuado para la piel en la menopausia: complejos que aportan al rostro y al cuello las vitaminas que van perdiendo. De esta forma, además de combatir la piel seca en la menopausia o en la menopausia precoz, mejora el aspecto del rostro de la mujer con el correspondiente efecto beneficioso en su autoestima.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here