¡Ya está aquí el invierno con su implacable frío! Bufandas, guantes, nieve, abrigos y, como no, ya empiezan a aparecer los primeros síntomas del resfriado: toses, estornudos, mucosidad, congestión nasal, problemas respiratorios…. Cuando la respuesta ante estos cambios ambientales es un molesto catarro o una gripe, significa que las defensas de nuestro cuerpo están comenzando a decaer.

Las defensas son los cimientos de nuestro sistema inmunitario y, si no se las mantiene en buen estado, el invierno puede traer problemas desastrosos para la salud. El sistema inmune es el encargado de proteger al organismo de toda clase de infecciones: virus, bacterias, hongos… La primera barrera que los virus y las bacterias encuentran son la piel y las mucosas; la segunda, la flora intestinal que actúa impidiendo el crecimiento de virus y bacterias, y, la tercera, las defensas de organismo. Los alimentos, contribuyen al perfecto mantenimiento del sistema de defensas aportándole las capacidades necesarias para actuar, por lo que seguir unos buenos hábitos alimenticios es vital para no enfermar. Aunque, sí que es cierto que el sistema inmune puede verse afectado por múltiples factores más como la genética, el uso indiscriminado de antibióticos o el estilo de vida, una mejor nutrición, siempre será sinónimo de menos infecciones.

¿Qué comer para fortalecer tu sistema inmune?

Con una dieta equilibrada que incluya los nutrientes esenciales y un estilo de vida saludable, nuestro organismo estará más fuerte, sano y en forma. Gracias a nuestra localización, podemos disfrutar de una dieta mediterránea, rica en frutas y verduras, reduciendo el consumo de carne roja y de productos cárnicos en favor del pescado y  las legumbres. A continuación, te mostramos una lista de alimentos que ayudan a tus defensas y a cuidar de forma eficaz tu sistema inmunológico:

  • Ajo: Los componentes de este alimento hacen de él un perfecto antibiótico, antiviral y un ideal estimulante del sistema inmunitario. Ayuda de forma eficaz a combatir las afecciones relacionadas con un sistema inmunitario débil y mejora la salud cardiovascular. Este alimento incluye numerosas sustancias beneficiosas para nuestra salud. Posee hidratos de carbono, proteínas, minerales, vitaminas, calcio, hierro, yodo y fósforo. Contiene todos los nutrientes necesarios para fortalecer el sistema inmunitario y, además, incluye alicina, un compuesto de azufre con propiedades medicinales.
  • Cebolla: Es uno de los antigripales naturales más conocidos. Contiene vitaminas, sales minerales, azufre, magnesio, hierro y sodio. Funciona de forma eficaz contra las infecciones respiratorias, especialmente en casos de faringitis, laringitis e infecciones pulmonares. Posee propiedades depurativas y desinfectantes. Se utiliza para aliviar los problemas de tos y ayuda a eliminar la mucosidad y la congestión nasal.
  • Cítricos: A este grupo pertenecen la naranja, la mandarina, el limón y las frutas de toque ácido ricas en vitamina C. Esta vitamina es el antioxidante por excelencia, previene las enfermedades respiratorias y ayuda a la recuperación del organismo proporcionando un alivio de los síntomas comunes del resfriado.
  • Frutas y verduras: Es necesario incluir en la dieta frutas y verduras debido al alto contenido en general de estos alimentos ricos en vitaminas y minerales con capacidad antioxidante que hacen que el organismo se vuelva más resistente frente a las infecciones protegiendo las células del sistema inmune, y por la cantidad de fitonutrientes que incluyen con un papel fundamental frente a las enfermedades crónicas. Las frutas y las verduras de color rojo incrementan la eficacia del sistema inmune. El tomate, el pimiento, la remolacha, las fresas, las cerezas, u otros alimentos que poseen pigmentación roja aportan licopeno, carotenos y vitaminas, nutrientes eficaces para fortalecer las defensas del organismo. Son antioxidantes, mejoran la circulación de la sangre y ayudan a eliminar sustancias tóxicas del cuerpo.
  • Hongos y setas: Estos alimentos activan las defensas del organismo humano de forma natural. Algunas variedades de hongos y setas como los champiñones o los níscalos, aportan muy pocos hidratos de carbono y una cantidad de proteínas comparable a las verduras. Poseen vitaminas del complejo B, cobre, selenio, hierro y fósforo, nutrientes esenciales que funcionan de forma eficaz fortaleciendo el sistema inmune.
  • Kiwi: Esta fruta tropical incluye en su composición una gran cantidad de vitamina C que convierte a este alimento en un escudo eficaz para fortalecer el sistema inmunitario y protegerlo frente a posibles infecciones. Es también una fuente de ácido fólico, un compuesto que ayuda a la formación de glóbulos rojos, blancos y anticuerpos.
  • Líquidos: Es necesario mantener el cuerpo hidratado para lograr eliminar y depurar los desechos del organismo. La hidratación evita que las mucosas se sequen y protege a las vías respiratorias ante posibles infecciones. Conviene tener una ingesta adecuada de casi dos litros diarios de líquido, preferiblemente agua o zumos naturales.
  • Miel: Este alimento desde la antigüedad se ha utilizado por sus propiedades terapéuticas. Cuenta con una gran variedad de antioxidantes y de unas sustancias llamadas inhibidinas, que le otorgan una capacidad bactericida y antiséptica. Se utiliza de forma eficaz para aliviar la tos y la irritación de garganta. La miel de abeja, además de activar el sistema inmune, también ayuda a mejorar la digestión y reducir el colesterol.
  • Yogur: Las bacterias presentes en el yogur y las leches fermentadas como Lactobacillus bulgaricus, Streptococus thermophylus o bifidobacterias, poseen un valor probiótico, que significa ‘a favor de la vida’. La función de este alimento y sus compuestos se centra en el intestino y ayuda a potenciar las defensas de la flora intestinal siendo un gran aliado para prevenir la aparición de posibles gripes y catarros.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here