En la búsqueda del embarazo existen diversos condicionantes que facilitan o dificultan el proceso hasta conseguirlo. Y, entre ellos, aparecen multitud de conceptos que las mujeres y sus respectivas parejas no suelen tener en cuenta. Un claro ejemplo es el de la reserva ovárica. Pero, ¿qué implica tener una baja reserva ovárica? ¿Puede crecer el número de óvulos que posee una mujer y aumentar, por tanto, sus días fértiles? Es el momento de dar respuesta a estas importantes preguntas.

Partiendo de la base, la reserva ovárica se limita al número de óvulos que posee una mujer desde su nacimiento. Esta cifra de células reproductoras femeninas es limitada durante la vida, y se reduce progresivamente hasta agotarse. Por tanto, y como es obvio, su relación con la edad y el consecuente paso del tiempo es estrecha, por lo que este parámetro o nivel disminuye de forma natural.

Baja reserva ovárica: la posibilidad de embarazo se reduce

Por tanto, una baja reserva ovárica se presenta como un número de óvulos inferior al habitual, siempre en función de la edad de la mujer a la que se refiera el caso concreto. La pérdida de óvulos con el paso del tiempo se produce de manera natural y asintomática -aunque en ocasiones se asocia a alteraciones menstruales-, y su relación con la edad es inversamente proporcional: a mayor edad, menor será la cantidad de óvulos que la mujer posea.

Es por ello que las posibilidades de concebir y, por ende, de quedar embarazada, disminuyen conforme la edad aumenta, incluso en aquellos casos en los que se cuenta con la ayuda de técnicas de reproducción asistida.

Para entender mejor el contexto, según datos de la Sociedad Española de Fertilidad, la probabilidad de una mujer sana de 40 años de quedar embarazada cada mes es tan solo del 5 por ciento. En comparación, una mujer de 30 años cuenta aproximadamente con un 20 por ciento de posibilidades de gestar un embrión. Esto explica el aumento de probabilidad de sufrir un aborto o de que el feto sufra algún tipo de enfermedad genética, ya que, con la edad, los óvulos contienen más alteraciones cromosómicas que dificultan el embarazo.

Factores de riesgo: el proceso puede acelerarse

Ya que la mujer nace con un número limitado de óvulos, los cuales se pierden a través de la menstruación a lo largo de su vida hasta agotarse, esta pérdida de óvulos puede acelerarse ante diversos factores, enfermedades o circunstancias eventuales:

  • La endometriosis o las enfermedades autoinmunes, como la hepatitis, la artritis reumatoide, la psoriasis o, incluso, ser celiaco e intolerante al gluten.
  • Si se ha recibido un tratamiento de radioterapia o quimioterapia, para combatir algún tipo de cáncer.
  • Tras haber sido operadas de los ovarios.
  • Si existen antecedentes familiares de menopausia precoz; también en casos de enfermedades genéticas que afectan al correcto funcionamiento del ovario.

Pese a que en diversas ocasiones el motivo no está claro, y por ende, se achaca a la edad, estas circunstancias pueden provocar una pérdida acelerada de óvulos, así como una disminución drástica de la fertilidad femenina.

Baja reserva ovárica y embarazo natural. ¿Es posible?

Teniendo en cuenta que una mayor edad reduce la reserva ovárica, las posibilidades de quedar embarazada se reducen de forma vertiginosa. Es por ello que, a partir de los 35 años, los especialistas en fertilidad cobran un especial protagonismo, también en casos en los que una mujer lleva más de seis meses buscando ese ansiado embarazo sin llegar a conseguirlo.

Ante esa reducción de probabilidades, los expertos, como sucede generalmente en el ámbito de la salud, aconsejan ‘prevenir antes que curar’. Es entonces cuando técnicas como la congelación de óvulos toman fuerza, ya que se puede conservar el potencial reproductivo de las mujeres en un futuro a medio plazo. Este tratamiento está especialmente recomendado si se piensa posponer el embarazo más allá de los 35 años.

Soniase Supra D: el mejor aliado en reproducción

De igual modo, existen complementos alimenticios especialmente formulados para ofrecer una mejora en las capacidades reproductivas de la mujer, y tratar así de aumentar las posibilidades de quedar embarazada. Es el caso de Soniase Supra D, un suplemento que contribuye a la mejora de la fertilidad femenina, especialmente en mujeres que padecen síndrome de ovario poliquístico (SOP) o que han sido tratadas mediante técnicas de reproducción asistida.

Este producto, en formato sobre, es un coadyuvante que favorece el aumento y la calidad de los ovocitos, combatiendo así una posible reserva ovárica baja y ofreciendo mayores tasas de fecundación y embarazo clínico. Está formulado con mio-inositol y D-chiro-inositol y enriquecido con vitamina D, resveratrol o manganeso, para estimular la secreción de la hormona liberadora de gonadotropina, esencial para la ovulación.

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