¿Conocéis los beneficios del boldo? Se trata de un arbusto nativo de Sudamérica del que se aprovechan tanto la corteza como las hojas, las cuales se utilizan fundamentalmente para elaborar infusiones. Los frutos del boldo son drupas comestibles de pequeño tamaño y color verde amarillento.

En cuanto a su composición, destaca la presencia de aceites esenciales, taninos y flavonoides. Estos le confieren propiedades sedantes, expectorantes, antioxidantes, antiinflamatorias y carminativas.

Digestivo

Ya en la época precolombina el boldo se utilizaba para tratar trastornos digestivos. La infusión o el té de este arbusto constituyen un buen remedio para aliviar el dolor de estómago y combatir los retortijones intestinales. Como favorece la expulsión de gases, resulta adecuada en caso de hinchazón abdominal y flatulencia o meteorismo. Por su ligero efecto laxante, las hojas de boldo pueden ser útiles cuando existen problemas de estreñimiento.

El boldo tonifica el sistema digestivo y facilita la digestión, por lo que se recomienda tomarlo en infusión después de la comidas o condimentar con el mismo las legumbres y otros platos que, por lo general, cuesta digerir.

Depurativo

Las personas con cistitis, nefritis, infecciones urinarias y problemas de retención de líquidos pueden beneficiarse del efecto depurativo y diurético del boldo. Éste permite eliminar los líquidos acumulados en el organismo y las toxinas o sustancias de desecho de la sangre.

Relajante

El efecto sedante y calmante de este arbusto hace que sea útil en caso de nerviosismo, situaciones de estrés, ansiedad e insomnio puntual. Aplicando compresas de boldo en la frente, estas mismas propiedades pueden ser aprovechadas para tratar la migraña y el dolor de cabeza. Así mismo, las sustancias relajantes que contiene pueden descontracturar y calmar los dolores musculares, siendo de ayuda en el tratamiento de esguinces, torceduras, luxaciones…

Aliado del hígado y de la vesícula

Podríamos decir que el cuidado o la protección del hígado es la principal función de esta planta. De hecho, constituye uno de los remedios naturales más populares para tratar trastornos hepáticos y de la vesícula biliar.

La boldina, uno de sus alcaloides, posee propiedades protectoras del hígado, al igual que los flavonoides. Esta planta puede prevenir o reducir el riesgo de cálculos biliares o piedras en la vesícula. La boldina actúa como colerético y colagogo, aumentando la producción de bilis y favoreciendo su expulsión.

Más beneficios saludables

El boldo depura el hígado y contribuye a disminuir el colesterol “malo” o LDL. Pero aquí no acaban los beneficios de esta planta:

  • Estimula la secreción de saliva y el apetito. Sirve de ayuda en caso de boca seca, inapetencia, anorexia, síndrome de Sjören y halitosis.
  • Potencia el sistema inmune.
  • Calma la tos y descongestiona el pecho.
  • Propiedades antiinflamatorias. Especialmente indicado para las personas que padecen enfermedades reumáticas.

Al parecer, los baños de boldo resultan efectivos para tratar las infecciones vaginales provocadas por el hongo Candida albicans, las infecciones de oído y el dolor que produce la otitis, gracias a sus cualidades fungicidas y antisépticas respectivamente.

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