El pepino, cuyo nombre científico es Cucumis sativus, resulta útil para perder peso y lucir la silueta deseada. El jugo o licuado de pepino tomado en ayunas se considera un remedio bueno para adelgazar. Además, las innumerables propiedades del pepino lo convierten en un imprescindible de las rutinas de belleza.

Colocar rodajas de esta hortaliza sobre los párpados, para reducir las ojeras y las bolsas que aparecen debajo de los ojos es una práctica común. Pero ni muchos menos el único uso externo que se le da a esta maravillosa hortaliza. ¿Sabías que el pepino ayuda a reparar e hidratar la piel, y hace que luzca más saludable?

Un aliado para tu piel

En la antigua cultura egipcia, los pepinos, también conocidos como cohombros, eran utilizados para el tratamiento de la piel. La mismísima Cleopatra empleaba el pepino con fines cosméticos, para mantener la piel joven, sana y radiante.

Aparte de un altísimo porcentaje de agua, esta fruta contiene vitaminas A, C y E con acción antioxidante. Las mascarillas con pepino suavizan, rehidratan y nutren la piel de la cara. Así, le devuelven la frescura y luminosidad que pierde debido a las agresiones ambientales y al paso del tiempo.

Si notas que tu rostro está más apagado de lo normal y sin brillo, podrás proporcionarle frescura y vitalidad con una mascarilla de pepino.

Gracias a sus propiedades antioxidantes, esta hortaliza contribuye a frenar el envejecimiento cutáneo. Asimismo, estimula la producción de colágeno y elastina, las sustancias que le aportan firmeza y elasticidad a la piel. Su aplicación externa permite atenuar las arrugas y rejuvenecer la piel.

Por otra parte, el pepino resulta adecuado para reducir el enrojecimiento de la piel y aliviar el dolor que provocan las quemaduras solares. Constituye una solución natural para desinflamar y reparar la piel irritada o quemada por el sol.

El pepino ofrece aún más beneficios para la piel. Dadas sus propiedades astringentes, se considera útil para controlar la seborrea o el exceso de grasa que caracteriza al acné. También sirve para prevenir la aparición de granos. Además, refresca y ayuda a calmar las pieles afectadas por dermatitis, eccemas y psoriasis.

Agua de pepino, también beneficioso para la salud

Su elevada proporción de agua, bajo contenido en hidratos de carbono y escaso aporte calórico, hacen del pepino un alimento de presencia obligada en las dietas hipocalóricas. Resulta idóneo para preparar ensaladas refrescantes en verano. Pero también se puede tomar en forma de zumo con el fin de depurar el organismo.

Esta hortaliza tiene una gran capacidad diurética, que ayuda a eliminar el exceso de líquidos y las sustancias de desecho del organismo. Por lo tanto, además de hidratarnos, contribuye a evitar la retención de líquidos y la acumulación de toxinas.

Si empiezas una dieta para deshacerte de los kilos de más, puedes contar con esta ayuda extra elaborada con uno de los alimentos más hipocalóricos que existen.

Preparar agua de pepino es tan sencillo como extraer el zumo de esta hortaliza con la ayuda de una licuadora. Añadir 1 litro y medio de agua y el zumo de medio limón, y remover bien.

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