Una vez descubres sus beneficios saludables, valoras mucho más que te regalen un manojo de perejil con la compra. Esta humilde hierba, conocida con el nombre científico de Petroselinum sativum, se utiliza desde tiempos inmemoriales como planta medicinal y condimento gastronómico.

Puede consumirse crudo en ensaladas o batidos verdes, aunque comúnmente se toma en infusión y en cápsulas para sacar el máximo partido a sus propiedades. El té de perejil, el jugo de perejil y el perejil con limón son algunas de las preparaciones para uso interno empleadas con fines curativos.

¿Para qué sirve?

El perejil estimula la digestión y el apetito, facilita la expulsión de los gases y alivia los espasmos intestinales y retortijones. Constituye un excelente remedio diurético, es decir, favorece la producción de orina y la eliminación del exceso de líquidos. También tiene un efecto emenagogo, por lo que resulta adecuado para mejorar los períodos irregulares y los dolores menstruales.

Su alto contenido en vitamina C y vitamina A, dos poderosos antioxidantes, lo convierte en un aliado para cuidar la piel y mantenerla sana. El perejil fortalece el sistema inmunológico y ayuda a combatir infecciones, previniendo a su vez la aparición de cáncer, enfermedades cardíacas y cataratas. Además, se considera útil para mantener un buen aliento o sabor de boca y evitar la halitosis.

¿Ayuda a adelgazar?

Por su elevado contenido de agua y su acción diurética, el perejil suele estar presente en dietas de control de peso o adelgazamiento. En forma de infusión o de bebida, refresca y genera saciedad sin apenas influir en el aporte calórico de la dieta. Varias de sus propiedades y aplicaciones pueden beneficiar a quienes desean deshacerse de los kilos de más.

Al ser fuente de vitamina C, se le atribuye la capacidad de quemar la grasa corporal y acelerar la pérdida de peso. De nada sirve aprovechar el posible efecto adelgazante del perejil si no se lleva una dieta saludable, y si no se realiza ejercicio físico de manera regular.

Más beneficios

Gracias a sus propiedades anestésicas, el perejil puede aliviar los dolores de muelas, oídos y tendones aplicado como cataplasma. Entre sus múltiples beneficios, cabe destacar que:

  • Calma la irritación de los ojos.
  • Atenúa la de las manchas de la piel.
  • Tratamiento para golpes y hematomas, además de los hongos que aparecen en las uñas de las manos y los pies.
  • Eficaz contra las picaduras de insectos. 
  • Produce un notable efecto relajante.
  • Útil en caso de anemia, debilidad, fatiga y cansancio físico y mental.

¿Tiene contraindicaciones y efectos secundarios?

El perejil presenta un contenido moderado en oxalatos, compuestos relacionados con la formación de cálculos renales o piedras en el riñón. No obstante, dado que la cantidad que se ingiere es ínfima o poco significativa, por lo general no suele causar problemas.

En dosis elevadas, su aceite esencial produce:

  • Vómitos.
  • Diarreas.
  • Alteración del ritmo cardíaco.
  • Lesiones en el hígado.
  • Convulsiones.
  • Está contraindicado en mujeres embarazadas y lactantes, ya que promueve la contracción del útero y puede provocar un aborto involuntario.

Recetas con perejil

Las hojas de perejil le confieren un punto sabroso y agradable a infinidad de platos, desde pescados y carnes hasta arroces y estofados. Se trata de una de las especias aromáticas que más se consumen en el mundo. Es un ingrediente que no puede faltar en comidas internacionales como el tabulé, la salsa verde o la tortilla francesa.

Puedes utilizar el perejil para condimentar los asados y otras recetas al horno y aromatizar ensaladas frías, o también incorporarlo a menestras, rellenos de verduras, revueltos y pasteles salados. Para salir de lo convencional e innovar un poco más en la cocina, prueba a preparar una bechamel de perejil o una mayonesa con perejil y ajo.

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