¿Cómo se produce el sinus pilonidal?

Un sinus o quiste pilonidal es un trastorno que se produce cuando el pelo cercano a las nalgas crece hacia el interior de la piel, forma una cavidad y desarrolla una infección, acumulando pus en su interior.

Suele situarse en la zona superior del pliegue de las nalgas, cerca del hueso sacro (de ahí su otro nombre, «quiste sacro»). Desde el exterior, este tipo de alteración tiene la forma de un poro grande y abierto que encierra un pelo en su interior.

La piel está enrojecida, inflamada y dolorosa al tacto o roce, siendo necesario aumentar las medidas higiénicas en esa zona con toallitas sin alcohol, como las de Cinfa, entre otras.

Causas

La teoría más extendida sobre el origen de este trastorno es que se trata de un problema congénito; sin embargo, son más las voces que están de acuerdo en clasificarla como una afección adquirida cuyas causas principales son:

  1. El crecimiento anormal de un pelo que penetra en el tejido subcutáneo por diversas razones y da lugar a que el tejido forme un quiste alrededor para aislarlo.
  2. Una alteración en la formación de la raíz pilosa que evita que la queratina crezca longitudinalmente; en su lugar, forma una especie de ovillo de pelo y piel que acaba dando lugar a un quiste.

¿Cuál es su relación con la fístula anal?

El sinus pilonidal puede ser único o múltiple. Normalmente, crece hacia arriba, pero existe un 7 % de probabilidades de que lo haga en dirección caudal, es decir, hacia abajo. Cuando esto sucede, la consecuencia directa es la formación de una fístula anal y la adopción de las medidas siguientes:

Síntomas

Los sinus pilonidales suelen ser asintomáticos hasta que se complican con una infección. Cuando esto sucede, los síntomas más habituales son:

  • Inflamación de la zona del hueso sacro, acompañada de bastante dolor.
  • Piel tensa, enrojecida y dolorosa al tacto o roce.
  • Mal olor debido al aumento de la tumefacción.
  • Fiebre, malestar general o dolores articulares y musculares.

Para evitar que las bacterias que habitan en la superficie de la piel contribuyan a aumentar la inflamación, es muy importante mantener una higiene correcta en esa zona.

Diagnóstico

El diagnóstico del sinus o quiste pilonidal es clínico. Se basa en la información que proporcionamos al médico o especialista sobre nuestros síntomas y antecedentes familiares, y en la exploración del quiste y de la zona afectada.

Tratamiento del sinus pilonidal

Los antibióticos no pueden curar esta molestia afección. Puede que oculten un poco los síntomas, pero para eliminar de forma definitiva un quiste pilonidal, son necesarios dos tipos de procedimientos:

Incisión y drenaje

Es el tratamiento más utilizado para eliminar quistes infectados y se lleva a cabo en la misma consulta del médico o especialista:

  • Primero se aplica anestesia local para insensibilizar la piel.
  • A continuación, se hace una incisión en el quiste para proceder a drenar el líquido y el pus. Se introduce una gasa en el orificio y se deja abierto para que sane.
  • Serán necesarias unas cuatro semanas para conseguir que el quiste se cure; durante ese tiempo habrá que cambiar la gasa con frecuencia.

Cistectomía pilonidal

Si a pesar de haber drenado el quiste, se sigue infectando, entonces habrá que proceder a eliminarlo definitivamente con cirugía. La Cistectomía pilonidal es una intervención ambulatoria y requiere el siguiente procedimiento:

  • Primero será necesario aplicar anestesia general o regional, según considere el cirujano.
  • A continuación, se realiza un corte para retirar la piel con los poros y el tejido subyacente con los folículos pilosos, y se extirpa el quiste.
  • Con la ayuda de un tubo se extrae el pus y el líquido que se acumula durante la cirugía. Dependiendo del tamaño del orificio, la zona puede rellenarse o no con gasa.

El sinus o quiste pilonidal es un trastorno que no tiene gravedad alguna. Sin embargo, intentar curarlo con una toma indiscriminada de antibióticos es un error. La cirugía es el único modo de eliminarlo casi definitivamente porque extraer un quiste entero es difícil y hay una probabilidad de que reaparezca.

La mejor forma de evitar la formación de quistes sacros es mantener una buena higiene de la zona, evitar que se acumule el sudor, depilar en caso de que haya mucho vello y evitar la vida sedentaria.

Ahora que ya conoces los síntomas y las consecuencias, no dudes en acudir a un médico o especialista cuando notes los signos.

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