¿Cenar realmente engorda?

Cuando un mito comienza a propagarse entre la población corre y termina por ser prácticamente imparable. ¿Cuántas veces le has escuchado a un familiar o amigo que se ha puesto a régimen? Muchas, es algo bueno y normal si se realiza adecuadamente, ahora bien, ¿En cuántas ocasiones le has escuchado decir que prescinde de ellas porque cenar engorda? Esto no es tan bueno.

Antes de aventurarnos en este mito debemos dejar bien claros dos conceptos: En primer lugar, al acostarnos justo después de cenar, no dejamos que nuestro cuerpo haya completado correctamente la digestión, por lo que debemos evitar hacerlo. En segundo lugar, tendremos que evitar cenar ciertos alimentos que son demasiado calóricos y además difíciles de digerir. Lo agradecerás, no solo por la pérdida de peso que supone no comerlos, sino porque además nos permitirá conciliar mejor el sueño.

Dejados estos dos puntos claros debemos desechar la idea de que cenar engorda y tomar las comidas principales, es decir, no por suprimir una de ellas perderemos peso, al contrario, esteremos ejecutando una alimentación completamente desequilibrada y nuestro organismo como consecuencia directa, se verá resentido al mismo tiempo que te desanimarás porque no ves unos resultados óptimos.

5 cenas saludables

En primer lugar, te recomendamos que elijas una buena planificación, te informes de toda una serie de alimentos saludables y que  tu última opción sea la de llegar a casa y echar mano de lo primero que haya en la nevera, porque esa nunca suele ser una buena opción. La importancia de las cenas reside en no quedarnos con hambre y disfrutar de su sabor. No olvides que deben transcurrir un par de horas antes de acostarte para que se realice correctamente la digestión.

– Fajitas con pechuga de pollo: ¿Sorprendido?, seguro que sí.  Una alimentación rica y variada no tiene porqué venir acompañada de sufrimiento y mal gusto. Si cocinas en casa las fajitas, éstas pasan a ser muy saludables, eso sí, no vale introducir hummus o salsas como la mayonesa, ya que nos aportarán bastantes calorías en muy poco tiempo.

– Pescado con verduritas: la flexibilidad de este plano nos permite elegir el pescado que más nos guste y lo mismo con las verduras que lo acompañarán. Mientras se calienta el pescado en el horno podremos ir preparando las verduras y las meteremos también. Debemos prestar especial atención a los productos que compramos en el mercado y tener cierta variedad de ellos en el frigo, de forma que siempre que vayamos a idear una cena, ésta tendrá que estar elaborada por alimentos saludables, ya que no habrá de otro tipo.

– Crema de verduras: Sirviéndonos de las verduras que tengamos en la nevera, podremos elaborar suculentas cremitas del sabor que prefiramos en cada momento. Se trata de un plato muy fácil y rápido de realizar y lo podemos combinar, por ejemplo, con pescado a la plancha. Te recomendamos acompañarlo de salmón, ya que se trata de una fuente de grasas saludables y nos ayudará a conciliar el sueño.

– Revuelto de espárragos con champiñones: Simplemente saltearemos los espárragos junto con los champiñones y añadiremos un huevo batido. Se trata de una receta que nos dejará saciados y además es diurética, entre otras cosas, gracias al ácido aspargínico de los espárragos.

– Pinchos de pavo con verduritas: Una receta divertida y más que saludable. Nos serviremos de un palo de brocheta para clavar en ella las verduras que más nos gusten, como el pimiento o el calabacín y las alternaremos con daditos de pavo. Las podemos cocinar tanto al horno como a la parrilla. En ambos casos estará delicioso.

Si aún estás pensando en el postre, te recomendamos tomar alguna fruta fresca o en compota. También puedes recurrir al clásico yogurt, eso sí, en esta ocasión desnatado.

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