¿Cuándo y por qué utilizar un lubricante para tus relaciones sexuales? Esta podría ser una pregunta global sobre las innumerables cuestiones al respecto. Aunque sin ir más lejos, todavía existe cierto estigma alrededor del lubricante como complemento en la actividad sexual. El primer mito a romper es que su uso se debe a problemas en la mujer para lubricar su vagina antes de la penetración, ¡y no! La culpa tampoco es ni de ella ni de su pareja. Si este fuera un problema real, primero habría que acudir al ginecólogo que entre otros consejos, recomendaría usar un lubricante. No obstante, si este fuera un problema inexistente, los lubricantes ofrecen un amplio abanico de posibilidades en el juego sexual y por supuesto, para el disfrute de los ambos.

Un lubricante puede ser además un gel de masaje, la diferencia entre ambos solo radica en que el segundo se puede aplicar en cualquier otra zona del cuerpo. Luego, los tipos de lubricantes difieren según su composición, existen los sintéticos con base acuosa u oleosa, así como los caseros. En resumen, nos podemos encontrar con tres tipos de geles para la lubricación de la zona íntima elaborados de forma sintética con los siguientes componentes principales: agua, aceite y silicona. De estos, los que presentan una base acuosa en su formulación son menos densos que los de silicona, lo positivo es que ambos son ideales para combinarlos con el uso de preservativo. ¡Importante! Con preservativo, para garantizar su eficacia, se recomienda prescindir tanto de la lubricación con aceites y  como la de carácter casero.

Un apunte: cuando hacíamos mención arriba a los preservativos, nos estábamos refiriendo a los masculinos. Si se opta por la versión femenina, la buena noticia es que cualquier tipo de lubricación –base en agua, oleica y con silicona– es compatible con su uso. No obstante, aunque las opciones naturales y con aceites para lubricar la vagina están al alcance de todos, pues son de fabricación casera, hay que pensar en que después de su uso la flora vaginal puede verse alterada. Es por esto que se recomienda utilizar la opción sintética basada en agua o silicona. De todas formas, los aceites pueden ser un buen complemento para realizar masajes e ir preparando el terreno antes de volcarse en una relación sexual de hecho. Por ejemplo, el aceite de coco no llega a perder del todo su parte densa pero la piel lo absorbe con rapidez, cuestión aparte es la infinidad de posibilidades sensoriales que aporta su aroma, y se ha demostrado que una lubricación a base de aceite de coco es beneficiosa para las mujeres que tienen problemas de sequedad vaginal debido a la menopausia.

Buscar la mejor lubricación en la cama antes de la penetración en el terreno sexual es fundamental no solo para el estímulo de los genitales y el goce pleno de las relaciones sexuales, sino que es una cuestión de salud. Desde la parafarmacia Dosfarma.com apostamos por ofrecer una amplia gama de lubricantes online destinados a mejorar la salud sexual, entre los que se encuentran las siguientes recomendaciones:

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