¿Somos más propensas a padecer infecciones en la zona íntima?

Con el paso del tiempo, es posible que te hayas dado cuenta de que tu padre, tu hermano, tu pareja o los amigos han acudido en un menor número de ocasiones al especialista, por un problema en las vías urinarias o la zona íntima. Esto no es una guerra de géneros de tipo banal, sino una cuestión fisiológica realmente. Estos datos varían desde que nacemos hasta que vamos creciendo a lo largo de la vida. Sin embargo, a medida que avanzamos la diferencia se vuelve mucho más marcada y prominente. No has estado imaginándotelo todo este tiempo.

La franja de edad en la que se marca más esta diferencia entre ambos géneros: hombres y mujeres, radica entre los 20 y los 50 años. De hecho, según las estadísticas recogidas hasta el momento, las infecciones en las vías urinarias son 50 veces más frecuentes en las mujeres que en los hombres. Pasado este tiempo, no hay diferencia apenas entre ambos. Pero, ¿Cuál es el motivo real de que nos sucedan más infecciones de orina?

Los científicos no tienen una respuesta clara y evidente que muestre a ciencia cierta que tales hechos se deban a una consecuencia directa. Sin embargo, todo parece apuntar al hecho de que la uretra en el caso de las mujeres es singularmente corta. De esta forma se facilita un acceso rápido de las bacterias hasta la vejiga urinaria. Además, de este factor, también debemos tener en cuenta la cercanía de la apertura de la uretra hasta otros focos bacterianos. Estos son: el ano y la vagina.

Mejores consejos para evitar el malestar en la zona íntima

Teniendo estos datos en consideración, tan solo nos queda tomar una serie de precauciones que eviten que podamos contraerlas, con tanta facilidad. Si las tienes siempre presentes, al principio pueden suponer un cambio a la rutina. Pero finalmente acabarás por acostumbrarte y te sentirás enormemente bien. Notarás como estos cambios en el día afectan directamente en una buena salud de la zona íntima.

El primero de debemos de  evitar es la humedad, lo que es realmente importante cuando acudimos normalmente a las piscinas o a la playa. Es importante, que siempre tengas ropa íntima de recambio, para mantener nuestra zona íntima perfectamente limpia y seca. Así mismo, ligado con lo anterior debes de utilizar una braguitas que sean de algodón en la mayor parte de su composición. Esto se debe a que otros materiales como la seda o el nailon no son absorbentes y restringen el paso del aire.

Otro de los factores a tener muy en cuenta se trata de la higiene directa de la zona íntima. Debemos dejar a un lado completamente la realización de los lavados vaginales varias veces al día. No por lavarnos más somos más limpios. Debemos de moderarlas para no eliminar las bacterias saludables que recubren la vagina. Éstas no protegen contra posibles infecciones. Además de la higiene personal, debemos de tener en cuenta la forma en la que nos limpiamos al hacer pis. Debemos de hacerlo de delante hacia detrás. De no hacerlo así, las bacterias del ano pueden entrar en contacto con la vagina o la uretra.

Otro de los cuidados que debemos de adoptar son tan simples como pasarnos a las duchas en lugar de los baño. O simplemente hacerlo con una menor frecuencia. Así mismo, tras mantener relaciones sexuales es aconsejable que limpies el área genital. Y la regla de oro que toda mujer (y los hombres también) debe mantener todos los días, es la ingesta de líquido abundante. Beber agua nos ayuda a eliminar los microbios al orinar.

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