Causas de las hemorroides

Las hemorroides se forman cuando el conjunto de venas que conforman el tejido que rodea el ano se inflama. Existen medicamentos específicos para tratar las hemorroides, pero conocer sus causas es fundamental para prevenir su aparición. La mayoría de los expertos coincide en que las causas más habituales de dicha inflamación son las siguientes:

  • Estreñimiento, una afección que agrava de manera considerable los síntomas.
  • Diarrea, la continua higiene que requiere acaba por irritar el tejido de la zona.
  • Postura, permanecer muchas horas de pie o sentado.
  • Embarazo, especialmente durante las últimas semanas, cuando el peso del feto es demasiado para las venas de la zona pélvica.
  • Factores hereditarios.

¿Cuántos tipos hay?

Existen dos tipos diferenciados de hemorroides:

Hemorroides externas: son las más fáciles de detectar porque se manifiestan en forma de bultos o pequeños trombos (en los casos más graves) situados alrededor del orificio del ano. Causan picor, escozor y a veces dolor, a la hora de evacuar.

Hemorroides internas: al no ser visibles, su detección puede requerir de una retoscopia, una prueba endoscópica que permite la visualización directa de la mucosa intestinal. Generalmente provocan sangrado y dolor y requieren soluciones higiénicas y dietéticas.

¿Existe tratamiento para las hemorroides?

Dependiendo de la gravedad de sus síntomas, las hemorroides pueden requerir distintos tipos de tratamiento:

Síntomas leves

Cuando el picor, escozor o dolor son mínimos el tratamiento recomendado es el siguiente:

  • Beber mucho líquido.
  • Seguir una dieta rica en fibra, frutas y verduras.
  • Evitar el alcohol y los alimentos picantes o especiados.
  • Reducir la cantidad de cafeína o teína diaria.
  • No abusar de medicamentos antinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno, ansiolíticos y antidepresivos.
  • Evitar pasar mucho rato sentado en el inodoro.
  • Sustituir el papel higiénico por el uso de toallitas higiénicas específicas, como las Hemoallitas de Hemoal, para limpiar la zona afectada después de cada deposición.

Síntomas moderados

Cuando los síntomas asociados a las hemorroides son cada vez más molestos y duraderos, a las medidas anteriores, habría que añadir el uso de los siguientes remedios:

  • Laxantes para ablandar las heces y evitar que el estreñimiento agrave las molestias.
  • Supositorios y pomadas para lubricar, reducir el dolor, aliviar el picor y la inflamación y favorecer la cicatrización.
  • Baños de asiento con agua templada mezclada con infusiones de plantas medicinales.
  • Jabones no irritantes, como el jabón vegetal de caléndula de Weleda, para lavar la zona afectada sin agravar las molestias.
  • Medicamentos venotónicos para reforzar el tono de las venas y la resistencia de los capilares.

Síntomas severos

Cuando todo lo anterior no funciona y entre las molestias aparece el sangrado abundante, no hay más remedio que acudir a soluciones más agresivas:

  • Ligadura con banda elástica, consiste en colocar un anillo elástico dentro del ano, rodeando el tejido hemorroidal afectado, para evitar que la hemorroide se desplace hacia el exterior.
  • Hemorroidectomía, procedimiento que requiere anestesia y que consiste en extirpar todo el tejido hemorroidal.
  • Hemorroidopexia, técnica que consiste en utilizar una autograpadora mecánica para extirpar la mucosa sobrante y suturar la que permanece. Las molestias posoperatorias se reducen considerablemente.

¿Puedo prevenir la aparición de las hemorroides?

La mejor opción para no tener que preocuparse por la aparición de las hemorroides es adoptar una serie de hábitos muy sencillos que, a largo plazo, resultarán muy beneficiosos:

  • Seguir una dieta variada y equilibrada, con un alto contenido en fibra y libre de alimentos excitantes o irritantes.
  • Practicar ejercicio suave de forma regular. Un paseo diario de treinta minutos a un ritmo fuerte, puede ser más que suficiente.
  • Evitar hacer esfuerzos al defecar.
  • Evitar el sobrepeso y la acumulación de grasa en la zona del abdomen.
  • No vestir ropa ceñida.
  • No levantar objetos pesados.

Si a pesar de seguir estas recomendaciones las hemorroides hacen acto de presencia, no dudes en acudir a tu médico de cabecera o especialista para atajar el problema desde el principio y evitar que se transforme en una afección crónica.

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