La tos no es un problema grave de salud, pero puede representar un signo de una enfermedad latente. Se trata de un mecanismo de defensa del organismo para expulsar secreciones y cuerpos extraños de las vías respiratorias. La tos puede ser aguda o crónica, improductiva o con flemas.

Resulta molesta, puede impedir que conciliemos el sueño y hasta que mantengamos una conversación de manera distendida, sobre todo cuando se vuelve persistente. La tos en niños causa gran preocupación a los padres, llegando incluso a desesperar. Sin embargo, toser, en su justa medida, es de utilidad para el organismo.

La tos constituye un mecanismo de defensa del cuerpo para expulsar secreciones bronquiales. No se trata de una enfermedad en sí misma, sino de un mecanismo de limpieza de las vías respiratorias a través de un movimiento brusco y ruidoso. La tos es común en adultos y no representa un problema de salud grave.

Causas

La tos obedece a múltiples causas, entre las cuales se encuentran las infecciones de las vías respiratorias (resfriado común, laringitis, sinusitis, faringitis, bronquitis, neumonía…) y reacciones alérgicas como el asma o la rinitis.

También puede ser provocada por cuerpos o partículas extrañas en vías aéreas y flemas. Otras causas abarcan: tabaquismo, cáncer de pulmón, enfermedad por reflujo gastroesofágico y medicamentos inhibidores de la ECA.

Tipos de tos: seca, con flema y crónica

La tos seca o tos irritativa hace referencia a aquella que no produce expectoración o segregación de flema. La también conocida como tos improductiva. Ésta irrita la faringe y a su vez aumenta las ganas de toser, creando así un círculo vicioso.

La tos productiva o tos con flema es aquella con la que se expulsan las secreciones o la mucosidad acumulada en las vías respiratorias bajas.

Cuando la tos persiste por más de tres semanas se considera que es crónica, y se recomienda acudir al médico para averiguar su origen o determinar si es un signo de una enfermedad latente.

Síntomas

Con frecuencia existe una sensación de cosquilleo en la garganta cuando la tos es seca o irritativa. Toser de manera improductiva o sin expectoración también puede ocasionar dolor de garganta y tensión en los músculos del pecho y la espalda.

Al volverse viscosas, adherirse y obstruir las vías respiratorias, las flemas pueden dificultar la respiración. Aparte de interrumpir el sueño, la tos intensa puede provocar fatiga, náuseas, vómitos y pérdida de apetito.

Remedios caseros

Existen una serie de remedios caseros a los que puedes recurrir cuando la tos te empieza a atosigar. A continuación te ofrecemos los consejos más efectivos para aliviarla.

  • Las infusiones de manzanilla o amapola tienen una acción relajante sobre el sistema nervioso y resultan útiles a la hora de calmar la más irritativa.
  • La miel, el jengibre, el limón y tomillo también pueden ayudarnos a combatir la tos y la irritación de garganta.
  • Tomar una ducha de vapor es una manera de incrementar la humedad en el ambiente y aliviar la tos seca.
  • Beber abundante líquido, ya sea agua o un té de las plantas mencionadas, siempre es recomendable para fluidificar las secreciones y facilitar la expectoración.
  • Asimismo, los vahos con eucalipto, menta o anís contribuyen a rehidratar las vías respiratorias y eliminar la mucosidad.

Tratamiento

La elección del tratamiento depende de la causa de la tos. Los especialistas advierten que la automedicación de la tos no está exenta de riesgo. En general, la seca o irritativa se trata con supresores o jarabes antitusivos que reducen la urgencia por toser.

Por otra parte, el tratamiento de la productiva o con flemas suele consistir en la hidratación y la administración de un jarabe mucolítico. Los mucolíticos o expectorantes permiten al cuerpo deshacerse o librarse del exceso de flema o moco diluyendo su viscosidad.

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