Dolor muscular: consejos y cremas para su tratamiento

El dolor muscular es una dolencia común propiciada por lesiones, malas posturas o por hacer ejercicio sin calentar - Estos serían algunos medicamentos que ayudan a combatir dichas molestias

0
8524
dolor muscular tratamiento y cremas

El dolor muscular es una molestia que todas las personas experimentan en algún momento puntual de su vida. Suele ser bastante común, y puede llegar a afectar a más de un músculo, ligamento o tendón. En todo caso, además de saber qué es y por qué se produce, existen diversos tratamientos para combatir y superar estos molestos y dolorosos contratiempos.

¿Qué es el dolor muscular y cuáles son sus síntomas?

La sensación de dolor agudo o tirante que provoca un dolor muscular puede sentirse de forma difusa o en un punto concreto del cuerpo. Su posible extensión se deberá a que puede afectar a cualquiera de los 600 músculos que componen la musculatura humana.

El dolor muscular es una de las causas más frecuentes de consulta médica o en farmacias, así como la afección que más número de personas sufre, no solo en algún momento del año, sino de forma recurrente. Un 90 por ciento de los españoles afirma haber sufrido dolores musculares en el último año, y siete de cada diez lo padecen regularmente. Esta es una afección, que, además, se acentúa en los meses de invierno debido al frío, que hace que los músculos se contraigan más y que el dolor se intensifique.

El dolor muscular, también conocido como mialgia, no solo afecta a un músculo en concreto, sino que puede afectar al mismo tiempo a varios de ellos, a tendones, ligamentos y fascias, unos tejidos que unen los músculos con los huesos y los diferentes órganos del cuerpo. Se caracteriza por ser un dolor profundo, agudo y constante. Los síntomas más comunes que lo acompañan son: rigidez muscular, entumecimiento, hinchazón, hormigueo y ardor, y en general, no poder hacer movimientos en la zona afectada.

Las lesiones musculares más frecuentes suelen ser las contracturas, contusiones, distensiones, calambres, sobrecargas, espasmos, tirones, esguinces y las roturas o desgarros musculares.

Causas del dolor muscular

Las causas que provocan el dolor muscular están relacionadas, comúnmente, con la tensión de los ligamentos, los trabajos físicos sin calentamientos previos, sobrecargas, el estrés, las malas posturas o incluso con las lesiones y esguinces mal curados.

Los malos hábitos son, en múltiples ocasiones, el principal motivo de la aparición de estos problemas. Estos son los principales causantes de los dolores musculares que afectan a la población.

Práctica de algún deporte

Suele ser una de las causas más comunes, y en la mayoría de las ocasiones, fácilmente identificable. La lesión se produce cuando se practica algún deporte, debido a la tensión o sobrecarga que se ejerce sobre los músculos al hacer algún esfuerzo físico.

Pero, a veces, el dolor muscular no surge durante la práctica del deporte, sino que aparece unas 24 horas después. Esto es debido a que, durante el esfuerzo, se producen desgarros microscópicos en las fibras musculares que son conocidas como ‘agujetas’.

La mejor manera de prevenir este tipo de dolor muscular es realizar ejercicio regularmente. De esta manera, los músculos y articulaciones se fortalecerán, siendo fundamental realizar estiramientos antes y después de la práctica deportiva y un correcto calentamiento antes de comenzar.

Por último, es imprescindible beber abundante líquido durante el día, y más cuando se practica ejercicio, ya que con la deshidratación los músculos son más propensos a sufrir lesiones.

Pasar demasiado tiempo de pie

Cuando se pasa demasiado tiempo de pie, el suministro de sangre a las piernas se reduce considerablemente, provocando dolor muscular. Además, cuando se mantiene una misma posición durante un tiempo prolongado, sin hacer ningún tipo de movimiento, o muy reducido, los músculos se agarrotan y duelen. También lo sufre la espalda, ya que la tensión de estar de pie puede provocar dolores lumbares y cervicales.

La solución es bastante sencilla: es esencial moverse, no es recomendable pasar más de 30 minutos en la misma posición, y de vez en cuando sentarse. De esta manera, se provoca que la sangre fluya al mover los músculos.

Coger demasiado peso

Cinco de cada diez españoles achacan sus problemas musculares a una carga excesiva de peso, siendo los hombros, codos y las cervicales las zonas que más sufren estos dolores. Y es que se cometen muchos errores al coger peso, como colocarlo entre el antebrazo y el codo; o doblar la espalda y dejar las piernas estiradas cuando se levanta peso del suelo.

Por ejemplo, al hacer la compra, lo mejor siempre será llevar un carrito que ayude a transportar los productos. Una vez se haya pasado a bolsas, se debe repartir el peso entre ambos brazos, y llevarlos pegados al cuerpo.

Otro ejemplo sería agacharse para coger del suelo algún objeto pesado. Se debe estar lo más cerca posible del objeto a cargar, separando y flexionando las piernas y doblando las rodillas. Al subirlo, se debe tratar de hacerlo lentamente y lo más pegado al cuerpo posible. Al levantarse, es vital no inclinarse hacia delante.

Trabajar sentado en una misma posición 

Muchas personas pasan horas y horas diarias delante de un ordenador, bien sea en una oficina o teletrabajando. Al final, los músculos del cuerpo acaban pagando una mala postura o una mala utilización del material de trabajo, que suele producir dolores en antebrazos, muñecas, manos, pies, rodillas, piernas y, especialmente, en la espalda.

La posición correcta para estar muchas horas sentado es hacerlo con los pies bien apoyados en el suelo, con las rodillas formando un ángulo de unos 90 grados y con la espalda recta y apoyada en el respaldo sin tener el cuello en tensión.

Además, los pies deben de estar en una posición cómoda. Si esto no es posible, es importante ayudarse de un reposapiés. Una buena silla ergonómica que permita regular la inclinación y altura del respaldo es clave.

En cuanto al ordenador, el monitor deberá quedar a la altura de los ojos y a una distancia de unos 60 centímetros, y siempre se utilizará una alfombrilla con almohadilla para el ratón.

Es importante hacer pequeños descansos de unos cinco minutos cada hora, en los que levantarse para estirar un poco las piernas y dar un pequeño paseo. Tanto los músculos como la vista lo agradecerán.

Uso excesivo del móvil

Los españoles pasan, usando su móvil, una media diaria de unas tres horas, y gran parte de ese tiempo se invierte en whatsappear. Esto provoca tendinitis en los pulgares, por la posición forzada que se produce al escribir, y en los dedos índices, ya que al sujetar el móvil reciben una carga excesiva. Y los dedos no son la única parte del cuerpo que sufre el uso excesivo del móvil, ya que también provocan dolores de cuello, brazos y espalda por las malas posturas al hacerlo.

La mejor solución es poner un límite de horas para utilizar el móvil y emplear el tiempo en realizar otro tipo de actividades. También se recomienda silenciar las notificaciones, y tratar de hablar en lugar de escribir cuando se trate de algo más urgente. Eso sí, se recomienda no apoyar el móvil sobre el hombro y girando el cuello para sujetarlo. Tampoco es aconsejable pasar mucho tiempo con el teléfono cogido con una mano, siendo lo mejor hacer conversaciones cortas o utilizar el manos libres.

Mala postura al dormir

Una mala postura al dormir es una de las mayores causas de dolor muscular en cuello y espalda, y suelen convertirse en crónicos si no se cambia la forma de dormir. En general, no se debe dormir boca abajo ni de lado con los brazos extendidos, ni en postura fetal.

Las mejores posiciones son boca arriba, a ser posible con una almohada bajo las rodillas; o de lado, con los brazos doblados y una almohada entre las rodillas. Tampoco es conveniente dormir en una de las posturas que, visualmente, más acción de descanso pueden provocar: colocar las manos por detrás de la cabeza, como si se sujetara, suele provocar dolor en los hombros y espalda.

Estrés y ansiedad

El estrés y la ansiedad no solo provocan problemas psicológicos, sino también musculares. Al estar bajo presión, se suelen tensar los músculos de la mandíbula, ojos, cuello, hombros y espalda, algo que al final acaba provocando dolor en la zona.

Existen una serie de ejercicios que pueden ayudar a relajar estas partes del cuerpo:

  • Para la boca, conviene dejar la mandíbula suelta, tal y como se hace al suspirar, aunque también es muy útil hacer el gesto del bostezo.
  • Para el entrecejo, lo mejor es levantar y bajar las cejas unas cinco veces seguidas.
  • Para los músculos del cuello, se debe mover la cabeza suavemente hacia arriba y abajo y de un lado a otro.
  • En cuanto a los hombros, con los brazos rectos, deberemos subirlos y bajarlos suavemente, mientras se inhala oxígeno al subir y se exhala al bajar.

Pero la mejor manera de evitar el dolor muscular por estrés es precisamente evitando estar estresados, cambiando la forma de afrontar el día a día y los problemas, priorizando y practicando técnicas de relajación, yoga o mindfulness.

Algunas enfermedades

El dolor muscular también puede ser un signo de enfermedades como el covid-19, la gripe, el lupus, la fibromialgia o el cáncer. Por lo que, en caso de que el dolor no desaparezca pasados unos días y sea persistente, es conveniente acudir a un especialista que descarte que se trate de alguna enfermedad.

Efectos secundarios de algunos medicamentos

Algunos medicamentos contienen estatinas, especialmente los recetados para reducir el colesterol, y pueden producir dolores musculares como efecto secundario. Si es el caso, se deberá acudir a un especialista para que lo valore y cambie la pauta médica, si fuese necesario.

Mejores cremas para el dolor muscular

Desde DosFarma, además de algunas claves para reducir el dolor provocado por el dolor muscular, planteamos diversas soluciones a partir del uso de tratamientos sintomáticos que ofrecen varios medicamentos. Esta sería la mejor selección.

Voltadol

Uno de ellos es Voltadol, utilizado para aliviar el dolor muscular producido por contusiones, golpes, dolores de espalda, lumbalgia o esguinces. La función principal de Voltadol es apaciguar el malestar y reducir la inflamación gracias a su acción antiinflamatoria. Voltadol gel se debe aplicar sobre la zona dolorida durante 3 o 4 veces al día con un suave masaje.

Reflex

Otro de los medicamentos antiinflamatorios tópicos, conocido por su sencilla aplicación, es Reflex. Se trata de un spray para pulverizar sobre la piel afectada por traumatismos, calambres musculares, tortícolis o torceduras. Si se es alérgico/a a los componentes de Reflex (alcanfor, mentol, salicilato de metilo, entre otros), si la piel está herida, lesionada o en menores de 12 años, no se aconseja su uso. Tampoco es recomendable si se padece asma.

Traumeel

En la misma línea de antiinflamatorios, Traumeel es el medicamento destinado a combatir los síntomas de dolor e inflamaciones provocadas por lesiones, artrosis de la cadera, fracturas óseas, distorsiones, hematomas, etc. Si después de haber utilizado Traumeel como medicamento homeopático durante 3 días seguidos el dolor persiste, se recomienda acudir al médico.

Flogoprofen

Flogoprofen es el medicamento en formato de crema o spray que también alivia el dolor y combate las hinchazones. Está indicado para los problemas de espalda como contracturas o lumbalgia.

Thermacare

Además de los medicamentos en formato de gel o spray, otra opción es Thermacare, un suave parche térmico elaborado especialmente para proporcionar alivio del dolor muscular. Se adecúa totalmente al cuerpo, y se puede aplicar en zona lumbar y cadera, así como para el cuello y hombros. Thermacare está compuesto de células térmicas que se calientan cuando entran en contacto con el oxígeno del aire.

Remedios caseros para el dolor muscular

El dolor muscular suele mejorar o desaparecer pasados unos días, pero el proceso se puede acelerar. Estos serían los mejores remedios para que éste desaparezca más rápidamente:

  • Hacer reposo y evitar hacer algún tipo de ejercicio que empeore la lesión.
  • Aplicar frío (hielo o gel con efecto frío) entre uno y tres días después de la lesión durante 15 minutos en la zona dolorida. En caso de utilizar hielo, nunca hay que hacerlo directamente sobre la piel.
  • Aplicar calor con compresas calientes, parches o utilizando una manta eléctrica.
  • Proteger la zona afectada con una venda, cabestrillo, rodilleras, muñequeras y coderas. También utilizar muletas si es necesario.
  • Aplicar algún bálsamo, crema o gel que alivie el dolor.
  • Masajear el músculo dolorido. Si es posible, acudiendo a un fisioterapeuta.
  • Utilizar antinflamatorios o analgésicos para reducir el dolor, pero siempre bajo prescripción médica y el consejo de un farmacéutico.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here