Con la llegada del calor y el buen tiempo a todos nos empieza a preocupar el tipín. Si durante el invierno has descuidado la alimentación y la actividad física, lo más probable es que hayas cogido algún que otro kilito de grasa que, en muchas ocasiones, se presenta comúnmente con la aparición de la tan famosa piel de naranja. Sin embargo, su presencia viene determinada por más factores, no solo por el peso. Lo cierto es que este problema también tiene sus causas genéticas relacionadas con deficiencias en la circulación de la sangre y se puede manifestar en ciertas etapas de la vida donde la actividad hormonal es más intensa como la pubertad, el postparto o la menopausia. Sin embargo, se debe de tener en cuenta que su aparición y, sobre todo, su permanencia, se agrava si se lleva una vida demasiado sedentaria o la carencia de unos buenos hábitos higiénicos y dietéticos.

Lo primero que vamos a explicaros es qué es exactamente y dónde se localiza. Se trata de una afección de la piel que aparece en el tejido subcutáneo de la hipodermis, la capa más interna. Cuando el almacenamiento de las grasas no se amortiza con el desgaste de estas a base de ejercicio, se produce un aumento de la talla corporal que se puede manifestar en el exterior a través de la conocida celulitis. Se trata de una enfermedad metabólica que afecta a cerca del 90% de las mujeres y solo un 10% a los hombres. Su aparición, sin embargo, no está regida exclusivamente a la edad o al peso, en ocasiones simplemente aparece y lo hace principalmente en piernas y glúteos. Por lo general, si no existe ningún otro problema, una vida activa y una alimentación saludable dónde las grasas estén medidas y compensadas podría ser suficiente para evitar que este problema decore nuestro cuerpo. Aun así, como ya hemos dicho, se puede dar la posibilidad de que en ciertos periodos se manifieste sin ninguna razón aparente, por lo que multitud de compañías cosméticas han desarrollado productos anticelulíticos que ayudan a remodelar la silueta y a reducir la grasa acumulada en diferentes partes.

Una de las más conocidas, Somatoline, ha desarrollado cremas específicas para vientre y caderas, lociones reductoras y drenantes para las piernas, aceites y sérums para el tratamiento de zonas rebeldes o incluso productos destinados a definir los abdominales del hombre. Llegados a este punto cabe explicar por qué este tipo problemas estéticos como la celulitis afectan muchísimo más a mujeres que a hombres. Resulta que el tejido conjuntivo del cuerpo femenino es mucho más flexible que el del hombre, a fin de poder adaptarse a los muchos cambios hormonales que una mujer experimenta a lo largo de su vida, lo que posibilita que la grasa se manifieste mucho más fácil en el exterior y favorezca la retención de líquidos en el interior. Entonces, ¿qué se puede hacer para combatir la celulitis?

– Mantener unos buenos hábitos de higiene.

– Beber abundante agua, es muy importante que la piel esté bien hidratada.

– Optar por una dieta rica en vegetales por encima de las carnes grasas.

– Marcarse una rutina de ejercicios diaria con abdominales y subir y bajar escaleras.

– Aplicar cremas anti celulitis como las de Thiomucaso, ricas en antioxidantes.

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