Pérdidas de orina: soluciones para hombres y mujeres

Las pérdidas de orina conforman uno de los problemas más comunes que afectan al bienestar de la población - La marca Lindor, de Laboratorios Hartmann, brinda toda la información necesaria para poner solución a esta afección tan común

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Las pérdidas de orina, conocidas clínicamente como incontinencia urinaria, conforman un problema común para gran parte de la sociedad. Sin embargo, es uno de los temas de salud considerados como tabú, por el sentimiento de vergüenza que suele implicar para el afectado reconocer esta afección.

Ese, probablemente, sea el principal motivo del desconocimiento que se tiene acerca de este contratiempo tan habitual. Y es que, según los últimos datos arrojados en el séptimo Foro Global de Incontinencia, más de 400 millones de personas en el mundo sufren pérdidas de orina. En España se estima que alrededor de 6 millones las padecen. Por ello, marcas especializadas en esta afección, como es el caso de Lindor, de Laboratorios Hartmann, juegan un papel fundamental a nivel divulgativo para quienes la padecen.

Causas de las pérdidas de orina

Las pérdidas de orina se han erigido como una patología que los expertos definen como «muy frecuente», y cuya incidencia aumenta con el paso de los años. En este caso, el urólogo y el uroginecólogo (ginecólogo y obstetra con formación específica), son los médicos especializados en esta afección.

En todo caso, y en términos generales, es una afección que aparece como consecuencia de diversos factores. Las causas que se esconden detrás de estas pérdidas involuntarias varían dependiendo del tipo de incontinencia en cuestión.

Tipos de pérdidas de orina

Para conocer los posibles agentes causantes de estas pérdidas de orina, es fundamental diferenciar los dos tipos de incontinencia urinaria que existen. En ambos casos, para determinar el posible tratamiento, la intervención del urólogo será fundamental a la hora de establecer un diagnóstico.

Eventual o transitoria

Se produce de manera temporal y aislada. Es pasajera, y generalmente, el problema desaparece cuando esta posible causa se elimina. Puede deberse a factores como:

  • Alimentación. El alcohol, la cafeína, el chocolate o los edulcorantes estimulan la vejiga al actuar como diuréticos. Otros casos a los que se presta menos atención, como son aquellos alimentos muy especiados o con altas dosis de vitamina C, también responden a esta premisa.
  • Problemas de salud. Una infección en el tracto urinario o problemas de estreñimiento son las afecciones que más relación guardan con las pérdidas de orina. La irritación en la vejiga o la producción de heces excesivamente duras pueden producir la necesidad de miccionar.
  • Medicamentos. Fármacos específicos, como aquellos que tratan problemas arteriales o con efecto sedante, también pueden generar incontinencia.

Crónica o persistente

Diversos cambios o procesos del organismo pueden conducir hacia pérdidas de orina crónicas. Como es obvio, existen diferenciaciones entre hombres y mujeres, ya que, en el caso de ellas, están sujetas a una mayor cantidad de variables.

  • Embarazo, parto o menopausia. En estos casos, los cambios hormonales marcan la diferencia en el caso de las mujeres. El deterioro de los tejidos y membranas que rodean la vejiga, así como un debilitamiento muscular, son los causantes.
  • Edad. Los músculos de la vejiga, al igual que el resto del cuerpo, envejecen. De esta manera, se produce una reducción en la capacidad de almacenamiento de orina.
  • Agrandamiento o cáncer de próstata. En el caso de los hombres, la próstata concentra toda la atención ante esta afección. En el primero de los supuestos, la pérdida de orina llega a causa de un agrandamiento de la llamada glándula prostática; en el segundo, la incontinencia puede ser un claro indicativo de la existencia de un cáncer que aún no ha sido diagnosticado; o en otros casos, una consecuencia de los tratamientos para tratar dicha enfermedad.

 ¿Cómo afectan las pérdidas de orina a nivel psicológico?

La realidad es que, pese a tratarse de un problema de sencilla solución, las pérdidas de orina afectan al bienestar de las personas que las sufren. El sentimiento de vergüenza es constante entre quienes las padecen, lo que, a fin de cuentas, no hace sino aumentar el problema. Esto provoca que muchos pacientes con incontinencia no acudan al especialista para tratarse.

De hecho, un estudio realizado por expertos de la marca Lindor, en el que se tomó una muestra de 502 afectados por incontinencia urinaria, extrae que el 65 por ciento de los perjudicados manifestó claras repercusiones negativas en su vida.

Los expertos focalizan esos trastornos sobre diversos ámbitos:

  1. Social. Aislamiento a la hora de sociabilizar, viajar o, incluso, a la hora de practicar deporte.
  2. Sexual. Las relaciones íntimas se ven afectadas por el miedo a la pérdida de orina, produciéndose un distanciamiento palpable entre la pareja.
  3. Psicológico. La pérdida de autoestima, a consecuencia, es creciente. Esto, a la vez, podría derivar en problemas mayores como ansiedad o depresión.
  4. Laboral. El citado sentimiento de vergüenza puede conducir a desarrollar ausencias puntuales en el puesto de trabajo.

Mitos más extendidos sobre esta afección

A pesar de lo habitual que es esta afección, socialmente se siguen construyendo falsos mitos sobre ella. Algunas de las creencias más extendidas es su supuesta relación con la edad, considerando que es un problema que atañe exclusivamente a personas mayores. Aunque es cierto que aumenta con más frecuencia a partir de ciertas edades, también puede afectar a personas deportistas o a mujeres jóvenes durante su embarazo, por ejemplo.

Otro de los rumores más difundidos es que sólo afecta a mujeres. Si bien es cierto que una de cada cuatro féminas tiene probabilidad de sufrir pérdidas de orina -cifra que asciende al 50 por ciento pasados los 65 años-, es una afección que también perjudica a los hombres, mayoritariamente por problemas de próstata.

Lo que sí es cierto, tal y como esgrimen los datos recopilados por el portal Statista, es que en España más de 126.000 hombres sufren incontinencia (datos del año 2017).

Pérdidas de orina en hombres

Aunque es menos común, la incontinencia urinaria masculina suele estar motivada por una inflamación de la próstata, que dificulta el paso de la orina. Esta patología, conocida como hiperplasia prostática benigna, se produce por un crecimiento descontrolado de la glándula prostática, la cual oprime la uretra y el canal de esta y altera la micción del hombre.

La intervención quirúrgica de esta glándula sexual masculina también puede provocar el debilitamiento temporal de los músculos. Ante esta situación pueden producirse pérdidas de orina al realizar cualquier esfuerzo, por pequeño que sea. En el caso de que aparezcan pérdidas importantes, se suele recurrir a una implantación de esfínter.

Aunque se desconocen las causas exactas de la hiperplasia prostática, lo que sí se sabe a ciencia cierta es que esta alteración guarda relación con la edad y el sobrepeso. Habitualmente, es a partir de los 50 años cuando se detecta este crecimiento prostático.

Pérdidas de orina en mujeres

Normalmente, la incontinencia urinaria aparece en las mujeres en edades ciertamente jóvenes, durante las etapas del embarazo y del postparto, que suelen ser las principales causas de la fragilidad de su suelo pélvico. Con el paso de los años, concretamente durante la edad madura, el esfuerzo se convierte en la razón más habitual de la pérdida de orina.

Cualquier actividad que implique un aumento de la presión intraabdominal se convierte en una causa de estas pérdidas. El escenario es sencillo de entender: la incontinencia llega a un organismo cuya uretra se ve afectada por el paso del tiempo y que, además, ha sufrido un descenso hormonal por la menopausia.

En las mujeres mayores de 65 años, este problema se da con más frecuencia debido a una hiperactividad vesical, que aumenta por la alteración de los mecanismos inhibitorios del reflejo miccional. Por esto, se provoca un descontrol involuntario de la orina.

Soluciones para las pérdidas de orina

Tonificar y educar el suelo pélvico es fundamental para mejorar, de base, el problema. No obstante, para reducir esas pérdidas de orina, Lindor ofrece un manual de buenas prácticas para mejorar la calidad de vida de los afectados.

  • Reduce la ingesta de líquidos antes de dormir. Si bien existe la concepción errónea de que deben tomarse menos líquidos durante el día, lo que sí es apropiado es reducir ese consumo justo antes de dormir. En tal caso, beber el agua suficiente es fundamental para prevenir infecciones y mantener una correcta hidratación.
  • Limita el consumo de alcohol, cafeína y teína. Si bien el alcohol es una sustancia tóxica para el organismo, su ingesta le hará trabajar más para eliminarlo produciendo una mayor cantidad de orina. Por otro lado, otras bebidas estimulantes como el café o el té, así como frutas y verduras con gran volumen de agua como el calabacín, el melón, el melocotón o la berenjena, deberán ser controladas en lo referente a su consumo.
  • El estreñimiento también se trata. Los buenos hábitos alimenticios siguen en escena, y la ingesta mínima de fibra lo es. Lo recomendado para un adulto son unos 30 gramos diarios.
  • Controla la medicación. Tratamientos con antihistamínicos, descongestivos o diuréticos deberán ser supervisados por un médico antes de su toma.

Ejercicios para prevenir las pérdidas de orina

El fortalecimiento del suelo pélvico resulta clave ante esta afección. Existen multitud de ejercicios para prevenir las pérdidas de orina, siendo algunos de los más destacados:

  1. Respiración. Habrá que sentarse en una silla o taburete, o incluso tumbarse, poniendo el peso sobre la zona vaginal. Tras este paso inicial, se deberán tensar los músculos del suelo pélvico y exhalar lentamente. Lo idóneo, aguantar 15 segundos.
  2. Postura del gato. Primeramente, habrá que ponerse en posición de cuadrupedia (a cuatro patas). El ejercicio consistirá, a través de la inspiración, en formar una posición ligeramente hueca o de arco. Tras esto, se exhalará adoptando la posición de un gato, con la espalda abultada.
  3. El puente. Tras tumbarse sobre la espalda y colocar los pies separados en la misma anchura que las caderas, se apretarán los glúteos con fuerza y se levantará de forma gradual la espalda. Mientras se inhala el aire, se bajarán los glúteos al suelo para liberar la tensión ejercida sobre el suelo pélvico.

Lindor, en la vanguardia de la investigación

Más de treinta años de experiencia e investigación avalan la labor de la marca Lindor, de Laboratorios Hartmann. Desde Lindor apuestan por la divulgación como método de concienciación hacia aquellos afectados por las pérdidas de orina.

A fin de cuentas, las tendencias mostradas por la sociedad reflejan, esencialmente, dos problemáticas a la hora de tratar esta afección:

  1. La importancia de utilizar un producto específico para pérdidas de orina. No, las compresas para la menstruación no conforman la mejor solución para la incontinencia. El cuidado de la piel, la protección de la zona y el confort que otorga una compresa absorbente para pérdidas de orina muestra notables diferencias con las tradicionalmente conocidas.
  2. Los hombres tienen artículos específicos para tratar esta enfermedad. El producto diseñado por Lindor se adapta a la morfología del hombre, ofreciendo una solución cómoda y discreta que otorga una alta protección. De esta manera, lo que se pretende es concienciar a los afectados sobre la necesidad de utilizar aquellas soluciones adaptadas para ellos, sin tener que recurrir a compresas de mujer.

Del mismo modo, la marca incide en la necesidad de utilizar un producto que salvaguarde el pH normal de la piel, cuyo valor es de 5,5, para evitar picores e irritaciones.

Compresas para hombres con pérdidas de orina

En el caso de los hombres, Lindor Men ofrece un absorbente específico con tres capas, una rápida absorción y una sistema antibarreras que evita cualquier fuga. La tecnología empleada permite cuidar de la piel, al ser productos dermatológicamente testados, y además evitar fugas y olores. Se trata de materiales suaves y transpirables.

Estas compresas para hombres tienen forma anatómica, con un diseño en forma de ‘V’ que se adapta a la anatomía masculina. Además, está dotado de un anillo elástico y de un sistema antiescapes para disfrutar de una mayor seguridad durante su uso y que no interfiera en la rutina diaria. Este producto cumple con la legislación de productos sanitarios.

Compresas para mujeres con pérdidas de orina

En cuanto al producto específico para mujeres, Lindor Lady ofrece seguridad, confort y discreción. Su núcleo absorbente de 3 capas y su sistema de rápida absorción evitan que se produzcan fugas.

Estas compresas se ajustan discretamente a la ropa interior y cuentan con un sistema neutralizador de olores. Además, ayudan al cuidado de la piel para que esta permanezca sana, ya que su capa superior, tratada con aloe vera, aporta un extra de suavidad. Este producto cumple con la legislación de productos sanitarios.

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