¿Qué es la dermatitis?

La dermatitis, también conocida como eccema, es la inflamación de las capas superficiales piel. Los síntomas más habituales son picor, ampollas, hinchazón, enrojecimiento y, en ocasiones, exudación.

Hablamos de un término muy amplio que abarca trastornos muy diferentes, los cuales suelen manifestarse en forma de erupción rojiza acompañada de picor.

Causas

Algunos tipos de dermatitis tienen un origen conocido, pero hay otros donde la causa de su aparición puede ser difícil de determinar, como sucede con la dermatitis numular, erupción persistente que produce picor e inflamaciones en forma de moneda.

En general, sea cual sea la causa de esta afección, siempre se manifiesta como una reacción de la piel ante una sequedad importante o a la exposición a una sustancia irritante o un alérgeno.

¿Cómo sé si tengo dermatitis?

Independientemente de la causa que la provoque, los síntomas generales de esta afección son los siguientes:

  • Enrojecimiento.
  • Picor.
  • Hinchazón.
  • Supuración.
  • Formación de costras.
  • Descamación.
  • Ampollas (esto no sucede siempre).
  • Engrosamiento de la piel (o dermatitis crónica).

¿Se puede diagnosticar?

El diagnóstico se basa en los síntomas, el aspecto y la zona del cuerpo en la que se produce la reacción. Cuando acudas al médico es muy probable que intente averiguar si has ingerido alguna sustancia química o si te la has aplicado sobre la piel.

Si el facultativo no es capaz de determinar la causa, lo habitual es realizar ciertas pruebas, como la prueba del parche, que consiste en colocar sobre la piel de la zona superior de la espalda una serie de muestras impregnadas en alérgenos y cubiertas con un esparadrapo. La idea es observar la reacción de la piel frente a la acción de esas sustancias.

Tipos de dermatitis

Ya sabemos que a veces es difícil determinar el origen del problema. Sin embargo, hábitos como lavarse las manos constantemente para no contraer infecciones, pueden ser la causa clara de dos tipos de dermatitis:

Dermatitis por contacto de tipo irritativa
El lavado de manos constante daña las capas de la piel y grasa que protegen la barrera natural de la piel.

Dermatitis por contacto de tipo alérgica
Reacción de la piel frente a la exposición a ciertos componentes incluidos en la composición de algunos jabones.

Entonces, ¿no puedo lavarme las manos?

Lavarse las manos es, y siempre ha sido, un hábito muy importante, necesario para prevenir la aparición de afecciones más graves.

Si observas que el lavado continuo ha terminado por alterar la protección de tu piel, sigue estos sencillos consejos:

1.- Cambia el jabón habitual por syndets (o detergentes sintéticos), soluciones higiénicas formuladas sin jabón.

2.- Después del lavado, hidrata las manos con cremas a base de aceite, cremas de efecto frío o elaboradas con una formulación tan suave, como Bepanthol, que hasta se puede aplicar en bebés.

 

3.- Si ya has observado la aparición de comezón, pequeños puntitos o ampollas, es muy importante que te hidrates las manos con mucha frecuencia.

¿Se puede prevenir?

La mejor forma de evitar la dermatitis es evitar el contacto con los alérgenos conocidos y con las sustancias irritantes o desencadenantes.

Si debido a tu puesto de trabajo, o a otras circunstancias, no puedes evitar el consejo anterior, lo mejor es que acudas a un especialista y expongas tu caso. Entre los dos podéis elaborar un plan de acción para prevenir situaciones de riesgo.

«Manos limpias y uñas cortas no amasaron malas tortas». La sabiduría popular premia y agradece la higiene en las manos, pero como quizás sepas por experiencia propia, lo que por un lado nos ayuda, también nos puede perjudicar.

No tengas miedo a sufrir dermatitis. Lávate las manos, mantén tu higiene diaria y utiliza los productos que te recomiende el especialista en salud.

Consejo de farmacéuticos.

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