El bruxismo es un problema dental del que poco se habla, pero que puede llegar a afectar a 6 de cada 10 personas. Sin embargo, se ha señalado que apenas un 8% de esos pacientes buscará ayuda.

Y ¿Que es el bruxismo?, se trata del apretar o rechinar los dientes sin razón aparente. Esta práctica trae consigo problemas musculares como la deformación de la mandíbula lo que puede afectar la fuerza de la mordida, o incluso te puede causar fracturas en los dientes.

Este “mal hábito” se genera de manera inconsciente por lo que puede pasar desapercibido. Sin embargo, suele venir acompañado de dolores en los músculos de la mandíbula, en el cuello y en los casos más extremos dolores de cabeza y oídos.

El roce constante entre los dientes produce el sonido comúnmente conocido como “rechinamiento de dientes” lo cual resulta molesto para las personas con las que comparte la persona afectada.

Tipos de bruxismo

Hay dos tipos diferentes de bruxismo, el que se hace de forma inconsciente durante el día, o el que afecta a la persona durante la noche, siendo este último el más común y difícil de tratar, pues está relacionado con el sueño.

Ahora bien, muchos especialistas difieren en cuanto podría ser la causa real de esta conducta, sin embargo, coinciden en que el plano psicológico está estrechamente ligado a la problemática. Los principales desencadenantes es el estrés y la ansiedad, ambas repercuten directamente en la intensidad y duración del trastorno.

¿Cuáles son los síntomas que pueden delatar el bruxismo?

  • Recrear la masticación, aun cuando no se están ingiriendo alimentos.
  • Rechinar los dientes durante el sueño nocturno o durante una siesta.
  • Dolor o sensación de tensión en las mandíbulas.
  • Inflamaciones del lado inferior de la mandíbula.
  • Fatiga o dolor muscular en la cara, cuello, oídos o parte alta de la espalda.
  • Sensación como de pitido o tinitus
  • Ruidos oclusales
  • Desgaste o fracturas en los dientes.

Algunos de estos síntomas pueden aparecer a una edad temprana en la infancia de 8 a los 13 años o en la adolescencia de 17 a los 20 años, pudiendo desaparecer por si solo de manera espontánea.

¿Cómo se trata?

Al ser un hábito involuntario no existe un tratamiento exacto, por lo que los especialistas buscan disminuir los efectos que causa, como el dolor y el desgaste dental.

El tratamiento, dependerá de las consideraciones que haga el odontólogo que trate el caso casi siempre valiéndose de un interrogatorio sobre los hábitos de sueño, la alimentación y los síntomas que presente la persona, además de un examen dental.

Una vez el especialista determine que se trata de bruxismo y el grado de desgaste dental de la persona, procederá a recetarle el uso de una férula dental de descarga.

Esta férula se trata de un molde de resina o plástico especial que recubre los dientes y ayudan a liberar la tensión, ajustándose exactamente a los dientes, alineándolos y evitando que se rocen.

Sin embargo, también existen pequeños cuidados caseros que podemos aplicar para disminuir los efectos del bruxismo.

  • La aplicación de terapias térmica (compresas frías o calientes) en los músculos de las mandíbulas que estén inflamados.
  • Masajear de forma suave las áreas del cuerpo que presenten dolor.
  • Evitar comer alimentos duros
  • Beber al menos 8 vasos de agua al día.
  • Dormir un mínimo de 6 horas diarias.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here