Nuestro cuerpo está formado por un total de 208 huesos que se disponen de forma simétrica a ambos lados del cuerpo. Los huesos contienen el 99% del calcio y el 85% del fósforo del organismo. Además, el esqueleto humano está formado por cartílagos, ligamentos y tendones que suponen el 20% del peso corporal total.  Todos ellos trabajan de forma conjunta para proporcionar al cuerpo el soporte que necesita y en su caso las articulaciones proporcionan flexibilidad, movimiento y soporte.

Los huesos tienen la función de proteger, almacenar, soportar y equilibrar nuestro cuerpo. Es muy importante llevar a cabo una serie de cuidados del sistema óseo desde jóvenes para así no tener ningún tipo de problemas o enfermedades con el paso del tiempo. La masa ósea va aumentando progresivamente desde la infancia y adolescencia y alcanza su máximo a los 30 años de edad. Por lo que se recomienda la realización de actividad física para evitar así el descenso de esta en edades posteriores. Las mujeres poseen niveles de mineralización inferiores al de los hombres sobre todo a partir de los 45 años o de la menopausia. Por lo que tienen que llevar a cabo unos mayores cuidados del sistema óseo.

Entre las enfermedades del sistema óseo se encuentran la osteoporosis, la osteoporosis, el raquitismo y la osteomielitis, entre otras. Y en el caso de las enfermedades del sistema muscular encontramos la distrofia, la fibromialgia, la esclerosis múltiple, etc.

Entre los cuidados del sistema óseo más importantes podemos destacar:

  • Dormir bien: mientras dormimos nuestro organismo lleva a cabo funciones de reparación de tejidos, por ello dormir bien (entre 6-8h) es muy importante para tener un sistema osteo-articular saludable. Durante el descanso, también se distribuyen los nutrientes provenientes de los alimentos y se mejora su absorción.
  • Mantener una correcta hidratación: el agua es fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Para un correcto cuidado del sistema muscular se debe mantener una adecuada hidratación, ya que aporta elasticidad a nuestras articulaciones.  Por lo que es un fundamental también entre los cuidados del sistema muscular.
  • Realiza ejercicio físico: la realización de actividad física favorece la formación de tejido óseo, es más actúa sobre su masa, densidad y textura. Caminar, subir escalones, realizar ejercicios de resistencia y de fuerza mejoran la densidad ósea de la columna vertebral. Se deben evitar los ejercicios de impacto que puedan producir dislocaciones o fracturas.
  • Una dieta variada y equilibrada: el calcio, la vitamina D y la vitamina K son fundamentales para el mantenimiento del sistema óseo. Se recomienda el consumo de los alimentos de la forma más natural posible, ya que si son alimentos muy tratados afectan a la absorción de nutrientes.
  • Evita las malas posturas para que la columna vertebral no se desvíe.

En el caso de seguir todos estos consejos y notar que nuestro organismo tiene carencias  y se necesitan más cuidados del sistema muscular y óseo podemos optar por tomar los complementos alimenticios a base de colágeno, magnesio y ácido hialurónico que hay disponible en Dosfarma.com.  Es importante recordar la gran cantidad de propiedades del colágeno.

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