Día Internacional del Alzheimer

El Alzheimer, una enfermedad temida por muchos  y a la vez completamente desconocida por otros. Solo quien la experimenta en su núcleo cercano, comprende lo complejo que puede llegar a ser vivir con una persona que no recuerda a su familia, ni quién es.

Fue descubierta por Aloysius Alois Alzheimer, un psiquiatra y neurólogo alemán, que inició sus estudios en el año de 1901. Concluyendo que se trataba de una patología progresiva que afecta la memoria y otras funciones del cerebro. Desde la fecha hasta nuestros días, sólo se ha logrado determinar que esta enfermedad puede ser tratada pero no curada.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) proclamó el 21 de septiembre como el Día Mundial del Alzheimer.. Fecha que se celebra desde el año 1994 y fue en el 2015 cuando se decidió extender a todo el mes de septiembre. Esta iniciativa surgió para generar campañas de concienciación, ante esta problemática que ahora vemos tan común en el siglo XXI.

¿Cuáles son los síntomas?

El síntoma clave del Alzheimer, es la pérdida de memoria. Se va deteriorando paulatinamente, y suele presentarse al inicio con dificultad para recordar eventos, o conversaciones. Luego, a medida que la enfermedad avanza las alteraciones empeoran notablemente.  El paciente, al inicio sentirá la dificultad de memorizar, hasta llegar un punto que ni recuerde que perdió la memoria.

Ahora bien, la pregunta que siempre nos llega a la mente es ¿este trastorno puede ser hereditario y detectado a tiempo?. Genéticamente no se ha determinado, lo que si está claro es que ciertos aspectos genéticos podrían aumentar el riesgo de desarrollarlo.

Actualmente, se estima que aproximadamente 46,8 millones de personas en el mundo padecen de demencia, y entre el 60% y el 70% de ese número corresponde a Alzheimer, siendo esta una cifra alarmante.

Recientes estudios comprobaron que la alimentación juega un papel importante en esta afección, por lo que te compartimos lo siete hábitos alimenticios que podrían reducir entre un 70% y 80% la probabilidad de padecerla:

1-Reducir el consumo de grasas saturadas y trans.

2-Las verduras, frutas, legumbres y granos deben ser la base de la pirámide alimenticia.

3-Consumir vitamina E (al menos 5 miligramos al día).

4-Consumir suplementos de vitamina B12.

5-Evitar los multivitamínicos con hierro y cobre (a menos que lo indique un médico).

6-Evitar cocinar en ollas y sartenes de aluminio.

7-Mantenerse activo físicamente (Por ejemplo: caminar tres veces por semana durante al menos 40 minutos).

Dicho esto, durante el mes de septiembre te invitamos a concienciar y valorar tu estilo de vida para prevenir esta enfermedad degenerativa que año tras año, cobra vidas y la tranquilidad de muchas familias.