La hepatitis es una de las enfermedades más comunes en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, OMS en el mundo hay más de 400 millones de personas con hepatitis viral. Pero un 80% de ellos no tienen acceso a las pruebas de detección ni al tratamiento.

Desde 2010 el 28 de julio es el Día Mundial Contra la Hepatitis. La finalidad de esta fecha es fomentar entre la población el conocimiento de la enfermedad, su prevención, tratamiento y consecuencias.

¿Qué es la hepatitis?

La hepatitis es una inflamación del hígado. La afección puede remitir espontáneamente o evolucionar hacia una fibrosis, una cirrosis o un cáncer de hígado. Según los profesionales de la salud, los virus de la hepatitis son la causa más frecuente de las hepatitis. Éstas también pueden deberse a otras infecciones, sustancias tóxicas o enfermedades autoinmunitarias.

Los síntomas de la enfermedad pueden ser inespecíficos en algunos casos o no presentar síntomas. En otros puede existir:

  • Pérdida de peso, náuseas y vómitos.
  • Orina oscura.
  • Diarrea y heces de coloración pálida.
  • Dolor abdominal e ictericia (tonalidad amarilla de la piel y los ojos).

La enfermedad puede cursar de forma aguda y/o crónica y en los casos más graves y complicados pueden desembocar en cirrosis y cáncer hepático.

No obstante, la hepatitis se puede prevenir y tratar. Existen vacunas y tratamientos efectivos para la hepatitis B. Y más del 95% de las personas con hepatitis C pueden curarse con el tratamiento.

Hepatitis A y E

Son enfermedades hepáticas causadas por virus. Sus factores de riesgo son:

  • Saneamiento deficiente.
  • Manos sucias.
  • Agua insalubre.
  • Compartir efectos personales.
  • Sexo oral-anal.

En cuanto a las medidas de protección, se recomienda:

  • Utilizar aseos y evitar la defecación al aire libre.
  • Lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño.
  • Velar por la salubridad del agua.
  • No compartir efectos personales.
  • Vacunarse contra la hepatitis A en caso de pertenecer a un grupo de riesgo.

Hepatitis B, C y D

Este tipo de enfermedad puede acabar produciendo cáncer de hígado. La hepatitis B es el tipo más frecuente diagnosticada. En la mayoría de los casos, supone una infección aguda que se resuelve totalmente. Aunque en ocasiones puede cronificarse. En cuanto al tipo C es la que más se cronifica y evoluciona a cirrosis con mayor frecuencia.

Entre los factores de riesgo se encuentran:

  • Inyecciones, jeringas y agujas sin condiciones de seguridad.
  • Sangre contaminada.
  • Relaciones sexuales sin protección.
  • Tatuajes y piercings sin medidas higiénicas y de seguridad.
  • No vacunas a los lactantes.

Respecto a las medidas de protección, se pueden enumerar las siguientes:

  • Utilizar siempre material de inyección nuevo y estéril.
  • Garantizar la seguridad de la sangre.
  • Tener relaciones sexuales con la protección adecuada.
  • Realizar siempre tatuajes y piercings en establecimientos que dispongan de las medidas de higiene y seguridad necesarias.
  • Vacunar a los lactantes al nacer.

Estrategia para eliminar la enfermedad

El desconocimiento y el escaso acceso a los servicios de tratamiento de la enfermedad a nivel mundial hacen que la mayoría de personas que necesitan tratamiento no lo reciben. Según estudios de la OMS, la ampliación del tratamiento permitiría salvar 7 millones de vidas entre 2015 y 2030. Es justo dentro de una década la fecha que se han marcado para erradicar la enfermedad. Para ello, la OMS se escuda en la información, prevención, detección y tratamiento como principales herramientas.

En este sentido, el 28 de julio, Día Mundial Contra la Hepatitis, es una oportunidad única para seguir creando conciencia y llamar a la acción de gobiernos. Una oportunidad única para alcanzar una sociedad más saludable, con los mismos accesos a diagnósticos y tratamientos para conseguir una calidad de vida mejor.

 

 

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here