‘Dietas milagro’. Aquello que no puede explicarse de una manera natural, o que simplemente no se concibe como saludable en el ámbito de la nutrición, puede acogerse a este concepto alimenticio tan perjudicial para el organismo. Es el caso, por ejemplo, de la dieta hiperproteica, aquella que se fundamenta sobre un consumo excesivo de proteínas y que, por ende, reduce al mínimo el aporte de hidratos de carbono.

De la mano del nutricionista José Miguel Osete, y con la colaboración de la marca Siken, especialista en sustitutivos alimenticios para la pérdida controlada de peso, desde el blog de DosFarma desglosamos este concepto. Es importante conocer sus múltiples contraindicaciones a medio y largo plazo, así como su diferencia con el uso de complementos alimenticios.

¿Qué es la dieta hiperproteica?

Dieta hiperproteica y obtener beneficios a medio y largo no son conceptos que vayan de la mano. Tal y como expone Osete, «el consumo excesivo de proteínas predomina sobre el resto de nutrientes». De tal modo, esta variación conducirá «a una reducción al mínimo del aporte de otros nutrientes necesarios para el organismo». Es el caso, fundamentalmente, de los hidratos de carbono, aunque también pueden verse implicados otros actores, como minerales o vitaminas.

Toda aquella alimentación que no se base en el equilibrio, y de manera concreta en las necesidades individuales del sujeto, puede provocar efectos negativos en la salud. Es el caso de la dieta hiperproteica. El consumo de frutas, grasas de calidad y vegetales es fundamental en el funcionamiento del organismo, por lo que excluirlos durante varios días o semanas está altamente desaconsejado.

En tal caso, una dieta en la que, obviamente, predomine el consumo de proteínas, puede favorecer de manera controlada la pérdida de peso, siempre y cuando esté equilibrada en lo que a otros aportes se refiere. Además, también puede ayudar a prevenir determinadas enfermedades coronarias, afectadas por la aparición de colesterol, o aquellas como la diabetes.

Contraindicaciones y beneficios de la dieta hiperproteica

Una pérdida descontrolada de peso nunca podrá contraer beneficios para la salud. Este es el objetivo de la dieta hiperproteica, por lo que, en una primera toma de contacto, no es aconsejable su práctica. A nivel social, esta idea está muy extendida, pero es importante conocer los efectos adversos que este tipo de dietas puede provocar en el organismo.

Ningún beneficio pese a sus rápidos resultados

El sujeto en cuestión, por determinado motivo físico o estético, puede considerar necesaria una pérdida abundante de su peso en un espacio reducido de tiempo. Abogar por una supresión en el consumo de hidratos, o reducir éste al mínimo, no es una solución viable en términos de salud, como sucede con el caso de la dieta hiperproteica.

La pérdida de peso está garantizada. Hablamos de dietas que, durante los primeros siete días, únicamente ‘permiten’ el consumo de alimentos ricos en proteínas, lo que se combina con una actividad física leve o moderada. Algunos expertos estiman que, en una única semana, estos hábitos conllevan la pérdida de entre dos y cuatro kilos.

La realidad, pese a ello, es que el organismo se ve abocado a la búsqueda de glucosa en los nutrientes que quedan en la sangre o diversos órganos. Esto provocará que se pierda peso. Pero, pese a que el objetivo será perder grasa, también se propiciará la pérdida de masa muscular. Porque, «pese a que se ingiere mucha proteína, se producirá una desnutrición en el cuerpo, sumado al déficit de vitaminas y minerales que estas dietas conllevan».

Efectos secundarios perjudiciales de la dieta hiperproteica

Podría considerarse que el hecho de perder peso de una manera muy rápida puede ser beneficioso. Pero esto, a medio y largo plazo, no hará más que causar perjuicios en la salud. A grosso modo, estos serían algunos de los más destacados.

  • Ausencia de buenos hábitos alimenticios. El consumo de frutas y vegetales; distribuir adecuadamente las comidas diarias; o no consumir alimentos ricos en fibra son algunos de los importantes conceptos, a nivel nutricional, que no se adquieren en procesos de este tipo. Como es obvio, es digno de mención en este apartado el conocido como ‘efecto rebote’: más pronto que tarde, en cuanto este proceso de pérdida de peso toque a su fin, el peso perdido no solo se recuperará, sino que además se verá incrementado.
  • Pérdida de control de las cantidades. Cada cuerpo es totalmente diferente, tanto por fuera, como por dentro. Por tanto, el aporte calórico también será distinto según la persona. Es de vital importancia consumir las cantidades de nutrientes que cada cuerpo requiere, con porciones y comidas adaptadas a su necesidad.
  • Problemas de salud. Mareos, sensación de debilidad o flaqueza, déficit de atención y concentración, estreñimiento o anemia. Estos son algunos de los problemas más ‘leves’ que acarrea la aplicación prolongada de la dieta hiperproteica.

¿Cuándo se recomienda la dieta hiperproteica?

No obstante, tal y como argumenta el nutricionista José Miguel Osete, existen algunos casos en los que una dieta hiperproteica pueda ser recomendada. «Hablamos de personas que acaban de someterse a alguna operación, o se encuentran inmersas en un proceso de rehabilitación», comenta.

En estos casos, «el consumo de proteínas favorece la recuperación de los tejidos», y, además, debe tenerse en cuenta que la ingesta de alimentos puede verse dificultada durante el proceso de recuperación.

De igual modo, Osete, experto en nutrición deportiva, esgrime que «en el caso de los deportistas, según el momento de la temporada o durante una competición concreta, pueden encontrar ciertos beneficios en su rendimiento». Esto se produce porque «el consumo de proteínas no se alarga en el tiempo», que es la principal característica de las dietas milagro.

Sustitutivos Siken para el control y pérdida de peso

Pensar en ‘ponerse a régimen’ conduce la mente hacia una figura concreta, la del nutricionista. Y también hacia productos que pueden ayudar en la pérdida o el aumento de peso, según cual sea el objetivo.

En lo relativo a lo segundo, la marca Siken, especialista en sustitutivos alimenticios, invita a desglosar los beneficios que estos productos presentan frente a las dietas milagro.

  1. Control de las calorías y fácil usabilidad. Saber cuántas calorías se consume es fundamental para aplicar cualquier dieta. Y, si se quiere perder o ganar peso, reducirlas o aumentarlas resulta obvio. Los sustitutivos, por tanto, especifican en sus envases el aporte calórico de manera detallada, por lo que ayudará a saber de manera rápida y efectiva cuál será su función dentro de nuestro plan alimenticio.
  2. Sin miedo al efecto rebote. Tan importante es cumplir con la dieta, como mantener posteriormente una rutina alimenticia saludable. Saber qué se come y en qué cantidad, así como la práctica de ejercicio físico de manera leve o moderada, ayudarán a mantener lo conseguido con tanto esfuerzo.
  3. Sin duración estipulada. Si bien los sustitutivos no reemplazan la calidad de una alimentación variada y equilibrada, en determinadas ocasiones de la semana pueden ser un correcto aliado. Su aporte proteico es recomendable antes o después de la práctica deportiva, y sin necesidad de querer cumplir con algún objetivo concreto de pérdida o ganancia de peso.

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