Las enfermedades que afectan al sistema respiratorio son muy comunes, especialmente en ancianos. Pero por normal general no se sabe muy bien cuál es la diferencia entre pulmonía y neumonía. Conocer las diferencias entre cada una de ellas nos va a facilitar un mejor tratamiento posterior, como una buena prevención. Y tú, ¿sabes cuál es la diferencia?

¿Qué es la pulmonía?

Es muy común referirse a pulmonía o neumonía cuando hablamos de una inflamación pulmonar, pero no siempre se acierta con el término.

La pulmonía es el nombre por el que se denomina la enfermedad que afecta a los pulmones o a ciertas partes de los mismos. Esta afección es de alto riesgo especialmente en personas de edad avanzada, ya que puede comprometer a su salud y causas ciertas complicaciones.

Este término entró en desuso y actualmente se considera un término erróneo. Sin embargo, en lenguaje coloquial es muy común su utilización. Esto es así especialmente para hacer referencia a diferentes afecciones respiratoria como bronquitis y neumonías.

Diferencia entre pulmonía y neumonía

Ya que el término pulmonía está en desuso, lo correcto es referirse a esta enfermedad como neumonía.

La neumonía puede tener diferentes orígenes. Las principales causas de la neumonía son bacterias, virus y hongos que entran en el organismo y provocan una infección del tejido pulmonar. Estos se pueden adquirir en diferentes entornos y de modos diferentes.

Si tienes neumonía, puedes sentir dolor en el tórax, fiebre, tos, expectoración de flema. En el caso más grave, podrás sentir dolor muscular, o falta de aire (conocida como disnea). La mayoría de las neumonías tienen un buen pronóstico con el tratamiento adecuado. Sin embargo, las posibles complicaciones dependen del motivo y las causas de la neumonía y el estado general del enfermo.

Por lo que la diferencia entre pulmonía y neumonía es clara: ambos términos se refieren a lo mismo con la diferencia de que uno de ellos ya no se usa.

¿Cómo prevenir la pulmonía y la neumonía?

No es fácil prevenir las infecciones respiratorias, pero hay ciertas cosas que pueden disminuir el riesgo de contagio.

  • Mantén el espacio en el que vives y trabajas limpio y libre de polvo.
  • Evita el contacto con personas infectadas o con gripe.
  • Evita los cigarrillos, cuida tu alimentación y haz ejercicio cada semana para fortalecer tu sistema inmune.
  • Finalmente, consulta con tu médico si deberías vacunarte para proteger tu sistema inmunológico y ayudarle a defenderte de este tipo de enfermedades.

Además, te puedes ayudar de complementos para mantenerte con vitalidad.

  • Tusserbe Pocket Drink 16 sobres. Es un formato cómodo para tomar y fácil de llevar que además de tratar la tos es útil para afecciones de vías respiratorias como la irritación de garganta. Contiene Grindelia, Pino Mugo, Llantén y Liquen islandés, con Propóleos y Miel de Manuka.
  • Arkoreal Jalea Real Vitaminada Sin Azúcar 20 ampollas. Es un complemento alimenticio que refuerza diferentes aspectos del organismo consiguiendo un mejor funcionamiento y rendimiento.
  • Echinaid Pastillas Blandas Suizas Equinácea Sabor Cereza 50g. Es un complemento alimenticio indicado para contribuir al buen funcionamiento del sistema inmunitario y calmar la irritación de garganta. Este contiene extractos de equinácea, una planta indicada para estimular las defensas y vitamina C para reforzar la respuesta contra los virus.
  • Epaplus Immuncare Jarabe Balsamico Sabor Limon 150ml. Se trata de una solución en líquido con el que podremos crear un film suavizante y proteger la mucosa e las vías respiratorias altas. En su composición encontramos extractos de vegetales y miel.

La diferencia entre pulmonía y neumonía es tan clara que ya no tendrás ninguna duda. Pero en el caso de que presentes alguno de sus síntomas, no dudes en acudir a un médico para que te dé las mejores indicaciones para tu salud.

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