¿Cuánto sabes realmente acerca del sexo?

A lo largo de la historia se han ido acumulando bastantes afirmaciones sobre la vida sexual que poco tienen que ver con la realidad. Muchas de ellas bailan con nosotros a lo largo de nuestra vida, y sin darnos cuenta en una conversación damos por hecho cuestiones de las que poco o nada sabemos.

Por ello y porque el conocimiento es salud, hemos pensado en algunos de los mitos que más acechan en la sociedad actual. Por ejemplo, ¿tú también piensas que el tamaño importa? Dejando tabúes a un lado, se tiende a pensar que un hombre con un miembro de tamaño grande tiene como consecuencia dar más placer sexual y una mayor potencia. Esto es, cómo no, un mito.

Con el fin de dejar estas falsas verdades a un lado en pos de una vida sexual saludable, hemos hablado con Antonio Jesús Torres Sánchez, Licenciado en Psicología por la Universidad de Murcia y Máster en Sexología Humana. No te pierdas ni una coma de este artículo.

¿Por qué perduran aún los grandes mitos sobre el sexo?

Según Antonio Jesús Torres: con el paso del tiempo aparecen nuevas concepciones erróneas sobre el sexo, y que pasan a formar parte del “conocimiento informal”, que sobre él tenemos. Según nuestro experto, existen tres claves iniciales: mito, falacia y sexo.

Cuando comentamos un mito nos referimos a una serie de creencias que son: falsas. Además, estas creencias falsas van cargadas de un importante contenido afectivo y están fundamentadas tanto en la superstición como en la ignorancia. Esta ignorancia viene determinada por la falta de información.

En cuanto a las falacias, nos referimos a ellas cuando tenemos delante una idea engañosa, aunque aparentemente no lo sea. Estos argumentos aparentemente son válidos, pero en realidad no.

Cuando hablamos acerca de la sexualidad o del sexo, no nos referimos únicamente a la actividad sexual, sino que se trata de un concepto mucho más amplio, según Torres. Este ámbito sexual engloba amplios repertorios de conducta y, además, nos permiten relacionarnos con los demás.

Y, ¿Cuál es el origen de estos mitos o falacias sobre la sexualidad? Son el resultado de información recibida de manera informal desde los medios de comunicación de masas o de reuniones con amigos. Es decir, siempre vienen desde un conocimiento no formal.

Los mitos más populares sobre la actividad sexual

Pasamos ahora a otros de los grandes mitos en mujeres acerca de su himen. Y es que no es extraño relacionar la vigencia del himen en una mujer con su virginidad. Esto es otro mito, ya que, de hecho, el himen puede estirarse y abrirse en muchas otras acciones de la vida cotidiana, como hacer deporte o al introducir un tampón, por ejemplo.

Asociado, quizás al tamaño del pene en los hombres, también relacionamos la figura de una persona afroamericana con una mayor potencia sexual con respecto a una persona que no lo es. Aunque ahora suene manido, la virilidad no tiene nada que ver con la raza de un hombre.

Con respecto a la virilidad, se tiende a creer que se produce una reducción de la virilidad cuando un hombre se realiza una vasectomía Lo cierto es que, a pesar de lo que se crea, esto es un mito. El procedimiento de la vasectomía no interfiere en los niveles de la libido o en la erección.

Y no, ni la marihuana ni el alcohol tienen el maravilloso beneficio de actuar como afrodisíacos. De hecho, tiene efectos muy muy graves para la salud.

Mitos extendidos sobre las relaciones sexuales

Sin duda, uno de los mitos más extendidos con relación a la práctica sexual es que las personas ancianas no practican relaciones sexuales. Caso totalmente incierto, ya que la intimidad no está delimitada a ninguna franja de edad. Así mismo, también es un mito considerar que una relación sexual se da cuando se practicamos un acto coital.

La sexualidad es muchísimo más amplia que el acto de penetración. Es más, también es un mito pensar que no se da una relación sexual cuando no se culmina en un orgasmo. Como tampoco es cierto que una pareja deba llegar al clímax al mismo tiempo.

Con relación a la práctica sexual y el orgasmo femenino también hay bastante desconocimiento. El orgasmo en la mujer puede darse de dos formas diferentes: el vaginal y el clitorial. Es decir, uno se alcanza mediante la estimulación del clítoris y el otro se logra a través de la penetración.

Mitos que rodean a la homosexualidad

Muchos de los mitos extendidos en torno a la homosexualidad, estaremos de acuerdo, son arcaicos e irracionales a ojos de otros. Sin embargo, es una realidad que aún se extienden entre muchos, como por ejemplo, que la homosexualidad es una anormalidad, o incluso que se trata de una enfermedad mental.

Otro mucho más extendido entre la sociedad es la creencia de que los homosexuales son amanerados o son más sensibles. El pensamiento de creer que un homosexual es anormal, puede incluso llevar a buscar una explicación al origen de esta anormalidad, encontrándola en las malas pautas de crianza en su infancia. Efectivamente, todas estas afirmaciones son eso: falacias. Tal y como reitera el experto Antonio Jesús Torres.

Como ves, no son pocos los mitos que rondan sobre la actividad sexual, que nos llenan de tabúes y que en muchas ocasiones limitan el placer en las relaciones. Y lo mejor de los mitos, falacias y creencias inciertas es dejarlas a un lado. Para experimentar y sentirnos libres en el mejor sentido de la palabra.