Para qué sirven las cutículas

Nuestras cutículas, además de ser ese molesto pellejito que sobresale de la uña, se trata de piel. Esta piel cumple principalmente la función de proteger el contorno de la uña. En ocasiones se crea demasiada cutícula y la retiramos para tener un mejor aspecto en las uñas. Las cutículas han sido formadas por una capa de células que protegerán el nacimiento de las uñas de todo tipo de agentes externos.

De esta forma conseguimos no contraer infecciones, como por ejemplo por el contacto de simple agua. Si queremos que las cutículas se encuentren sanas y que tengan un aspecto estético de cara a los demás deberemos cuidarlas adecuadamente. En ocasiones es posible que notemos las cutículas demasiado grandes, deformes o con un aspecto desastroso. Esto no proporciona una apariencia de cuidado personal, por lo que pasamos a eliminarlas.

Lo más probable es que a la hora de eliminarlas acudas directamente a un salón de belleza o las retires quitando un poco de aquí y otro poco de allá. Como podrás imaginar este no es el método correcto de tratar las cutículas. Incluso hemos de sorprenderte diciéndote que en los centros de belleza tampoco las tratan con el cuidado que merecen. ¿Quieres saber el motivo? Descúbrelo.

Cómo cuidar las cutículas

Cuidar las cutículas no supone un esfuerzo demasiado grande. Tan solo deberemos tener en cuenta un par de consideraciones diariamente. Lo primero que tenemos que tener en mente es la importancia de hidratar las cutículas. De esta forma, podremos evitar que aparezcan los molestos pellejitos y padrastros.

¿Cómo las hidratamos? Es tan sencillo como masajear suavemente las cutículas con nuestros dedos y un aceite o simplemente una crema especializada en el cuidado de las cutículas. Nosotros podemos recomendarte Beter Nail Care Quitacutículas, con el que podremos proporcionarle hidratación a la cutícula.

Nail Care es capaz de eliminar las posibles irritaciones de tu cutícula y además blandeará la cutícula para empujarla.  ¿Y cortarla? Es muy común rasurar directamente todas cutículas, independientemente del estado en el que se encuentren. Veamos las ocasiones en las que debemos hacer uso del empujador de cutículas o incluso proceder a cortarlas.

¿Cortar o empujar?

Si acudes a un salón de belleza, lo más probable es que antes de proceder a pintarlas, empujen y corten directamente las cutículas. Sin compasión. Seguro que recuerdas alguna ocasión en la que incluso han sangrado. Esto no es casualidad ni tiene poca importancia. Al cortar las cutículas estamos favoreciendo la entrada de cualquier bacteria y causar infecciones. Hinchazón, dolor y molestias en la zona de la cutícula en general. De hecho, una de las afecciones más comunes provocadas por la cortada de las cutículas es la paroniquia, o más conocida como uñero.

Como alternativa a cortar directamente la cutícula te proponemos simplemente que la empujes. Este paso no significa que la cutícula volverá a posarse sobre la uñas tras retraerla. Al empujar las cutículas, éstas tienden por sí solas a desaparecer por completo, sin necesidad de cortarlas. Si notas que tienes las cutículas demasiado grandes o incluso con zonas más duras que otras, puedes utilizar alicates especializados en las cutículas. Pero no como norma general.

Si directamente quieres cuidar las uñas en tu casa podemos recomendarte Beter Alicates Cortapieles inoxidable. Es importante que siempre desinfectes el producto tras utilizarlo. Tampoco es aconsejable que utilices los mismos utensilios de cuidado personal en otras personas. Siempre proporciona una mayor confianza realizar el cuidado de las uñas nosotros mismos, básicamente porque nos conocemos y podemos tratar las áreas con mayor delicadeza y empeño.

Recuerda que no todas las uñas son iguales, por lo que siempre es importante aplicar una base. En nuestra página puedes encontrar multitud de bases especializadas no solo en el cuidado de las uñas, sino también para los cuidados especializados de cada tipo de uña.

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