Causas y síntomas de la anemia en el embarazo

La anemia se trata de una afección causada por una disminución de la hemoglobina en los glóbulos rojos. Esta sustancia, precisamente se encarga de darle color a la sangre en rojo al mismo tiempo que permite a los glóbulos rojos transportar el oxígeno procedente de los pulmones hacia el resto del organismo. Son tres las causas principales de la aparición de la anemia. Una pérdida de sangre por hemorragia, la insuficiencia de producción de glóbulos rojos, o una mayor velocidad de destrucción de los glóbulos rojos.

Sin embargo en el caso de las embarazadas ocurre un fenómeno particularmente singular. Y es que durante el embarazo se requiere un mayor aumento del hierro para cubrir adecuadamente las necesidades básicas del feto que crece en nuestro interior. De hecho, a partir del segundo trimestre se requieren 6.3 miligramos de hierro al día. Así mismo se produce también un aumento en los glóbulos rojos de la embarazada, las cuales cuenta con hierro en la molécula.

Si este aporte no se da en cantidades suficientes, la madre puede sufrir anemia. Hay que tener en cuenta además, que en el caso de las embarazadas los niveles de hemoglobina deben observarse de forma distinta. Esto se debe a que en el caso de las embarazadas tener un recuento de hemoglobina algo bajo no es síntoma de enfermedad. Un valor normal de hemoglobina en una embarazada debe estar en 11,0 g/dl, como mínimo o por encima.

Los síntomas que nos pueden indicar que algo anda mal y que es posible que tengamos anemia, son varios. La más destacable es una piel más pálida y una pérdida considerable del cabello. Así mismo las uñas se rompen con una mayor facilidad y perdemos el apetito. La anemia puede traer consigo también la sensación de cansancio y una debilidad sin justificación aparente.

Tipos de anemia en el embarazo

Pueden darse hasta tres tipos de anemia a lo largo del embarazo:

– La anemia fisiológica del embarazo: ésta se da en el segundo trimestre del embarazo y no es necesario tratarla.

– La anemia ferropénica, la cual aparece cuando se da una mala absorción del hierro o cuando los depósitos son insuficientes. Este tipo de anemia supone la primera causa de desequilibrios nutricionales en las embarazadas.

– La anemia megalobástica. Este tipo de anemia se produce cuando existe un déficit del ácido fólico o de la vitamina B12. Esto es porque ambas se encuentran directamente implicadas en la producción de glóbulos rojos.

Tratamiento de la anemia a lo largo del embarazo

Desde el ministerio de  Sanidad es aconsejable tratar los niveles de hierro siempre a partir de la segunda mitad del embarazo. Esto, siempre en los casos en los que no exista riesgo y las reservas de hierro sean las adecuadas. La mejor forma de cuidarnos en este aspecto se da con la toma de suplementos con dosis bajas de hierro. Estos polivitamínicos son ricos son ácido fólico y vitamina B12. Un claro ejemplo de ello, lo puedes encontrar en: Floradix Hierro + Vitaminas 84 comprimidos.

En el caso de las mujeres que si presenten un déficit del hierro deberán tomar una dosis diaria de esta sustancia. En concreto se recomienda tomar 150 miligramos de sulfato ferroso o bien 300 miligramos de gluconato ferroso. Pero como siempre, hay que estudiar cada caso en concreto, y la mejor forma de realizarlo, es en el médico, donde nos indicarán el mejor camino que debemos de seguir.

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