Prolapso rectal: síntomas, causas y tratamientos

El prolapso rectal es un trastorno que afecta a un gran parte de la población, y tiene su origen, principalmente, en el estreñimiento - Su tratamiento requiere del uso de productos y medicamentos pensados para curar las hemorroides

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El estreñimiento, en sí mismo, es uno de los condicionantes que afecta a un mayor volumen de personas en el mundo. Pero, por si fuera poco, puede derivar en afecciones o complicaciones mayores. Una de ellas es el prolapso rectal, consecuencia de un esfuerzo exagerado a la hora de defecar. En todo caso, su apariencia y síntomas son similares, por ejemplo, al de la fisura anal. Conocer las diferencias es esencial para poder tratar este problema de manera adecuada. 

¿Qué es el prolapso rectal?

El prolapso rectal es el deslizamiento del ano fuera de su posición normal. Literalmente, el recto se gira de dentro hacia fuera, de forma que la mucosa rectal queda visible desde el exterior a modo de protuberancia de color rojo, húmeda y en forma de dedo que emerge del ano.

A pesar de su aparente extravagancia, esta dolencia es muy común en adultos y niños y solo causa dolor cuando se presentan complicaciones, o cuando el prolapso es muy grave.

Mientras el ano se mantiene desplazado hacia el exterior, la higiene será de vital importancia. El uso de limpiadores sin jabón, como Germisdin Higiene Corporal, después de cada deposición, evitará infecciones no deseadas que puedan agravar el problema.

Causas y síntomas del prolapso rectal 

La principal causa de la aparición del prolapso rectal es la realización de un esfuerzo exagerado al realizar las deposiciones. Heces muy duras o voluminosas, o pasar demasiado tiempo en el inodoro a la espera de que se produzca la defecación, son las principales causas del desplazamiento del ano.

En lo referente a sus síntomas, la hemorragia rectal y la incontinencia fecal son los más frecuentes, y se observan en estos dos grupos de población:

  • Niños: el prolapso suele ser temporal y se produce tras un esfuerzo excesivo para expulsar las deposiciones. No reviste gravedad.
  • Adultos: el prolapso suele hacerse resistente y puede llegar a empeorar, teniendo que recurrir a la cirugía para su eliminación.

Cuando aparezcan estos síntomas, será vital acudir a un médico o especialista. El facultativo examinará la zona con el afectado de pie, en cuclillas o mientras realiza un esfuerzo. Tras la exploración, determinará el remedio más adecuado para devolver al ano a su lugar natural.

Grados del prolapso rectal

Según la gravedad del prolapso rectal, pueden diferirse diversos grados de afectación:

  1. Parcial: únicamente saldrá hacia el exterior la mucosa anal, también conocida como revestimiento. La causa, realizar esfuerzos desmesurados durante la defecación.
  2. Completo: toda la pared del recto se desliza hacia el exterior, saliendo por el ano. Esta circunstancia puede provocarse tanto durante la defecación como estando de pie.
  3. Interno: en este caso, la pared del recto se introduce hacia dentro, en lugar de deslizarse hacia fuera. El recto, por tanto, no sobresale del ano.

Tratamientos del prolapso rectal

Después de eliminar las causas del esfuerzo que provoca el prolapso rectal, el facultativo determinará un tratamiento para cada tipo de paciente:

  • Lactantes y niños: suele consistir en la administración de laxantes emolientes para eliminar el impulso de apretar cuando el pequeño esté estreñido. Tras las deposiciones, apretar las nalgas, una contra otra durante unos minutos, es una forma de reintroducir el ano de forma manual.
  • Adultos: el tratamiento recomendado y habitual suele ser una modalidad de cirugía denominada cirugía abdominal. Esta técnica consiste en levantar el recto, tirar de él hacia atrás y unirlo al hueso sacro, situado en la pelvis. En una intervención posterior, se extirpa una sección del recto y la parte restante se sutura al hueso sacro. En otros casos, se opta por realizar dicha cirugía en el recto, en lugar de en el abdomen.

Tratamiento sin cirugía

Si bien la cirugía suele ser el método más efectivo y rápido para poner solución al prolapso rectal, en algunos casos existen tratamientos sin cirugía que pueden mejorar notablemente la situación. Se trata, en estas situaciones, de ablandadores de heces, supositorios y otros medicamentos.

Tratamientos caseros

Aunque no se les pueda considerar tratamientos en el sentido más estricto de la palabra, sí que existen interesantes recomendaciones para mejorar el estado del prolapso rectal, así como para evitarlo.

  • Una alimentación variada, rica en fibra, puede prevenir el estreñimiento, la principal causa del prolapso rectal.
  • Si se padece sobrepeso, perder un determinado número de kilos reducirá la presión que el cuerpo pueda ejercer sobre esta zona.
  • Máxima higiene en la zona anal.
  • La práctica de ejercicio físico de manera regular es aconsejable, también, para prevenir el estreñimiento. Además, de manera específica, los ejercicios de Kegel fortalecerán los músculos del suelo pélvico, implicados en esta afección.

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