“No comas pasta por la noche”, “controla lo que comes”, “los hidratos de carbono en la cena engordan”, “esto tiene muchos carbohidratos, no puedo comerlo” y mucho más. Seguro que habrás escuchado alguna de estas frases en algún momento de tu vida. Más todavía si has comentado que deseabas llevar una vida sana o comentabas algún plato que cenaste un día concreto, o cenas habitualmente.

Existe una mala creencia de que los hidratos de carbono entre el desayuno y la comida son la mejor fuente de energía existente, y a partir de ahí hasta el próximo día se convierten en el mayor enemigo de los abdominales y las siluetas definidas. Este mito debemos desterrarlo, aunque poco a poco se va educando a la gente y van entendiendo que esto no es cierto.

¿Qué son los hidratos de carbono?

Química y naturalmente, los carbohidratos son biomoléculas compuestas de carbono, hidrógeno y oxígeno. Su función principal es otorgar a los seres vivos la energía necesaria para que cumplas sus funciones biológicas necesarias y puedan sobrevivir. Es decir, son la fuente principal de energía que nos permite vivir cada día. Son a nuestro cuerpo lo que la gasolina a los coches, o lo que la electricidad a los electrodomésticos. Es decir, aportan la energía necesaria para que todo el mecanismo funcione.

Aunque se tiene la creencia de que estas moléculas son las que más energía aportan, y por tanto las que nos engordan, esto es erróneo. Por cada gramo de hidratos de carbono, obtenemos 4 kcal de energía. Esta misma cantidad nos la aportan las proteínas en el mismo peso. La única diferencia es que la gran mayoría de los alimentos que ingerimos, están compuestos, principalmente, por estos hidratos. Es por ello que suponen entre el 50 y el 55 por ciento de la energía total que gastamos en todo un día.

Importancia de los carbohidratos

¿Todavía te estás preguntando por qué son importantes estas moléculas? Si no tienes suficiente con que sean el sustento principal de energía con el que nuestro organismo funciona, te mencionamos algunas funciones que cumplen:

  • La ingesta adecuada de estos hidratos evita la fatiga y el cansancio muscular.
  • Pueden influir positiva, o negativamente en nuestro estado de ánimo. Dependiendo de si hay déficit de estas moléculas o no.
  • Ayudan a la correcta metabolización de las grasas.
  • Ayudan a estabilizar los niveles de colesterol y azúcar dentro del organismo.
  • Participan en la síntesis del material genético
  • Evitan el uso de las proteínas como fuente de energía.
  • Facilitan la recuperación muscular tras realizar ejercicios

Básicamente, los hidratos de carbono participan en todos los procesos vitales de nuestro cuerpo. El exceso o déficit de estas biomoléculas en nuestro cuerpo puede provocar una pérdida del equilibrio en nuestras funciones diarias.

Alimentos ricos en carbohidratos

Con echar un vistazo a la pirámide alimenticio, incluso a la dieta mediterránea, se pueden observar los alimentos básicos recomendados para mantener una dieta equilibrada y sin déficits. Podemos destacar así:

  • Pan
  • Pasta
  • Cereales
  • Arroz
  • Patatas
  • Legumbres

La lista puede seguir, pero hemos querido destacar estos que son los que se comen con mayor frecuencia, y más aporte energético nos otorgan. Ahora bien, en cuanto a la falsa idea de que los carbohidratos por la noche son malos, queremos dejar claro el tema. Nuestro cuerpo necesita un aporte energético mínimo para cumplir con las necesidades básicas prioritarias (esto se conoce como metabolismo basal). Dicha cantidad de energía se obtiene a través de los hidratos en los alimentos. A medida que aumentamos las exigencias calóricas y energéticas de nuestro cuerpo, aumentan los hidratos de carbono que debemos consumir. Nuestro cuerpo necesita energía para mantener activo, pero no tiene momentos concretos para aprovechar esa energía o almacenarla.

Un día en el que damos un paseo en familia por la playa, no se consume la misma energía que otro día en el que realicemos una rutina cardio hit y un entrenamiento de fuerza. En el segundo caso, comiendo las mismas cantidades, el cuerpo se notará más cansado debido a la falta de energía. El mito surge dado los malos hábitos alimenticios que llevamos. Si nuestro cuerpo ha suplido todas las exigencias calóricas diarias y nosotros decidimos comer carbohidratos por la noche, la tendencia de nuestro organismo es la de almacenar energía, por lo que suele desembocar en la aparición de tejido adiposo. Es decir, engordamos. Si por el contrario, no hemos satisfecho nuestro aporte energético diario, y cenamos una cantidad moderada de carbohidratos, nuestro cuerpo los utilizará para recuperarse.

Ahora que ya sabes de dónde proviene tu energía, y cómo tu cuerpo la utiliza para que te mantengas activo en tu día a día ¿a qué esperas para empezar a activarte y mantener a tu cuerpo en óptimas condiciones? En DosFarma queremos que incluso después de una comida muy pesada y nutritiva puedas seguir sin problemas, por lo que te recomendamos el uso del Té Digestivo de Yogi para superar esos momentos posteriores a la comida.

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