Resulta que nos acordamos de los labios cuando muestran signos de daño, ya sea cuando llegan las estaciones frías y las bajas temperaturas junto al viento deshidratan la piel de los labios, apareciendo lo que en lenguaje común llamamos “pellejos”. ¿Suena mal la palabra verdad? Pues no solo eso, el aspecto de esos labios agrietados es mucho peor y un pintalabios no lo disimula. Ante estos signos lo mejor es dedicar el mismo cuidado que sí aplicamos sobre las manos y el rostro a diario para que ni el sol ni el frío hagan estragos en nuestro delicado cutis.

Opta por un protector solar labial para que tus labios no lleguen a presentar ni un solo signo de deshidratación u otro horror de mayor calado, como la pigmentación por exceso de exposición solar. Este es un caso extremo que no hay que ignorar, aunque la concienciación por el cuidado de la piel frente a las radiaciones solares cada vez sea mayor, muchas personas desconocen que el cutis de sus labios tan solo posee cinco capas celulares frente a las dieciséis que componen el del rostro. Entonces, ¿por qué descuidar la primera cara de tu sonrisa? Lo más seguro es que si no tienes entre tus productos de cosmética un bálsamo labial con SPF (Factor de Protección Solar, por sus siglas en inglés), estés pensando que con el cacao de labios es suficiente.

En resumidas cuentas, los cacaos son ideales para hidratar los labios en un momento determinado –sobre todo cuando los labios se sienten secos y tirantes– pero en la mayoría de las ocasiones estos no poseen Factor de Protección Solar. Las siglas oficiales para reconocer si tu bálsamo labial posee protección contra los rayos solares, como hemos indicado, son SPF y siempre aparecen en el producto acompañadas de una cifra que en la mayoría de las ocasiones será un 15. La función numérica atiende a criterios temporales, indica por cuánto tiempo se prevén sus efectos como barrera protectora.

Es fácil de entender si lo comparamos con el efecto de cualquier crema solar. Por ejemplo, si se emplea una crema con Factor de Protección 10, significa que si tu piel tarda aproximadamente un cuarto de hora en quemarse estando expuesta directamente al sol. Ahora bien, con una protección como la que hemos señalado aplicada de forma adecuada sobre la piel (veinte minutos antes de tomar el sol), esta estará protegida aproximadamente diez veces más tiempo del que tardaría en quemarse sin crema, es decir, la barrera protectora aguantará bajo las mismas condiciones climatológicas aproximadamente una hora y media (150 min).

Otros consejos infalibles para conseguir que tus labios ofrezcan lo mejor de sí de forma natural se basan en dos hábitos elementales para la supervivencia del ser humano. Primero, bebe agua con frecuencia y segundo, olvídate de mojarte los labios con la lengua compulsivamente. No hay excusas, aunque la persona que te guste ande cerca, deja de hacerlo. La saliva humidifica los labios con rapidez y el gesto –en ocasiones inconsciente– no puede ser más sencillo, pero lamentablemente la saliva se evapora prácticamente con la misma rapidez que humedece los labios, agravando así la sequedad.

Pues bien, será mejor que optes por aplicarte un socorrido bálsamo labial y a ser posible con Factor de Protección Solar para que en ningún caso tus labios hablen mal de ti. Nosotros nos despedimos con una pequeña selección de la amplia oferta disponible en la parafarmacia online Dosfarma.com para que no os sea tan complicado escoger vuestro mejor labial.

  • Apivita Bálsamo Labial Manteca de Cacao SPF 20
  • Apivita Bálsamo Labial Camomila SPF 15
  • Kamel Protector Labial Avena SPF 15
  • Avene Solar Stick Labial SPF 30

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