Desde hace algunos años se han manejado varias teorías sobre la “infoxicación” o la sobre carga de información por parte de los medios digitales y su efecto negativo en la salud.

Exposición excesiva a la información

Esta sobre exposición a la información puede darse en cualquier contexto y desde cualquier dispositivo. Desde los más convencionales como la radio y la televisión, hasta los medios divulgativos más modernos, como los servicios de streaming, o los podcast.

Al vivir en un mundo donde la información prácticamente vuela de dispositivo en dispositivo, sin importar las barreras idiomáticas, surge la pregunta ¿Qué tiene de malo vivir constantemente informados?

Esta pregunta ha sido motivo de estudio. Se ha concluido que hacer vida en un estado de constate actualización, puede generar un tipo muy particular de estrés. Puede denominarse como “el miedo a perderse un evento importante”. Este se caracteriza como un temor a no estar 100% informado de los temas de interés de la persona. Pudiendo ser desde política a la vida de un artista.

Este estrés puede dar lugar a un agotamiento mental o sobresaturación. Y de darse el caso de no poder seguir el hilo de la información, puede darse un caso de estallido emocional de rabia o frustración.

Otra forma en la que la “infoxicación” puede afectar la salud diaria, es, irónicamente la “desinformación”. Con la llegada de las comunicaciones libres, cualquier persona puede dar rienda suelta a rumores o informaciones falsas.

Si una persona susceptible o con pocas herramientas para verificar la veracidad de una noticia, está expuesta de forma diaria a una tanda de informaciones falsas, puede generar ansiedad y miedo a consecuencias imaginarias. Además de ser una persona propensa a difundir pánico a su círculo más cercano.

¿Cómo podemos protegernos de estos efectos negativos?

Una buena medida es tomar un horario para el uso de las redes sociales y plataformas de entretenimiento. Comprometerse a reducir las horas de exposición a la información, puede ser beneficioso para disminuir los niveles de estrés y ansiedad.

Otra forma de resguardar nuestra salud es verificar los rumores en páginas de medios de comunicación serios y de renombre. Además de saber separarnos de un tema cuando no tenemos la suficiente información para corroborarla.

Recordemos que de nuestra salud mental depende, en gran medida nuestra salud física. Por lo que es recomendable parar cuando nos sintamos ansiosos o inestables con respecto a un tema o información.