Verano sí, pero con precaución

Cuando dicen la palabra verano inmediatamente lo asociamos  con sol, vacaciones, playa y mucha diversión. Pero durante esta temporada, tu piel sufre las inclemencias del sol y las consecuencias de las altas temperaturas en el ambiente. Tu piel está expuesta a numerosos agentes que pueden deteriorarla y sufre por cambios de los excesos a los que se expone.

La mayoría de las personas suele pensar que utilizando bloqueador solar estará completamente protegida del sol. Queremos mostrarte cuáles son los verdaderos enemigos de tu piel en verano, para que puedas cuidarla realmente de todo lo que implica la subida de temperatura.

La piel es el órgano más grande del cuerpo, por lo que puede verse afectada ante cualquier variación en el clima o en tu estilo de vida. El cambio de temperatura puede ser bastante agresivo si no tomas las previsiones más adecuadas para proteger a tu dermis del tan esperado verano.

¿De qué me debo cuidar durante el verano?

Sufrir quemaduras durante el verano puede ser bastante común, pero te has puesto a pensar todo lo que implica que las temperaturas se eleven. Desde picaduras de insectos, hasta excesos en tu alimentación pueden afectar tu piel.

  • Sol. Definitivamente el sol y el impacto de sus rayos en tu piel son los protagonistas. Sufrir quemaduras puede ser bastante común, dejando como resultado una piel deteriorada. Vulnerable a las arrugas y las manchas, deshidratada, enrojecida y, en el peor de los casos, propensa a la activación de células cancerígenas. ¡Protege tu piel a diario con una crema solar SPF 50!.
  • Playas y piscinas. Los destinos favoritos del verano incluyen playas y piscinas que han estado esperándote durante meses. Recuerda que tras cada baño, debes ducharte para eliminar el cloro y la sal que pueden quedar adheridos a tu piel.
  • Deshidratación. El calor hace que tu piel pierda la hidratación dejando como resultado una piel seca y maltratada. El uso de crema hidratante y beber 2 litros de agua al día se deben convertir en tu nueva rutina veraniega.
  • Humedad. El calor viene acompañado de la humedad. Ésta es ideal para la multiplicación de los hongos que habitan en la piel. El calor y la sudoración pueden hacer que los hongos crezcan rápidamente, causando picazón, enrojecimiento y descamación en la piel.
  • Alimentación. Las vacaciones hacen que tus hábitos diarios sean modificados. Entre ellos la alimentación. Acostúmbrate a ingerir gran cantidad de frutas y vegetales que aporten nutrientes y vitaminas a tu piel.
  • Evita el exceso de bebidas alcohólicas y el cigarrillo, son los peores enemigos de tu piel.
  • Insectos. Parece que el verano también es la temporada favorita de los insectos. ¡Utiliza repelente para insectos y evita molestas mordeduras en tu cuerpo!

Ahora que ya conoces los enemigos de tu piel en verano, toma todas las precauciones para cuidarla y mantenerla sana e hidratada durante la estación más caliente y divertida del año.

 

 

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