La rosácea es una enfermedad crónica de la piel, que genera enrojecimiento y espinillas. Por lo general, es más frecuente entre las mujeres y las personas de piel clara, y suele afectar en mayor medida a adultos de edad mediana y avanzada. En la mayoría de los casos la rosácea solo afecta al rostro, pero también se puede manifestar en los ojos.

Generalmente, se manifiesta a través del enrojecimiento de una zona determinada del rostro, en la que se hacen visibles los vasos sanguíneos. Esto va asociado, en menor o mayor medida, con la aparición de bultos pequeños y rojos que contienen pus, pudiéndose confundir con una reacción alérgica u otros problemas de la piel

A día de hoy se desconoce el origen de la rosácea y tampoco existe cura. Aunque no es una afección dermatológica peligrosa, sí que resulta molesta. No obstante, en el mercado existen numerosos tratamientos en forma de cosméticos y medicamentos, que pueden ayudar a aliviar sus síntomas, a reducir y espaciar su aparición, y a mejorar el aspecto de la piel.

¿Cuáles son los síntomas de la rosácea?

  • Enrojecimiento frecuente de la cara. Ardor, picor y edema.
  • Pequeñas líneas rojas debajo de la piel.
  • Pápulas y pústulas: lesiones similares a las del acné.
  • Inflamación de la nariz.
  • Piel gruesa, sobre todo en la frente, la barbilla y las mejillas.
  • Alta reactividad y sensibilidad de la piel.
  • Algunas personas con rosácea también presentan síntomas en los ojos. Estos serían enrojecimiento, sequedad y picazón. A veces también ocurren problemas en la vista.

¿Cómo se cuida una piel con rosácea?

El dermatólogo es el profesional de la salud que debe establecer el diagnóstico y el tratamiento adecuado de este tipo de piel. Se recomienda consultar con el especialista cuando se presenta enrojecimiento persistente en la cara.

En cuanto a la rutina de cuidados, la limpieza es el primer paso básico que no debe faltar cada día. No obstante, las pieles con rosácea deben tener en cuenta una serie de consideraciones:

  • Evitar el agua demasiado caliente -incluso en la higiene corporal- (ya que el vapor y el calor afectan directamente al rostro), el consumo de bebidas calientes o comidas picantes de forma habitual, el alcohol, los tratamientos exfoliantes, los peelings químicos y el sometimiento a cambios de temperatura bruscos.
  • Utilizar productos refrescantes para la piel, suaves y que no requieran aclarado. ¿Algunas opciones? Uriage Roseliane Fluido Dermolimpiador Pieles con Rojeces 250ml, y Leti SR ProbioClean H2O Agua Micelar 200ml. Cualquiera de ellos se puede complementar con el uso semanal de una mascarilla anti-rojeces como la de Avene, que proporciona calma y frescor sobre la piel, reduciendo su irritación.
  • Limpiar la piel de manera delicada, y secarla presionando, sin frotar. Para ello, te recomendamos una emulsión limpiadora que no contenga aceites minerales y posea agentes calmantes, como por ejemplo Rosacure Gel Limpiador.
  • Para hidratar, puedes optar por Leti SR Crema Antirojeces, contiene una serie de activos que proporcionarán una doble protección microvascular. Protege la pared y refuerza la estructura del soporte de los microcapilares, consiguiendo un efecto anti-edad
  • En caso de exposición solar, debes optar por el uso de una crema con protección solar y color como Rosacure Intensive Color SPF30. Aúna protección solar y unificación del tono.
  • Para maquillar, te podemos recomendar los polvos de la Roche Posay Toleriane Teint, o el fondo de maquillaje, de la misma marca. Este último, disponible en cuatro tonos, dejará la piel con un aspecto uniforme y, al ser ultrafluido y estar libre de conservantes, no causa reacción en la piel.

La importancia del tónico

Refrescantes, limpiadores, hidratantes, protectores solares… ¡y tónico! El último producto de la rutina de limpieza facial es quizá el más importante. El tónico elimina todos y cada uno de los residuos e impurezas que se acumulan en la piel, para recibir mejor los activos posteriores como el sérum o la crema regeneradora. Además, neutraliza la acción del agua y restaura el pH óptimo de la piel.

Si te estás preguntando si las pieles con rosácea necesitan aplicar tónico, la respuesta es afirmativa. Las pieles con rosácea, o con tendencia al enrojecimiento, han de incorporar el tónico como último paso de su rutina de limpieza. Pero, ¿qué tipo de tónico escoger? ¿Qué fórmula es más eficaz para este tipo de dermis? Según los dermatólogos, las pieles con rosácea deben utilizar un tónico con activos calmantes para devolver el confort, y equilibrar el pH después de la limpieza. Entre los activos que aportan sensación de bienestar inmediata, se encuentran la niacinamida, agua de rosas, agua de mar y agentes antiinflamatorios.

Por lo general, se recomienda aplicarlos a toques con los dedos, evitando los discos desmaquillantes. Estos accesorios de belleza podrían suponer una agresión para esta piel tan delicada.

Desde DosFarma, te recomendamos, principalmente, estos tónicos:

 

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