¿Qué es el ibuprofeno?

El Ibuprofeno es uno de los medicamentos más vendidos y conocidos. Un gran porcentaje de la población recurre a él para combatir diferentes síntomas, afecciones y dolencias que aparecen en el organismo, por lo que se ha convertido en un fármaco que no suele faltar en ningún botiquín de nuestras casas. Su uso requiere de prescripción médica aunque también puede dispensarse de forma libre por parte de un profesional farmacéutico que considere al ibuprofeno como el tratamiento más eficaz para el paciente.

El ibuprofeno es un compuesto fármaco que contiene la triple A, es decir, incluye propiedades analgésicas, indicadas para aliviar el dolor; antipiréticas, específicas para bajar la fiebre y, antiinflamatorias, ideales para reducir la inflamación leve o moderada causada por golpes, contusiones o luxaciones. Es un derivado del ácido propiónico y pertenece al grupo de los AINEs, Antiinflamatorios No Esteroides, por lo que la acción de sus principios activos se centra en inhibir la síntesis de prostaglandinas, unas sustancias causantes del dolor y la inflamación en las diferentes afecciones. Este compuesto fue sintetizado en 1960 en un pequeño laboratorio de Gran Bretaña y se empezó a comercializar en 1969 como tratamiento concreto para la artritis reumática.

En la actualidad, ya sea en sobres, jarabes, comprimidos o cremas, el ibuprofeno se ha convertido en un recurso idóneo para calmar el dolor, reducir la fiebre y la inflamación. Aparentemente, parece que no hay ninguna dolencia que se le resista a este fármaco pero… ¿Sabemos realmente para qué patologías está indicado el ibuprofeno?

¿Cuándo  y cómo puedo tomar ibuprofeno?

Los medicamentos que contienen ibuprofeno tienen un fuerte poder activo, por lo que no deben auto-diagnosticarse, ni deben tomarse como si fueran caramelos en cuanto empieza aparecer algún tipo de dolencia. El ibuprofeno está indicado, generalmente, para el tratamiento de los dolores que deban su causa a procesos inflamatorios. Aunque, también, tiene otras funciones interesantes. Posee un fuerte efecto contra la fiebre procedente de la vasodilatación periférica conseguida en el centro regulador del hipotálamo gracias a sus propiedades antipiréticas. Respecto al dolor, el ibuprofeno funciona como un perfecto analgésico ya que alivia y calma las dolencias causadas por la inflamación de manera inmediata tales como las lesiones musculares, la artritis, el dolor menstrual, entre otras patologías.

Aunque no es del todo exacto, porque todo depende de la causa primera que origine la enfermedad y cause el dolor, si es cierto que el ibuprofeno funciona de forma efectiva para paliar los dolores relacionados con las inflamaciones musculares. Por ejemplo, en los casos en los que se padezca de una hernia discal, puede no ser muy efectivo tomar ibuprofeno, sin embargo para los casos de artritis, dolores dentales causados por inflamación o postquirúrgicos, si es un medicamento eficaz para mitigar las molestias.

Como antiinflamatorio, el ibuprofeno se ha consolidado como la mejor opción entre la población femenina para aliviar el dolor menstrual. Durante el periodo, muchas mujeres sufren calambres y dolores intensos que les impiden llevar con normalidad su vida diaria. Esto se debe en gran medida a que durante el ciclo menstrual ciertas hormonas liberadas por el cuerpo, como por ejemplo una excesiva producción de prostaglandina por parte del útero. Los AINEs, como el ibuprofeno, restringen y detienen eficazmente dicha producción.

El ibuprofeno no es un antibiótico por lo que no destruye ni ataca al foco causante de la enfermedad o el dolor. Para los estados gripales este medicamento puede no ser el más indicado. El ibuprofeno actúa a nivel de las plaquetas en el plasma, encargadas de la coagulación de la sangre y del crecimiento celular, y las destruye. La gripe también acaba con la vida de estas plaquetas por lo que la acción del ibuprofeno dejaría aún más bajo este nivel aumentando el riesgo de sufrir hemorragias. Por otro lado, este compuesto es un antiinflamatorio no esteroide de modo que a nivel neurológico es poco eficaz. Para los dolores de cabeza propios de la jaquecas o las migrañas tampoco está demostrado que el ibuprofeno sea el fármaco más efectivo ya que su acción es más bien limitada.

Cabe destacar que, en los casos en los que los dolores de cabeza se manifiestan tras la ingesta de alcohol, dando lugar a la conocida resaca, el ibuprofeno puede ser la mejor opción. Aunque, normalmente se suela recurrir a otros compuestos fármacos como el paracetamol, conviene saber que este último potencia sus efectos tóxicos a nivel hepático por lo que es mejor opción optar por el ibuprofeno o una aspirina. Este medicamento es bastante inocuo a nivel hepático.

Por lo general, el ibuprofeno está indicado para niños menores de 3 meses o menos de 5 kg de peso. Siempre se debe tomar con el estómago lleno y puede tomarse cada 6-8 horas. El ibuprofeno puede presentarse en varias versiones, ingerirse en gotas, comprimidos, cápsulas o suspensión oral e, incluso, en preparaciones para uso cutáneo, pudiendo comprarse en la farmacia el medicamento genérico o con alguno de sus nombres comerciales, como por ejemplo: Algifast, Salvarina, Ibufén, Nurofen, Traumeel, Novidol, entre otros.

Su uso debe ser solo ocasional y mucho mejor si se hace bajo prescripción y supervisión médica. Este medicamento no debe utilizarse contra el dolor durante más de 10 días ni más de 3 para combatir la fiebre, a menos que el médico especifique otro diagnóstico. Si se siguen las dosis adecuadas y los tiempos establecidos no suelen aparecer efectos secundarios. Los síntomas adversos más comunes que pueden aparecer durante el tratamiento con este fármaco son mareos, aparición de lesiones en la piel como ampollas o manchas, dolor de estómago, somnolencias, náuseas y, en los casos más graves, vómitos y diarreas. Conviene leer las instrucciones de este medicamento y no utilizarlo en caso de presentar hipersensibilidad a alguno de los componentes de su formulación o a otros antiinflamatorios no esteroides.

Las consecuencias del abuso y el uso reiterado de este tipo de medicamentos como el ibuprofeno pueden ser, según numerosos estudios, muy graves a medio y largo plazo. Puede provocar daños graves en el estómago y los riñones. Sus efectos nocivos tienden a manifestarse sobre todo en el estómago y el intestino, aunque un abuso de este fármaco también puede crear problemas a nivel renal. Por este motivo, no está indicado para personas con enfermedades graves de hígado, riñón o insuficiencia cardiaca o personas que tienen o han tenido úlceras, perforación o hemorragias en el estómago o el aparato digestivo. Estudios recientes señalan, que el tratamiento continuado con antiinflamatorios no esteroides aumenta en un 50% el riesgo de padecer una insuficiencia cardiaca. En casos de menores, embarazo o lactancia es estrictamente necesario acudir a un médico especialista que determine un diagnóstico adecuado e indique las dosis correctas. Antes de tomar cualquier medicamento como si fueran caramelos consulta tus dudas con tu médico o farmacéutico.

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