Durante el embarazo, es muy importante que la mujer se prepare para el momento del parto. Es posible y normal que estés nerviosa. Por eso, cualquier ayuda es poca para que cuando llegue el momento todo sea más fácil para ti. Con la ayuda de masajes el parto puede llegar a ser más fácil y rápido, aunque cada cuerpo es un mundo. Si quieres saber para qué sirve el masaje perineal sigue leyendo.

¿Qué es un masaje perineal?

El masaje perineal es una técnica que consiste en ablandar y dar elasticidad a la piel. De igual manera lo hace con los tejidos de la zona de la vagina y del periné. Gracias a ello, ayudarás a  evitar desgarros o episiotomías en tu parto. Es una técnica muy efectiva y es segura tanto para ti como para tu bebé.

Este masaje lo puedes hacer tú sola o con ayuda de tu pareja. La ayuda de tu pareja te vendrá muy bien a medida que avanza el embarazo y se hace más difícil por el volumen de la barriga. Para que sea eficaz tienes que comenzar con el masaje entre la semana 32-34 y continuar hasta el día del parto. Se recomienda realizarlo tres veces por semana. Debe durar unos diez minutos o si lo prefieres puedes hacerlo todos los días durante cinco minutos.

Masajear la zona entre la vulva y el ano favorecerá que estén más flexibles y elásticos y evitará desgarros. Además, reduce las posibilidades de que el ginecólogo tenga que realizar una episiotomía o incisión para facilitar la salida de la cabeza del pequeño. El día del parto debes avisar al ginecólogo o a la matrona de que te has realizado el masaje.

¿Cómo se realiza el masaje perineal?

Lo más importante es que estés relajada. Es probable que las primeras veces notes alguna molestia, pero será algo pasajero.

Debes empezar lavándote las manos. Asegúrate de que tienes las uñas cortas y limpias para evitar hacerte aún más daño y vacía la vejiga. Colócate en una posición en la que te sientas cómoda y segura, ya que tendrás que estar unos minutos en esta postura. Lubrica los dedos con algún aceite o lubricante que sea apto para la zona. Introduce los dedos en la vagina 3 o 4 cm y comienza a hacer presión. Puedes ayudarte de un espejo. Debes utilizar los pulgares si eres tú quien se realiza el masaje. Si es tu pareja, el corazón y el índice.

Intenta relajarte lo máximo posible. Comienza a hacer presión en la parte inferior de la vagina (hacia abajo) durante unos dos minutos. Después hazlo sobre las paredes laterales de la vagina otros dos minutos más. Es normal que sientas una sensación de escozor o quemazón, similar a la que sentirás cuando tu bebé empuje con la cabeza para salir. Tienes que realizar un movimiento de vaivén continuo de un lateral a otro pasando por el centro durante tres o cuatro minutos.

Los primeros días sentirás molestias, pero no te preocupes que esto acabara pasándose. Con este masaje el día del parto te sentirás mucho más aliviada y el dolor no será tan grande.

Aceites y lubricantes para realizar el masaje perineal

Para realizar el masaje perineal no tomos los aceites y lubricantes valen. Tienen que ser específicos para la zona. Lo que más se recomiendan son aceites o lubricantes acuosos.

En el caso de los aceites los más empleados son de rosa mosqueta, almendras dulces y aceite de oliva. Estos son algunos ejemplos:

Ahora solo tienes que relajarte y pensar que este masaje perineal te va a ayudar más de lo que crees el día que llegue tu hijo al mundo. No tengas prisa, date tu tiempo y disfruta de la increíble experiencia de un embarazo.

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