¿Qué es el paracetamol?

Paracetamol también conocido como acetaminofén o APAP, es uno de los medicamentos más utilizados por las personas para tratar diferentes patologías leves o moderadas más bien de tipo común. Pero, ¿sabemos realmente cuál es su utilidad?

El paracetamol, es un compuesto fármaco que posee importantes propiedades analgésicas, que reducen y alivian el dolor, y antipiréticas, es decir, propiedades que ayudar a disminuir la fiebre. Es el medicamento genérico más consumido, por lo que millones de españoles lo usan Por ende, este producto ha ocupado un lugar especial en nuestros botiquines de casa para tratar ciertas dolencias habituales, como los dolores de cabeza o las subidas de temperatura. Es un medicamento con un precio bastante competitivo, además, es bastante seguro y presenta una tasa muy baja de efectos secundarios o reacciones adversas, siempre que se tome en dosis correctas y sin abusar de él.  Las dosis máxima para personas adultas es de 4gr, para personas con problemas de hígado conviene no superar los 2 gramos.

El paracetamol, un compuesto cristalino de sabor amargo, fue descubierto en 1893 en la universidad de Estrasburgo cuando el profesor Adolf Kussmaul, Arnold Cahn y Paul Hepp, buscaban tratar a sus pacientes con naftaleno. Es considerado por la FDA (Food & Drugs Administration) como un medicamento de riesgo del tipo B, es decir, que puede ser usado incluso durante el embarazo o los periodos de lactancia respetando siempre las dosis máximas y por periodos cortos de tiempo. Sin embargo, a priori, no se recomienda tomar este fármaco durante el periodo de gestación, salvo extrema necesidad y bajo prescripción médica.

En el mercado, el paracetamol puede presentarse en varios formatos tanto en tabletas o comprimidos, como en jarabe, gotas o supositorios. También existen soluciones bebibles de este medicamento que se absorben más rápido que las pastillas comprimidos. Pese a ser genérico, existen varias marcas comerciales de este medicamento disponibles en España y América Latina. Algunos de los nombres principales son: Apiretal, Dafalgan, Dolocatil, Dolostop, Gelocatil, Panadol, Termofren, entre otros. En el mercado también aparecen en asociación con otros analgésicos, como la codeína, y, en los antigripales más famosos del mercado. A menudo se recomienda el uso de este medicamento para aliviar los dolores de leves a moderados y, en combinación con otros medicamentos como el Ibuprofeno. Pese a sus múltiples usos y efectos beneficiosos para tratar diferentes patologías, se debe tener en cuenta que este medicamento no ayuda a combatir todas las dolencias de una forma eficaz. Debemos conocer cuándo conviene utilizar este medicamento y cuándo no.

¿Cuándo se debe tomar paracetamol?

El principio activo de este medicamento es el paracetamol. Además, en su composición incluye povidona, almidón de maíz pregelatinizado y ácido esteárico. El paracetamol se metaboliza principalmente a través del hígado, tras alcanzar su máxima concentración plasmática entre los 30 minutos y las 2 horas después de tomarlo. Precisamente por metabolizarse de esta forma, este medicamento no está indicado para utilizarse en pacientes que presenten enfermedades hepáticas o tengan antecedentes de alcoholismo. La absorción del producto se realiza en su totalidad a través del aparato digestivo y se elimina por vía renal una vez superadas las 24 horas tras su ingesta. Sus efectos suelen durar entre 2-4 horas y, debe tomarse un comprimido como mucho cada 6-8 horas. Es de vital importancia que se respeten las dosis y tiempos establecidos.

Generalmente, en el prospecto viene especificado su uso, aunque la definición puede considerarse un poco ambigua y difusa: “indicado para el tratamiento de los síntomas del dolor y la fiebre”. Como analgésico, este medicamento es un muy efectivo para bloquear los nervios que transmiten el dolor hacia el cerebro; como antipirético, este fármaco actúa eficazmente sobre el centro hipotalámico regulando la temperatura. Se utiliza generalmente para el tratamiento de fiebres producidas por virus, infecciones o por reacciones ante una vacunación, para dolores leves o moderados en general, tanto de cabeza como articulares, musculares o dentales. Son muy eficaces para combatir los síntomas del resfriado común y la gripe. En algunos casos más complicados, se utiliza el paracetamol en conjunto con otros fármacos como el Ibuprofeno para tratar, por ejemplo, dolores postoperatorios considerados mucho más graves.

Paracetamol tiene muy buenos resultados en el tratamiento de dolores de carácter leve y moderado, siempre y cuando, el mismo, no esté asociado a un proceso inflamatorio. Es decir, el acetaminofén tiene poca actividad antiinflamatoria, por lo que este medicamento no es muy eficaz si la dolencia requiere de efectos antiiflamatorios. Si se padece de una dolencia causada por una inflamación, el paracetamol actuará aliviando la sensación de dolor gracias a sus propiedades analgésicas, sin embargo, este medicamento no atacará al foco del dolor que causa la inflamación, y por tanto el tratamiento no será del todo efectivo.

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