¿Por qué tenemos que limpiar la piel todos los días?

Tenemos bastante claro hasta el momento, que si nos maquillamos deberemos limpiar perfectamente nuestra piel. Aplicaremos posteriormente nuestra crema hidratante facial. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando no nos maquillamos? Para llegar hasta el fondo de la curiosidad en la importancia de mantener una buena rutina facial pasa por explicar la presencia de los poros en nuestra piel.

Se nos olvida muchas veces que a lo largo de todo nuestro día, la piel va secretando toda una serie de toxinas que se van acumulando sobre nuestra piel. Acompañado a esta tesitura, hay que tener en cuenta otro factor muy importante. La mayor parte de la población mantenemos nuestra actividad diaria en las ciudades. En estas, elementos como: la contaminación o la polución, agreden nuestra piel.

Otras razones infalibles por las que lavarse la cara día y noche es la prevención en la proliferación de bacterias en la piel. Esto se debe a que solemos tocar la cara con las manos contagiándonos todo tipo de suciedad. Todo ello va obstruyendo los poros, creando lo que conocemos como puntos negros y granitos. La solución a que esto no ocurre pasa por la limpieza del rostro diario.

Qué debo utilizar para mi rutina de limpieza facial

Cuando ya tengamos claro que la limpieza del rostro todos los días es imprescindible debemos tener a mano lo que vamos a utilizar. Se convertirán en nuestros verdaderos compañeros en la higiene de la piel. Son pocos y básicos, pero realmente necesarios para conseguir acabar con la suciedad que vamos acumulando a lo largo del día y cuando dormimos. ¿La temperatura del agua? Te recomendamos que siempre que laves le rostro lo hagas con agua a temperatura más bien tibia. Esta es la única temperatura en la que nuestra piel no sufrirá daños. Si tendemos a utilizar agua demasiado fría o demasiado caliente, acabará por irritarse nuestra piel.

Antes de pasar a por nuestro producto de limpieza, debes de tener en cuenta que clase de piel presentas y el tiempo que vas a emplear en la rutina de limpieza. En el mercado actual hay una grandísima cantidad de fórmulas para mantener nuestra limpieza facial de forma segura. Tan solo debes escoger el que más se adapte a tu personalidad, ritmo de vida y preferencias.

Si deseas mantener una rutina de limpieza en profundidad, puedes utilizar la leche y el tónico. Un buen ejemplo de leche y tónico facial que se comporten de forma suave y respetuosa con la piel los presenta Avene. Con su Leche Desmaquillante y su Tónico Suavizante. Limpiaremos el rostro con ayuda de un algodón con la leche. Finalmente aplicaremos el tónico para terminar del todo con los restos de impurezas.

Si prefieres experimentar la maravillosa sensación de pureza cuando nos limpiamos la piel, te recomendamos que utilices un gel. Siempre especializado en la piel del rostro que tengas. Un buen ejemplo de eficacia y delicadeza en la piel nos lo presenta Neutrogena con Limpiador de Agua de 200ml. Un gel innovador que actúa como limpiador gracias a su acción con el agua. De esta manera mantiene no sólo limpia y elimina las impurezas, sino que además aporta hidratación extra a la piel.

Si eres todo un todoterreno y necesitas un producto que te ofrezca la eficacia de un limpiador de la piel acompañado de la mayor rapidez, sin duda alguna necesitas el agua micelar. Como agua micelar capaz de disolver y eliminar cualquier tipo de maquillaje fácilmente te presentamos Caudalíe Agua Micelar Desmaquillante de 200ml.

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