Mantener una dieta alimenticia saludable en algunas personas puede suponer algo utópico. Esto es completamente normal. Especialmente, en el caso de que simplemente te hayas acostumbrado a comer mal como a deshoras y con productos nada recomendables para nuestra salud. Un ejemplo de estos alimentos son los ultraprocesados. Como, por ejemplo: los bollos. Otra de las razones por las que no nos permitimos comer como deberíamos reside en la necesidad de comer de forma rápida. En el peor de los casos nos habremos acostumbrado a alimentarnos de comida rápida. Hamburguesas, pizzas, y un larguísimos etcétera.

¿Qué opinan los expertos?

Según especialistas, en la moderación radica el verdadero éxito. No, no estamos hablando de la filosofía de la vida, sino de la forma en la que comemos diariamente. Para comenzar con nuestro propósito de año nuevo debemos sentarnos un momento y razonar analizando qué es lo que estamos haciendo mal. Tenemos que tener en cuenta en primer lugar nuestro índice de masa corporal. Teniendo este nivel como base podemos comenzar.

Se considera sobrepeso un IMC entre 25 y 30, y obesidad cuando el IMC es igual o superior a 30. Debemos tratar de conseguir un equilibrio entre las calorías que tomamos y las que gastamos. En el caso de que consumamos más calorías de las que necesitamos, estaremos cayendo en el aumento potencial de peso. Como ya sabes, tener un sobrepeso no es bueno para nuestra salud. Siendo una de las mayores causas de muerte cada año por las consecuencias que desata.

Entre estas consecuencias podemos encontrar: las enfermedades coronarias, los problemas cardiovasculares, la diabetes, la hipertensión, entre otras muchas más. Ahora bien. Comer bien no implica comer menos. Debemos mantener diariamente nuestras 5 comidas. Comenzaremos por el desayuno, seguido del almuerzo, la comida, el alimento de la tarde. Finalmente, la cena.

Nuestra gran suerte: La dieta mediterránea

¿Sabías que poseemos a nuestro alcance los mejores alimentos para mantener una dieta saludable?. Muestra de ello lo descubrimos con el alimento que nos servirá de base para todos los productos que utilicemos en nuestra dieta: El aceite de oliva. Este aceite, además de proporcionar una grasa de origen monoinsaturado, casi en su totalidad, nos aportará toda una serie de beneficiosas vitaminas y antioxidantes. Éstas evitarán que se produzcan las temidas  afecciones cardiovasculares.

La dieta mediterránea se caracteriza principalmente por su abundancia en vegetales, como gran y maravillosa fuente de antioxidantes. Esta dieta encontramos alimentos como los cereales, la pasta, el pan, abundancia de legumbres, ensaladas, aves de corral, el conejo, nuestros productos lácteos o huevos. Esta dieta, como su propio nombre indica se basa en los alimentos que se cultivan en las provincias del mediterráneo. Pero actualmente, en la sociedad que vivimos, se encuentra tan avanzada, que es completamente posible adquirir estos alimentos, aunque no nos encontremos físicamente en ellos. Esto se debe claramente, a la posibilidad de la exportación de alimentos.

Además, la dieta mediterránea es tan beneficios aporque tiene como principal base a tener cuenta la práctica de ejercicio físico, la cual combinada con los productos que nos ofrece, proporcionar al organismo un bienestar increíble y sorprendente. Tanto es así, que se ha demostrado que es capaz de evitar o prevenir determinadas enfermedades como aquellas relacionadas con las afecciones cardiovasculares o ciertos tipos de cáncer, gracias a alimentos como el aceite de oliva.

Ya la conocer, la dieta mediterránea se trata de una dieta sana, variada y equilibrada. Con esta dieta conseguiremos un bajo contenido en grasas saturadas y azúcares, y una abundancia en los niveles de vitaminas y fibra contribuyen a su riqueza en antioxidantes. Ten en cuenta siempre que: los alimentos poco procesados, frescos y de temporada son los más adecuados.

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