Con el nuevo año llegan las primeras nieves, tanto es así que hasta el Sahara amaneció cubierto de este blanco manto helado hace unos días. Tras el temporal, somos muchos los que preparamos el macuto con todo lo necesario, echamos las cadenas al coche por si un caso, y cogemos carretera rumbo a la estación de esquí más alta, brillante y cercana con toda la ropa de abrigo que tenemos y los calcetines más gordos que encontramos por casa, rumbo a la conquista de alguna pista que, este año sí, nos atrevemos a probar. Pero entre todo ese equipaje siempre suele haber un elemento que se nos olvida bastante a menudo: el protector solar. Sí, así es, aunque parezca que estos productos son cosa del verano, los bikinis y las playas de arena fina -salvo que veranees en Bolnuevo claro-, en la montaña, y más en estas fechas, se trata de un complemento que sí o sí deberá acompañarnos.

Te preguntarás por qué. Muy sencillo. Porque poco o nada tiene que ver el calor con la radiación ultravioleta que provoca las quemaduras de sol. Su acción nociva contra nuestra piel se potencia mucho más con factores como la altitud, que puede incidir con hasta un 10% más de fuerza cada mil metros; las características del medio, pues la nieve refleja cerca del 80% de los rayos solares, actuando prácticamente como un espejo; así como las bajas temperaturas, el viento y el aire seco tan habituales de las zonas montañosas, que resecan y deshidratan la piel, por lo que estará más desprotegida y susceptible a sufrir daños que se pueden acabar traduciendo en auténticos problemas para nuestra salud. Eso sí, mucho ojo porque no sirve cualquier protector solar. Estos han de ofrecer la máxima seguridad posible. Para ello, lo mejor son aquellas productos cuyo nivel de protección sea de 50+. Además, se recomienda usar la crema solar 20 minutos antes, asegurándose de que se han cubierto bien todas las zonas de la cara, las orejas, el cuello o la nariz. Las zonas más expuestas, vaya. En nuestra parafarmacia online se puede encontrar una amplia gama de productos de las mejores marcas tales como Vichy, Avene, la Roche Posay o Isdin, en formatos especialmente cómodos y de fácil aplicación ideales para llevarlos encima mientras se practican este tipo de actividades deportivas.

Pero no solo será importante proteger la piel, también los ojos están expuestos a los peligros de la radiación solar, es por eso que será determinante el uso de unas buenas gafas polarizadas que, además, ofrezcan la máxima protección contra los golpes y posea también el filtro más potente y oscuro posible, para que absorba entre el 93 y el 96% de la radiación ultravioleta. Para estas situaciones es necesario invertir en buenos productos, que posean las prestaciones obligatorias exigidas por la Unión Europea con el certificado CE como las máscaras Oakley también disponibles en la web de DosFarma. También se debe mencionar que el cuidado de la piel no debe de ser exclusivo para la realización de la actividad, una vez en casa deberemos limpiar bien nuestra piel de los restos de protector solar a la vez que reparamos la piel con algún sérum como el de Martiderm o el Active Cellular de Neostrata para aportar fuerza a las células del rostro y frenar así el envejecimiento celular causado por la potente acción del sol y la hidratamos con lociones ricas en vitaminas y nutrientes como las de Nuxe o Eucerin Dermopure Fluido. Disfrutar del sol, de la nieve y, sobre todo, de la vida de una manera sana, cuidada y respetuosa con nuestro cuerpo es posible a través de todos y cada uno de los productos seleccionados para ti.

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