El aceite de palma es uno de los ingredientes más utilizados en todo el mundo, sobre todo por su bajo coste de producción. Tiene sus raíces en África, se obtiene de los frutos de color rojo que tiene la palma africana, una planta perenne que puede alcanzar los cien años de edad y hasta cuarenta metros de altura. Aunque debido a la máxima explotación de este aceite, la planta no suele llegar a los 25 años  y alcanza solamente los 12 metros. El aceite de palma tiene propiedades muy buenas en cuanto a ácidos grasos omega 3, antioxidantes o vitamina D, pero se convierte en un aceite que aporta ingredientes negativos al organismo debido a su refinamiento excesivo y mal uso de este aceite en muchos productos. La utilización del aceite de palma también es una de las causas de la deforestación en diversos terrenos.

¿El aceite de palma es malo?

El aceite de palma se encuentra en los alimentos procesados. Muchas veces el aceite de palma se ve camuflado bajo la etiqueta aceites vegetales, que no dejan de ser grasas saturadas.  Es un ingrediente rico en ácidos grasos saturados, por eso forma parte de las grasas saturadas malas por lo que se recomienda evitar su uso o controlarlo. Resulta muy barato en producción, es untuoso, atractivo y no contiene olor,  por lo que son muchos los productos con aceite de palma, por ejemplo cremas de untar o coberturas cremosas, bollería industrial, cereales de desayuno, chocolates, gominolas, bolsas de patatas, comida precocinada, etc.

Los productos con aceite de palma para bebés son muy comunes, pero hay veces que esas grasas son necesarias para su desarrollo y no hay por qué preocuparse. Se suele utilizar en casi todas las marcas de leche para simular a la leche materna, pero todo ello está regulado y no hay ningún problema en consumir este tipo de productos. El aceite de palma para niños en bollería industrial y elementos muy procesados sí que es malo ya que no aporta ningún nutriente, es más, favorece el colesterol malo por lo que podría tener efectos adversos a la larga si se abusa de su consumo.

Si el aceite de palma, o alguno de sus derivados,  aparece en algún producto de alimentación os recordamos que lo pueden hacer de diversas formas en su etiquetado, a veces camuflado entre otros términos que confunden. Por ello, aquí os dejamos todas para que lo podáis diferenciar con más facilidad: aceite de palmiste, grasa vegetal, aceite de Elaeis guineensis, aceite de palma , estearina de palma, palmoleina u oleína de palma, manteca de palma, grasa vegetal fraccionada e hidrogenada de palmiste, sodium palmitate. También existen más nombres que son derivados del aceite de palma.

Recuerda que puedes consultar cualquier duda o pregunta a nuestros expertos farmacéuticos de la Farmacia online Dosfarma.com ante cualquier duda de lo expuesto.  En conclusión, el aceite de palma afecta a la salud cuando no está procesado de manera adecuada. Sin embargo, aún son mucho los debates que hay abiertos alrededor de esta sustancia, por lo que las investigaciones siguen en curso. Nosotros os recomendamos evitar los alimentos procesados tanto a los más pequeños como a los no tan peques.

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