La punción seca se considera un método efectivo en el tratamiento del dolor miofascial, concretamente de los denominados puntos gatillo miofasciales (PGM). Se trata de una técnica semi-invasiva en la que se utiliza una aguja estéril de acupuntura para tratar las molestias musculoesqueléticas que producen los PGM.

Sus principios o fundamentos son completamente diferentes a los de la acupuntura. La punción seca consiste en introducir la aguja en la piel hasta alcanzar el punto gatillo doloroso, y desactivarlo generando presión y contracción. No implica inyectar o infiltrar ninguna sustancia química dentro del organismo.

Técnicas

Dependiendo de la profundidad en la que se encuentre el punto gatillo, se llevará a cabo una u otra técnica: la punción seca superficial o la punción seca profunda. Veamos cómo se realiza cada una de ellas una vez se diagnostica y localiza el punto gatillo.

En la punción seca superficial la aguja de acupuntura se introduce en la piel y el tejido celular subcutáneo que reviste el punto gatillo, a 1 cm de profundidad como máximo, pero sin que penetre en el músculo. La aguja suele mantenerse puesta unos minutos durante los cuales puede ser necesaria su manipulación.

Tras la punción superficial se pone en práctica un tratamiento conservador. La finalidad es aumentar el umbral de dolor del paciente, y así trabajar con menor dificultad sobre el punto gatillo.

En la punción seca profunda, como su propio nombre indica, la aguja se introduce hasta los puntos gatillos que se sitúan en los músculos más profundos. La profundidad del músculo con un punto gatillo determinará el tamaño de la aguja que se emplea en la punción. Dentro de esta categoría hay varias técnicas que se diferencian, sobre todo, en el grado de agresividad.

Existen distintas maneras de estimular la aguja una vez que esta se encuentra en el punto gatillo. Algunos son: introducirla y retirarla con rapidez, hacer barridos y girarla. El objetivo es que se produzca una respuesta de espasmo local o contracción involuntaria y, finalmente, la relajación de la musculatura.

Para mejorar la efectividad de la punción, que no dura más de 5 minutos, se realiza un tratamiento superficial. Éste se basa en masajes, estiramientos y contracciones musculares voluntarias.

Efectos secundarios

Los puntos gatillo miofasciales deben ser tratados por un profesional con conocimientos anatómicos y fisiológicos, como es el fisioterapeuta. La punción es una técnica inocua y segura, siempre y cuando la realice una persona cualificada. Por lo general, carece de efectos secundarios importantes.

Aparte del que se pueda sentir en el momento, cabe la posibilidad de que el dolor persista después de la punción, así como de que aparezca un pequeño hematoma. Introducir agujas en el cuerpo supone un mínimo riesgo de infección, de ahí que deba efectuarse con rigurosas medidas de higiene, asepsia y desinfección.

Contraindicaciones

Aunque sus efectos secundarios y posibles complicaciones sean escasos, no se recomienda aplicar la punción seca en caso de:

  • Hipotiroidismo,
  • Inmunosupresión y
  • Alteraciones de la coagulación 
  • Tratamientos anticoagulantes.
  • Embarazo.

La punción no se debería realizar sobre zonas de la piel con heridas, cicatrices, máculas y tatuajes. Si existe alergia a metales como el níquel se podrían utilizar agujas de oro u otros materiales.

Entre las contraindicaciones absolutas cabe destacar la punción sobre personas con belonefobia. Es decir, miedo incontrolable e irracional a las agujas y otros objetos punzocortantes.

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