Evita el malestar por la inflamación intestinal gracias a nuestros consejos nutricionales

Cuando se habla de la inflamación se suele hacer siempre con una connotación negativa, debido en gran medida a la cantidad de veces que se utiliza esta palabra en medios de comunicación o redes sociales haciendo referencia a que es algo muy perjudicial para la salud.

Sin embargo, debemos saber primero qué es la inflamación y los 2 tipos de inflamación que existen en nuestro cuerpo para que no haya confusión.

La inflamación es un proceso fisiológico de vital importancia para nuestra supervivencia. Es una respuesta del organismo ante cualquier amenaza o daño que sufrimos, ya sea de forma superficial (como puede ser en la piel) o interna (por ejemplo, el intestino), mediante la cual trata de proteger, curar y reparar nuestros tejidos.

Cuando nos hacemos un esguince, un traumatismo o cualquier otra parte de nuestro cuerpo está dañada, ocurre la inflamación en la zona afectada y sirve como guía para que nuestro cuerpo descargue en el lugar adecuado las células, hormonas y metabolitos con la misión de reparar esa afección.

Si este proceso no existiese, el ser humano sería tremendamente vulnerable.

Ahora bien, podríamos diferenciar 2 tipos de inflamación:

  •  La inflamación aguda, que sería la que acabamos de describir y cuyo proceso finaliza una vez el daño se ha reparado, pero suelen ser intervalos de tiempos pequeños.
  • La inflamación crónica. Ocurre cuando esta situación no cesa, ya sea porque el daño no se consigue reparar o porque siempre está estimulada.

Cuando se cronifica es cuando puede afectarnos de manera negativa a nuestra salud ya que esas células y hormonas terminarían destruyendo tejido sano y aumentando así la magnitud del daño.

Ejemplos de inflamación crónica podrían ser desde una pancreatitis o una obesidad, hasta una celiaquía o colitis ulcerosa.

¿Por qué se inflama el intestino?

 

El intestino es un órgano que cuenta con un entramado muy extenso de terminaciones nerviosas relacionadas y conectadas con el resto del cuerpo humano, hasta tal punto que nuestras emociones pueden llegar a afectar a nuestras digestiones. Por ello se le llama también el segundo cerebro.

 

Que suceda una inflamación intestinal puede ser debido a diferentes motivos. Un caso podría ser la celiaquía, que al ser una enfermedad autoinmune provoca que nuestro cuerpo responda ante el gluten como un agente dañino e intente eliminarlo y por ello se produzca una inflamación. 

 

Las alergias alimentarias también desencadenarían una inflamación como respuesta de nuestro sistema inmune ante ese alergeno en concreto.

 

Pero también existen otros escenarios donde nuestro intestino actúa de esta manera y aún se desconoce el motivo principal, como ocurre con la enfermedad inflamatoria intestinal (EII-enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa). 

 

Por otro lado, también hay afecciones intestinales como el Síndrome de intestino irritable (SII) del que se desconoce también la causa y que no cursan con inflamación pese a tener síntomas similares. Esto es un punto importante a tener en cuenta ya que los síntomas son compartidos por la mayoría de las patologías intestinales, lo que puede llevar a confusión a la hora de concluir un diagnóstico.

 

Síntomas de inflamación:

  • Hinchazón abdominal
  • Diarrea o estreñimiento
  • Malestar
  • Dolor abdominal

 

¿Qué papel juega la nutrición en la inflamación intestinal?

 

La alimentación puede afectar de manera directa a cómo responde nuestro cuerpo y a cómo sea la respuesta inflamatoria. 

Sin embargo, no podemos modular dicha respuesta con un alimento o receta en concreto, sino con un patrón específico. Es decir, la dieta y nuestro estilo de vida en conjunto es lo que puede modular positiva o negativamente esta inflamación.

Llevar una vida físicamente activa, basar nuestra alimentación en alimentos vegetales, alimentos integrales, proteínas de calidad, agua, pescado azul y disminuir el consumo de ultraprocesados, azúcares, alcohol o tabaco será lo que marque la diferencia.

Proveer a nuestro cuerpo con unos hábitos alimenticios saludables le dará las herramientas necesarias para que pueda actuar de la mejor forma posible. Ese es el mejor cuidado nutricional que podemos hacer, pues ningún alimento o receta por si sola puede modular nuestra inflamación.

Además, nuestra alimentación no solo puede prevenir y cuidar nuestra salud digestiva, sino que también puede servir como tratamiento ante estas patologías. El qué comer en cada situación dependerá, sobre todo, de cada caso pues lo que una persona puede tolerar bien a otra persona podría sentarle mal. Esto dificulta el tratamiento en patologías como el SII o EII.

Hasta el momento, el mejor tratamiento dietético para ello parece ser una dieta baja en FODMAPs.

¿Qué es una dieta baja en FODMAPs?

 

Los FODMAPs son un grupo de hidratos de carbono fermentables que pueden causar síntomas gastrointestinales en algunas personas, especialmente aquellas con sensibilidad gastrointestinal o trastornos como el síndrome del intestino irritable (SII). La sigla FODMAP representa los siguientes términos:

F- Fermentable 

O- Oligosacáridos (lentejas, alubias, habas)

D- Disacáridos (lactosa)

MA- Monosacáridos (fructosa)

P- Polialcoholes (sorbitol, malitol…)

 

El objetivo es disminuir o eliminar la ingesta de alimentos que contengan este tipo de nutrientes y, de esta forma, aliviar los síntomas intestinales.

Además, puede servir para comprobar la tolerancia de la persona a los distintos alimentos ya que el procedimiento de esta dieta está compuesto de varias fases.

  • Fase de eliminación- Se eliminan todos los alimentos que contengan estas características durante un tiempo entre 2 y 6 semanas.
  • Fase de Reintroducción- En esta fase se van reintroduciendo grupos de alimentos para valorar su tolerancia e ir añadiendo o eliminando de la dieta. Tiene una duración entre 6 y 8 semanas.
  • Fase de Personalización- Una vez que se han hecho las fases anteriores, se establece una dieta personalizada según la tolerancia de la persona.

Hasta día de hoy, la dieta baja en FODMAPs es el tratamiento que parece más efectivo en estas patologías. Sin embargo, su práctica es muy complicada ya que requiere de un compromiso muy alto de la persona durante un tiempo prolongado y de una buena educación y explicación previa. 

La inflamación es un proceso fisiológico necesario para la supervivencia, pero si se cronifica puede tener efectos negativos para nuestra salud. La inflamación intestinal puede ser debida a diferentes patologías y causas que a dia de hoy aún se desconocen algunas de ellas. 

La alimentación juega un papel fundamental en la inflamación, pudiendo modularla de manera positiva o negativa, pero esto dependerá del cómputo global de nuestro estilo de vida y dieta, no de un alimento o receta en concreto.

Basar nuestra alimentación en alimentos vegetales, proteína de calidad y cereales integrales del mismo modo que disminuimos o eliminamos el consumo de ultraprocesados, azucares, alcohol y tabaco proveerá a nuestro cuerpo de las herramientas necesarias para cuidar nuestra salud.

Además, la nutrición también sirve como tratamiento en estas patologías digestivas, siendo la dieta baja en FODMAPs una herramienta eficaz ante patologías de causa desconocida como el SII y EII.

Aún queda mucho por conocer acerca de la inflamación intestinal y de sus causas y posibles tratamientos.

 

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Experto

Dietista-Nutricionista Nº colegiado: MU00278

Dietista-Nutricionista

Experiencia laboral

Tras acabar el grado comencé a trabajar por cuenta propia con mi negocio, con el que llevo más de 3 años, y también paso consulta desde hace 2 años en una clínica. Son mis desempeños laborales actuales. Previamente he estado formándome laboralmente y/o con contratos de prácticas en el Hospital Universitario Reina Sofia y en el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, en Murcia, y en el Hospital de Nens de Barcelona. Además, colaboro como redactor de artículos de nutrición en la revista más leída de habla hispana sobre entrenamiento de fuerza y Crossfit, Zona Wod. Durante el año 2019 fui presidente de ADINU Murcia (Asociación de Dietistas-Nutricionistas universitarios de la Región de Murcia)

Formación

Dietista-Nutricionista, especializado en nutrición deportiva, mujer deportista y salud. Soy graduado en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Murcia. Tras ello, realicé un Master en Nutrición y Metabolismo interuniversitario por la Universidad Rovira i Virgili (Tarragona) y por la Universidad Autónoma de Barcelona. También cuento con formación especializada en Nutrición en la Mujer Deportista y en Antropometría (ISAK I). Hoy en día, compagino mi negocio de Nutrición junto con el Doctorado en el Departamento de Fisiología Humana en la Universidad de Murcia

Entrevistas, noticias o publicaciones de José Miguel Osete

He participado como comunicador oral en el XXI Congreso de la Sociedad Española de Nutrición (2022) y como ponente en el I Congreso de Jóvenes Investigadores e Investigadoras de Nutrición (2019) y en diversas Jornadas de Nutrición. En el año 2019, recibí una Beca de Colaboración del Ministerio mediante la cual participe en una línea de investigación en la Universidad de Barcelona.