Si ves que todo a tu alrededor se está llenando de antiguos bigotes, no sufras, no hemos vuelto a los años sesenta, estamos en movember y estas son algunas de las cosas que debes saber para la próxima vez que te topes con un ‘mobro’.

Llega noviembre y con él el frío. Las calles se llenan por fin de abrigos, bufandas y ¡bigotes! ¿Pero, por qué? ¿Por qué los hombres de todo el planeta se han puesto de acuerdo para dejarse esos horribles bigotes? Como cada año, nos deja octubre, y de la unión de moustache (bigote) y november (noviembre) la vida da paso al ‘Movember’, y el mundo masculino se adorna la cara con mostachos de lo más solidarios y variopintos. Esta moda, que puede parecer tan nueva y, en ocasiones, hasta ridículamente hípster, surgió sin embargo allá por 1999 en Australia. La idea era simple: dar visibilidad a los problemas de salud masculina. Y así nació, en 2003, The Movember Foundation, una “organización benéfica internacional comprometida con impulsar una vida más feliz, saludable y duradera de los hombres”, como resuena fuerte y alto en su web.

Desde entonces, gracias al movimiento movember, han sido millones y millones las personas que se han unido a la causa y que, con sus donaciones, han logrado recaudar 597 millones de euros, con los que se han financiado más de 1.000 programas para la investigación del cáncer de próstata, segundo cáncer más común en los hombres de todo el mundo; el cáncer de testículos, cuyos casos de han duplicado en los últimos 50 años; la salud mental, que lleva al suicidio a un hombre cada minuto y la inactividad física, cuarto factor de riesgo de mortalidad en el planeta.

Pero la causa no es únicamente recaudatoria, el movember también tiene un trasfondo social y psicológico más intenso en lo que a salud masculina se refiere. Es un mes dedicado a la conciencia personal de muchos hombres, animarlos a participar en las actividades deportivas, en carreras solidarias, a contar sus problemas, a que se comuniquen de forma regular y abierta con su familia y amigos, afrontar sus miedos, sus inquietudes, sus inseguridades. Abandonar la vida triste y sedentaria. Un mes para concienciar de la importancia de conocer su historial médico familiar, el riesgo real de contraer cáncer, diabetes o cualquier otro tipo de enfermedad cardiovascular. Pero, sobre todo, si eres hombre y notas que algo va mal, que hagas algo al respecto, no esperes, ve al médico.

Y las mujeres, ¿qué pueden hacer en todo esto? Precisamente eso, ser apoyo y conciencia, les toca la dura labor de convencer a los hombres que forman parte de su vida para que se animen a acudir a su consulta preventiva y para que, además, se dejen crecer un buen bigote solidario con el que unirse a la moda movember. ¡Atentos a nuestras redes sociales! Nosotros ya tenemos el bigote perfilado y listo.