Melón y sandía: la fruta del verano

Hoy en día gracias a las nuevas investigaciones en agricultura e invernaderos, podemos disfrutar de muchas frutas durante todo el año. Sin embargo no hay nada más placentero que cortar una tajada de melón o sandía. Hablamos de ambas como si fueran hermanas de fruta, ya que las comemos indistintamente. No queda de melón, pues comemos sandía y al revés. Cualquiera de las dos nos gusta y lo disfrutamos. No tanto cuando nos toca ir quitando pepitas.

Como hemos dicho, aparentemente son iguales pero de distinto color. Esto no es así, las dos son muy diferentes no solo en sabor, sino también en su composición. En el caso de la sandía, son conocidas sus cantidades ingentes de agua y lo cierto es que no está nada lejos de la realidad esa afirmación. De hecho, has de saber que el 90% de la composición de la sandía es agua, pura agua. Sin embargo, aunque es cierto que la sandía tiene más agua, el melón le sigue muy cerca en su estructura de agua. Quizás esta gran característica sea su clara ventaja a la hora de que nos guste y sacie comerlas tanto en verano.

¿Cuál de las dos engorda más?

La situación se torna algo más cuando nos proponemos pasar un verano sin pecar de más. Para conocer la respuesta, deberemos observar atentamente su composición más allá del agua. Como hemos visto, las cantidades que encontramos en ambas es prácticamente igual. Bien, si hablamos de las calorías que poseen, ambas son bastante bajas en éstas, lo que las convierte a las dos frutas en un alimento muy bueno dentro de una dieta de adelgazamiento.

Si nos queremos centrar en los valores nutricionales que nos aportará cada una, sí tenemos unos resultados bastante más claros. En efecto, en este caso la sandía saldrá perdiendo, ya que no encontramos apenas azúcar y muchísima agua. Sí encontraremos un alto contenido de Vitamina C, vitamina A y minerales. Sin embargo, en el melón encontramos mucha más cantidad de estas vitaminas, especialmente en vitamina C. Un ejemplo de ello es que consumiendo algo de melón estaremos dotando a al cuerpo de la mitad de vitamina C que necesita nuestro organismo diariamente.

Poniendo nuestra mirada en las cantidades de fibra que encontramos en la sandía y el melón podemos observar que ambas son una gran fuente de fibra. Por esta razón, si estás buscando una fruta que funcione como laxante aquí puedes encontrar una solución muy deliciosa.

Con toda esta información sobre la mesa, comenzamos a creer al fin que ninguna de las dos será un mal alimento en nuestra alimentación dietética. Las dos son igual de buenas. Ya ves, que si te gusta alguna de estas dos frutitas tan veraniegas eres un afortunado, y si te gustan las dos no dudes en comértelas seguidas, ya que no estarán reñidas ahora ni nunca. ¡A disfrutar!.

 

 

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