En DosFarma nos ponemos las gafas violetas para concienciar sobre la igualdad entre mujeres y hombres y el respeto a los derechos fundamentales. Como integrante de la ‘Red de Empresas para una sociedad libre de Violencia de Género’, reafirmamos nuestro compromiso durante todo el año mediante pequeñas acciones.

Respetar los derechos fundamentales

Joven y dinámica, y próxima a nuestros clientes, en DosFarma no podemos permanecer ajenos a los problemas sociales. Por ello, no dudamos en adherirnos a la ‘Red de Empresas para una Sociedad Libre de Violencia de Género’. En DosFarma promovemos la inserción laboral de mujeres víctimas de maltrato y también formamos a nuestros trabajadores sobre esta lacra, para ayudar a detectar posibles casos, saber cómo actuar y, sobre todo, acompañar a la víctima. En este caso, la formación fue dada por la Dirección General de Mujer y Atención a la Diversidad de la Región de Murcia.

Coincidiendo con fechas señaladas para la lucha feminista, tales como el 25 de Noviembre, Día Internacional Contra la Violencia de Género, o el 8 de Marzo, Día de la Mujer, DosFarma desarrolla acciones concretas de sensibilización. En estos días, se suceden las entradas al blog y demás canales para visibilizar una realidad aplastante, que nos afecta a todos y a la que no podemos girar la cara. Y para mostrar todo el apoyo a las víctimas, y dejarles claro que ¡no estáis solas!

Educar en igualdad

“Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”, como alguna vez dijo Eduardo Galeano. Y así es. Todo suma. En los gestos cotidianos de cada uno de los actores sociales está poder introducir un cambio de mentalidad, capaz de erradicar los estereotipos y educar en igualdad. Aunque hemos avanzado mucho en derechos. Y nuestra vida nada tiene qué ver con la de nuestras madres y abuelas. Queda mucho por hacer. Y como demostró el histórico 8 de Marzo de 2018, solo entre todos conseguiremos romper techos, estrechar brechas y acabar con muchas situaciones injustas.

Además, sanitarios, trabajadores sociales, jueces y abogados, o profesores guardan una estrecha relación con víctima y/o agresor en algún momento del proceso. Por ello, deben formarse específicamente para saber cómo actuar y ser de la máxima ayuda posible para la víctima.

El papel de los medios de comunicación  

A menudo, solo a través de lo que cuentan los medios de comunicación podemos conocer realidades que nos rodean, pero que no forman parte de nuestra propia vivencia o del contenido adquirido por otros canales. Por eso es tan importante el tratamiento que los medios y sus comunicadores den a las noticias sobre violencia machista.

  • Labor de denuncia. Los medios de comunicación fueron imprescindibles en la labor de denuncia que las organizaciones feministas emprendieron en los años 90 del siglo pasado para la denuncia y el recuento de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, que las estadísticas oficiales no individualizaba.
  • Con el testimonio de Ana Orantes aún en la retina, las cosas han cambiado mucho casi 20 años después. Esto ha provocado que se ponga el foco en el tratamiento informativo de la violencia de género en los medios. Entre las buenas prácticas que señalan los expertos destacamos estas cinco que también podemos aplicar en cualquier otro ámbito de la vida.

Buen trato y prevención de la violencia de género

  1. La violencia machista no es un suceso más. Hay que darle la importancia que requiere a uno de las mayores problemas estructurales que tiene la sociedad, llegando hasta el final de la historia o proceso judicial, las condenas y las consecuencias, sin caer en el sensacionalismo y los clichés del crimen pasional.
  2. Protejamos a la víctima. Hay que respetar su derecho al honor y la imagen. Huye del sensacionalismo y de reproducir imágenes y vídeos escabrosos que no aportan nada. Y recuerda las mujeres no mueren, son asesinadas por el hecho de serlo. Respecto a los menores, la difusión de su identidad e imagen está prohibida, ya sean víctimas o agresores.
  3. Acudamos a los expertos. ¿Y si en vez de recurrir a los vecinos como fuente hablamos con expertos que nos puedan aportar un enfoque distinto sobre la violencia de género? Por lo general, la opinión de los vecinos contribuye al sensacionalismo y tiende a favorecer al asesino, “hombre ejemplar, con el que nunca hemos tenido un problema”.
  4. Historias en positivo. Es de vital importancia contar historias positivas. Experiencias de víctimas que hayan superado el problema para que su testimonio pueda servir de guía a otras mujeres que están pasando por lo mismo. Los medios tienen la responsabilidad de formar y difundir herramientas, como la pirámide de control para ayudar a la posible víctima a detectar los malos tratos, así como los recursos disponibles para protegerla.
  5. Olvidemos  los estereotipos. Evitemos utilizar expresiones recurrentes o banalizadoras, como “nuevo caso de violencia de género” o “una víctima más”. Este tipo de expresiones contribuyen a difuminar el problema.

Los números de la vergüenza

46 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en España en lo que va de 2019. Un total de 1021 asesinadas desde 2003, cuando se empezaron a contabilizar oficialmente estos asesinatos. 38 menores huérfanos. 38 violaciones grupales. Y lamentablemente estas cifras se corresponden a fecha de 3 de octubre. Quién sabe cómo acabara el día. Y desgraciadamente esto son solo números. Detrás de cada uno de ellos hay historias con nombre propio, sueños rotos y familiares y amigos destrozados.

Sin duda, la violencia de género es uno de los grandes azotes de nuestra sociedad, pero no es la única manifestación de la desigualdad entre mujeres y hombres. Conocemos y también sufrimos injustas realidades que no solo afectan a la mujer a quien van destinadas, sino al conjunto de la sociedad porque impiden su progreso.

La desigualdad tiene nombre de mujer

– Machismo. ¿Has ido alguna vez a tomar algo con un colega y le han puesto a él la caña y a ti el refresco sin preguntar? ¿Han explicado a tu chico todas las prestaciones del coche que os vais a comprar juntos, obviando tu presencia y tus preguntas? ¿Eres la única que puede cambiar a tu bebé en el centro comercial porque los aseos masculinos no están adaptados? ¿Os ocupáis por igual de la criatura y él es un padrazo y tú la madre? ¿Has recibido algún insulto por decir “no”? Después de trabajar las mismas horas los dos fuera de casa, ¿tu pareja te «ayuda» en el hogar? ¿Te suenan? Se llaman micromachismos. Sutiles expresiones de machismo cotidiano, que en ocasiones pasan desapercibidas porque el imaginario colectivo las tolera y las ha normalizado.

– Brecha salarial de género. A pesar de que la legislación vigente protege contra la discriminación salarial, la diferencia entre el salario femenino y el masculino sigue por encima del 20 por ciento en España. La brecha salarial de género sería resultado de varios factores como la mayor presencia femenina en el trabajo a tiempo parcial, la segregación ocupacional y el valor que se da a las ocupaciones más feminizadas. También influye la discontinuidad de las trayectorias laborales femeninas. La brecha salarial entre mujeres y hombres se acentúa y permanece estable a partir de los 30 años, coincidiendo con la maternidad. Además, existen otros agravantes relacionados con la estructura productiva, como el peso de los complementos salariales ligados a la presencialidad de la empresa.

De cara al futuro

– Las niñas no tienen límites. La Historia ha olvidado a la mayoría de mujeres científicas y tecnólogas. Aún hoy es difícil que sus experiencias de éxito ocupen espacios entre el material educativo o la prensa. Las deportistas conocen bien esta invisibilidad femenina. Es notoria, por ejemplo, la diferencia entre el fútbol femenino y el masculino: el tiempo y atenciones que se dedican a uno y otro. ¿A dónde nos lleva esta invisibilidad? La falta de referentes hace que las niñas no tengan modelos en los que reflejarse. Si no hay mujeres ocupando y desarrollando la labor propia de puestos directivos y cargos de responsabilidad  en profesiones tradicionalmente masculinas, difícilmente las niñas querrán desempeñar esas funciones.

– ¿Cómo repartimos los cuidados? Los cuidados informales de la casa, de personas mayores, dependientes y niños, están desempeñados en más del 75 por ciento de los casos por mujeres. Ellas dedican 8 horas o más a estas tareas casi todos los días de la semana. Por lo general, se trata de un trabajo no remunerado, sin precio en el mercado, algo que se suele confundir con una carencia de valor. Esto genera un importante impacto laboral, económico y de salud en la persona cuidadora. En una sociedad cada vez más longeva, la educación o reeducación en igualdad habrá de instalar el concepto de corresponsabilidad.

Y si sufres violencia de género… ¡hay salida! ¡Estamos contigo!

La teoría es muy fácil pero la práctica debe ser complicada. Los expertos distinguen tres etapas en el ciclo de la violencia: de acumulación de tensión, del golpe, y de idealización o luna de miel. Para salir de esa espiral hay que ser, sin duda, muy valiente. Tanto como tú. Si estás en esa situación o conoces a alguien que pueda estarlo, no lo dudes, hay salida. Y si alguna vez presencias una agresión, por favor no mires para otro lado. Podría ser tu novia, tu hermana o tu amiga. No seas cómplice. ¡Actúa!

En el 016 encontrarás una mano amiga que te orientará sobre los recursos disponibles y las medidas que te pueden ayudar a tomar la decisión definitiva. No normalices el maltrato. No es normal. Tú mereces lo mejor. Hay muchas mujeres que han salido de ese infierno, empoderadas hacia una nueva oportunidad. Y recuerda, ¡no estás sola! Hay una nueva vida esperando por ti.

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