Arrojar luz sobre falsos mitos es, realmente, una cuestión ética en términos de salud. Y ese es el objetivo de esta entrada de blog. ¿Hay vitaminas para engordar? ¿O ayudan a la ganancia de peso? No, las vitaminas no engordan.

En ocasiones, el desconocimiento lleva a la realización de afirmaciones falsas o distorsionadas. Incluso a creer a pie juntillas todo lo que se escucha o lee, sin contrastar realmente si esa información es válida o correcta.

¿Qué sabemos acerca de las vitaminas? Constantemente se habla de ellas, pero la gran mayoría de la sociedad desconoce lo que son. Sabemos que tienen nombres casi impronunciables, que participan en funciones vitales del organismo y que están presentes en pequeñas cantidades en los alimentos. Pero, ¿aportan energía?

¿Vitaminas para engordar? No, las vitaminas no engordan

Las vitaminas son micronutrientes que no sirven como ‘combustible’ para el organismo. Realmente, sí que ayudan a hacer uso de ese combustible, para que el propio cuerpo funcione de manera óptima. Por lo tanto, las vitaminas no constituyen una fuente de energía. Sin embargo, aun no siendo proteínas, ni azúcares, ni ácidos grasos, ni calorías, el ser humano no puede vivir sin ellas.

La realidad es que, ya sea para engordar o ganar peso, hay que ingerir más calorías de las que se queman. Los micronutrientes, que en ciertos casos se ingieren a través de suplementos vitamínicos, ayudan a satisfacer los requerimientos del organismo, que en ocasiones no son cubiertos por la alimentación.

Funciones de las vitaminas en el organismo

Por tanto, siendo conocedores de que no existen vitaminas para engordar, las trece vitaminas esenciales que conocemos se clasifican en dos categorías: hidrosolubles o solubles en agua; y liposolubles, es decir, que se disuelven en grasas. Cada de una de las nueve vitaminas hidrosolubles y las cuatro liposolubles (vitamina A, E, D y K) que el cuerpo precisa para su correcto funcionamiento desempeña una función importante.

Por ejemplo, la vitamina A es fundamental para la visión, así como para el crecimiento y desarrollo de los huesos y el mantenimiento de los dientes, la piel, las uñas y el cabello. La vitamina K desempeña un papel crucial en la coagulación de la sangre, mientras que la vitamina D ayuda a absorber el calcio que proviene de los alimentos.

Además de contribuir a la absorción del hierro y favorecer la cicatrización de las heridas, la vitamina C fortalece el sistema inmunológico y previene el envejecimiento prematuro. Al igual que la vitamina C, la vitamina E o tocoferol presenta una potente acción antioxidante. Principalmente, interviene en la formación de los glóbulos rojos y el aprovechamiento de la vitamina K.

En general, las vitaminas del complejo B (B1 o tiamina, B2 o riboflavina, B3 o niacina, B5 o ácido pantoténico, B6 o piridoxina, B8 o biotina, B9 o ácido fólico folato y B12 o cobalamina) guardan relación con el metabolismo celular.

Claves para engordar de forma saludable

En una sociedad en la que el sobrepeso y la obesidad están a la orden del día, rara vez se habla del problema contrario: personas de constitución muy delgada que tienen dificultades para ganar algunos kilos o engordar. ¿Cuesta más adelgazar o engordar? Aumentar de peso resulta más complicado que perderlo, según diversas publicaciones y estudios.

No se trata de pasar el día sentado en el sofá abusando de la llamada ‘comida basura’, ni tampoco de aumentar notablemente el volumen de las raciones. Para promover el aumento de peso o engordar de manera saludable, la principal premisa es incrementar el aporte energético de los platos.

En síntesis, hay que decantarse por alimentos sanos que, a su vez, sean altos en calorías, como el aguacate, los frutos secos y el aceite de oliva. El descanso nocturno, una actividad física moderada y el control del estrés mediante ejercicios de relajación son otros factores que, junto a una dieta hipercalórica equilibrada en nutrientes, contribuyen a un aumento controlado y saludable de peso.

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