Dermatitis

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La dermatitis es una patología de la piel que hace que esta se inflame, se ponga rojiza y muy a menudo pique. No debe confundirse con otras enfermedades cutáneas como la psoriasis, el eczema o la rosácea. Puede presentar ampollas, costras y liquenificación. Existen diferentes tipos de dermatitis dependiendo del origen que dé lugar a la irritación, en las zonas del cuerpo donde aparezca y los síntomas que la acompañan.
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  • 268243.6

    La crema Aderma Exomega ofrece protección de las pieles sensibles, atópicas o que suelen sufrir ciertas afecciones con facilidad de una forma suave y segura.

    15,35 € 15,49 € -0,14 €
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  • 178304.2

    Es importante mantener la piel cuidada, limpia e hidratada, sobre todo si esta es especialmente sensible. Este gel es apropiado para cuidar la dermis.

    14,73 € 14,82 € -0,09 €
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  • 175316.8

    Ducray Sensinol Leche Corporal que calma la piel reduciendo la sensación de picor y de irritación. Hidrata la dermis manteniendola relajada y fresca.

    20,47 € 20,59 € -0,12 €
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  • 175563

    Ducray Sensinol Leche Corporal que calma la piel reduciendo la sensación de picor y de irritación. Hidrata la dermis manteniendola relajada y fresca.

    14,95 € 15,04 € -0,09 €
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  • 178771.2

    Gel crema indicado para mantener una limpieza facial diaria. Alivia la irritación y combate el picor. 

    7,09 € 9,96 € -2,87 €
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¿Qué es la dermatitis?

La dermatitis es una enfermedad inflamatoria de la piel que puede presentar escozor, irritación, picor y otras alteraciones visibles en la piel cuyas reacciones vienen determinadas normalmente por algún tipo de componente alérgico. Existen diferentes tipos de dermatitis: la dermatitis atópica, la dermatitis de contacto, la dermatitis seborréica y la enfermedad de Duhring. Las causas de la dermatitis tienen su origen en la presencia de un alérgeno o un desequilibrio intestinal que se traduce en una acumulación de toxinas que, cuando entran en contacto con el organismo sea de forma interna o externa, producen una debilidad clara en el sistema inmunológico.

Hay muchos aspectos que hacen que un organismo acabe desarrollando algún problema de dermatitis. Diversas telas, prendas de vestir, cosméticos, productos de limpieza o higiene, esmaltes, tintes para el pelo, látex o ciertos componentes de las joyas pueden dar lugar a una reacción alérgica que se manifieste en forma de inflamación, picor y enrojecimiento de la piel. Las sustancias químicas introducidas en todo tipo de alimentos precocinados o diversos productos para la salud e higiene también pueden atacar al organismo desde el interior. Los malos hábitos como el tabaco o el alcohol, así como las emociones pueden ser otros desencadenantes.

¿Qué tipos de dermatitis hay?

  1. Dermatitis atópica: es una enfermedad crónica de la piel que aparece en brotes. Hay momentos en que lo síntomas mejoran y empeoran por sí solos. La piel se inflama, salen pequeños bultos rojizos y habitualmente pica. El rascado en estos casos empeora los síntomas y puede producir infecciones.
  2. Dermatitis seborreica: es una afección inflamatoria de la piel. Es bastante común y provoca que se formen escamas blancas o amarillentas en las zonas más grasas como el cuero cabelludo, la cara o el oído.
  3. Dermatitis de contacto: es la inflamación de la piel causada por el contacto directo con una cierta sustancia concreta. Puede ser irritante, si la sustancia causa una lesión directa en la piel o alérgica, si el sistema inmunitario desarrolla cierta sensibilidad a una sustancia concreta que se ha puesto una o más veces en contacto directo.
  4. Enfermedad de Duhring: en este caso la reacción inflamatoria de la piel está causada por la intolerancia al gluten o la existencia de la enfermedad celiaca. Se trata de patologías intestinales que se manifiestan como una erupción cutánea que producen mucha picazón.

¿Qué es la dermatitis de contacto?

La dermatitis de contacto hace referencia a la inflamación de la piel que viene causada por el contacto de una sustancia concreta. En estos casos la erupción se concentra en una zona que ha estado en contacto con dicha sustancia y se caracteriza por tener límites definidos. Existen dos tipos de dermatitis de contacto: la dermatitis de contacto irritante y la dermatitis de contacto alérgica. En el caso de la dermatitis de contacto irritante esta representa el 80% de todas las dermatitis de contacto. Está producida por una sustancia química que causa la lesión directa en la piel. Es muy dolorosa ya que deriva de sustancias como los ácidos, los quitamachanchas, los jabones fuertes, las plantas o ciertos productos disolventes como los quitaesmaltes.

Por otro lado, la dermatitis de contacto alérgica es una reacción del sistema inmune a una sustancia concreta que ha sido expuesta a la piel. Se caracteriza porque en estos casos es la piel la que desarrolla la sensibilidad a dicha sustancia. Puede desarrollarse con la existencia de un único contacto o como resultado de un contacto demasiado frecuente. La dermatitis suele aparecer entre las próximas 4 y 24 horas en líneas generales en forma de prurito intenso, pero lo cierto es que en algunos casos, sobre todo en el de las personas mayores, puede no aparecer ninguna reacción hasta pasados 3 o 4 días. Plantas, gomas incluido el látex, antibióticos, perfumes, conservantes, metales como el níquel y el cobalto pueden dar lugar a la reacción.

¿Cómo tratar la dermatitis?

Para tratar la dermatitis primero hay que tener en cuenta que no todos sus tipos se presentan igual. Sea como sea la mejor opción para cada uno de ellos es llevar siempre un cuidado preventivo que evite, en la medida de lo posible, que se desarrollen sus síntomas. En el caso de la dermatitis de contacto esto es mucho más fácil puesto que lo único que habrá que hacer es controlar la exposición a dicha sustancia concreta. En el caso de la dermatitis seborreica o de la dermatitis atópica es algo más complicado. Se trata de problemas crónicos para los que no hay cura total. En relación a esto, lo único posible es tratar de controlar los síntomas a través de tratamientos preventivos y siguiendo una serie de consejos en cuanto a cuidado.

En el caso, por ejemplo, de la dermatitis atópica lo ideal es hidratar la piel de la cara y el cuerpo a diario, utilizar prendas que sean 100% algodón, usar jabones con un pH neutro, elegir perfumes y cremas específicas que esté libres de alcoholes, parabenos y otras sustancias agresivas, apostar por maquillajes hipoalergénicos, evitar los baños o duchas muy largos y con aguas demasiado calientes, secarse suavemente con la toalla sin restregarla sobre la piel y tratar de alejar todo lo posible las situaciones de estrés, el nerviosismo, la frustración o los enfados, ya que son factores que favorecen la aparición de los brotes. Los cuidados tópicos en lociones como cremas son muy útiles para mantener la salud y el bienestar de la piel en este tipo de afecciones.

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