Rosácea

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La rosácea es una enfermedad de tipo inflamatorio que afecta a la cara. Es muy común en personas de piel clara y afecta por lo general mucho más a las mujeres que a los hombres.  Aparecen sobre todo en la frente, la nariz y las mejillas en edades comprendidas entre los 20 y los 50 años. Puede estar provocada por alimentos, cambios de clima, sol o baños calientes. Es común sentir quemazón, ardor, sensibilidad de la piel o intolerancia a los cosméticos. Marcas como Avène, Uriage, o Rosacure ofrecen productos específicos.
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¿Qué es la rosácea?

La rosácea es un problema de la piel que suele manifestarse con un enrojecimiento de las mejillas, la nariz, el mentón o la frente. Sus causas y su manifestación dependen del paciente afectado. En algunos de ellos el problema viene derivado por cambios de temperatura y, en otros, puede ser como reacción a la ingesta de algún alimento o bebida. El estrés es otro de los síntomas comunes que puede hacer que dicho problema se manifieste. Pueden padecerlo tanto hombres como mujeres, sin embargo estas últimas son mucho más propensas a que aparezca. Por el contrario, en el caso de los hombres, aunque es menos frecuente, sus síntomas suelen ser muchos más severos. Además de los efectos para la piel tiene un aspecto emocional.

Al principio el enrojecimiento del rostro aparece y desaparece sin dejar rastro, pero con el paso del tiempo ciertas zonas de la cara pueden permanecer afectadas. Estas áreas se suelen presentan vasos sanguíneos muy visibles, pequeños granos o espinillas parecidas a las del acné. Un aspecto a tener en cuenta es que la rosácea no es infecciosa, por lo que no puede contagiarse de una persona a otra. Hay ciertos microorganismos que pueden influir en la manifestación de sus síntomas. Hay casos en los que se puede presentar una mayor sensibilidad, irritación, ardor o comezón. No hay un examen específico para la rosácea pero se suele tener en cuenta la ascendencia, el historial familiar o incluso si se toman ciertos medicamentos.

¿Cuáles son las causas de la rosácea?

No se conocen causas exactas de la rosácea pero se cree que viene determinado tanto por factores genéticos como ambientales. Se ha observado que casi un tercio de las personas afectadas tiene presencia anterior en su historial familiar, lo que quiere decir que la genética tiene un papel importante. Quizá por eso también tiene que ver la descendencia. Aquellas personas de piel más blanca y de nacidos en países del norte de Europa tienen por lo general más predisposición a padecerla. El sexo también es un factor diferenciador de la enfermedad. Mientras que las mujeres son más propensas que los hombres, los síntomas son más severos en ellos. Con frecuencia comienza siendo una mera irritación de la piel que después se vuelve más intensa.

De entre los factores que pueden hacer surgir el problema de la rosácea está la exposición al sol, el estrés emocional, el agua caliente, el viento, el ejercicio intenso, el consumo de alcohol, los baños de agua muy caliente, el agua fría, la humedad, productos para el cuidado de la piel, medicamentos, el calor en interiores, algunos cosméticos y maquillajes, algunas frutas o ciertos alimentos y bebidas. La reacción o reacción a estos detonantes y el que la manifestación sea más o menos intensa tiene que ver, sobre todo, con cada persona. Una anomalía en el funcionamiento de las venas faciales así como la presencia de un pequeño parásito presente en la piel pueden ser los causantes más frecuentes de esta reacción inflamatoria.

¿Cuáles son los síntomas de la rosácea?

La piel rosácea es una enfermedad de la piel que tiende a aparecer a los 30 años. Existen muchos síntomas asociados que pueden empeorar con el paso del tiempo. Los diferentes tipos se clasifican según su gravedad. Algunos de sus indicadores que suelen ser los más comunes son, por ejemplo, el rubor o enrojecimiento del rostro en zonas como las orejas, el cuello, la nariz y las  mejillas, el ardor, comezón e inflamación facial, los bultos y los granos y las arañas vasculares o telangiectasia. En algunos casos muy extremos de la rosácea en la cara puede llegar a provocar el engrosamiento y la desfiguración de la piel que se caracteriza por la forma bulbosa de la nariz. La rosácea también puede aparecer dentro de los ojos y a su alrededor.

Pese a que el acné y la rosácea no son el resultado de un mismo problema, muy a menudo pueden aparecer juntos. Sin embargo, su diferencia más significativa es la red a la que afecta. Mientras que la rosácea está relacionada con el área vascular del rostro, el acné está relacionado con las glándulas sebáceas y puede afectar a todo el cuerpo. Es importante tener en cuenta que, en caso de que se manifiesten ambas, es muy importante consultar directamente con un profesional médico en lugar de tomar propia iniciativa con el tratamiento, ya que los métodos que se emplean para cuidar y tratar cada uno de los trastornos son muy diferentes y puede acabar empeorando el otro. Además, la rosácea rara vez desaparece sola y puede durar años.

¿Cómo tratar la rosácea?

La rosácea tiene un tratamiento que al principio no es sencillo. Este problema además de afectar a la piel en muchos pacientes también afecta directamente a su estado de ánimo, por lo que tienen un fuerte aspecto emocional. Tiene una gran relación con la autoestima y la confianza ya que en muchas ocasiones consigue que uno mismo no se sienta a gusto con su propia piel y, sobre todo, con su cara. Sin embargo, lo cierto es que pocos pacientes buscan un tratamiento o una solución de forma activa. Realmente existen multitud de productos y tratamientos cutáneos que pueden ayudar a controlar la rosácea y a reducir los síntomas como el enrojecimiento, la inflamación, la irritación, la sensibilidad o la manifestación de los vasos sanguíneos. Algunos consejos para reducir al máximo su aparición y controlar sus síntomas son:

  • Utilizar siempre protección solar alta y protegerse del viento.
  • Evitar los entornos demasiado calientes como las saunas o demasiado fríos.
  • Cuidado con el picante, la comida pesada, los lácteos, el chocolate y los cítricos.
  • Controlar el consumo de alcohol y bebidas muy calientes.
  • No utilizar productos para el acné puesto que son muy agresivos.
  • Evitar las horas centrales del día durante el ejercicio y beber mucho líquido.
  • Intenta practicar técnicas de relajación para controlar el estrés.
  • Consulta frecuentemente al médico ya que es la persona mejor informada.